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Bitcoin se desploma y queda al borde de los u$s80.000 ¿se viene otra fuerte caída?

Bitcoin vuelve a caer y se acerca a los u$s80.000, golpeado por el petróleo, la Fed, las salidas de ETF y las liquidaciones de posiciones long.
Por iProUP
Economía Digital
08.10.2026 • 13:53hs • Economía Digital

Bitcoin volvió a quedar bajo presión y perforó una zona que el mercado consideraba clave para sostener la recuperación de las últimas semanas.

La criptomoneda llegó este jueves a la zona de los u$s81.000, su nivel más bajo desde el 21 de septiembre, mientras los inversores enfrentan una combinación cada vez más incómoda de tasas de interés elevadas, petróleo en máximos recientes, tensión geopolítica y salida de dinero de los ETF.

El movimiento representa un cambio importante respecto del escenario con el que Bitcoin había comenzado octubre. Después de haber intentado superar los u$s87.000, el activo quedó atrapado en una zona de resistencia y finalmente perdió impulso.

Ahora, la pregunta que domina al mercado es si se trata de una corrección dentro de una estructura todavía alcista o si la pérdida de los u$s82.000 puede abrir la puerta a una caída más profunda.

Bitcoin cae y el mercado entra en modo defensivo

Durante las primeras horas de este jueves, Bitcoin llegó a negociarse cerca de los u$s81.000, después de haber cotizado por encima de los u$s85.000 apenas un día antes.

El movimiento también expuso una característica habitual de las correcciones del mercado cripto: las altcoins caen mucho más que Bitcoin cuando los inversores reducen riesgo:

La explicación está en la estructura del mercado. Bitcoin cuenta con una mayor participación institucional y un mercado mucho más profundo, mientras que las altcoins tienen libros de órdenes menos líquidos y una presencia mayor de posiciones apalancadas.

Por eso, cuando comienza una ola de ventas, el capital suele concentrarse primero en Bitcoin y stablecoins antes de abandonar completamente el ecosistema.

Petróleo, Irán y la Fed forman el cóctel que golpea a Bitcoin

Uno de los principales detonantes de la nueva ola de aversión al riesgo llegó desde los mercados tradicionales.

El precio del petróleo volvió a subir con fuerza ante la posibilidad de nuevas acciones militares de Estados Unidos contra Irán. El WTI llegó a superar los u$s93 por barril, mientras que el Brent alcanzó aproximadamente u$s105,88.

La relación con Bitcoin no es directa, pero sí existe un canal macroeconómico importante. Un petróleo más caro aumenta las expectativas de inflación. Si los inversores consideran que la inflación puede permanecer elevada durante más tiempo, crecen las probabilidades de que la Reserva Federal mantenga una política monetaria restrictiva o incluso vuelva a subir las tasas.

Ese escenario perjudica especialmente a los activos considerados de mayor riesgo, entre ellos las criptomonedas.

El informe de Cointelegraph publicado a través de TradingView señaló que el rendimiento del bono estadounidense a 30 años llegó a marcar un máximo de 24 años en 5,73%, mientras que el gobernador de la Fed Christopher Waller volvió a plantear la posibilidad de nuevas subas de tasas para contener la inflación.

El mercado comenzó, de esta manera, a incorporar con mayor fuerza la posibilidad de que la Fed no haya terminado su ciclo de endurecimiento monetario.

Tasas altas y dólar fuerte complican el escenario

Las minutas de la última reunión de la Reserva Federal reforzaron las preocupaciones. La Fed llevó en septiembre su tasa de referencia a un rango de 3,75% a 4%, mientras que la mayoría de los funcionarios consideró que podría ser necesaria otra suba antes de terminar el año.

La combinación es particularmente negativa para Bitcoin:

El mercado ya tiene dos fechas marcadas en el calendario: el dato de inflación de Estados Unidos del 14 de octubre y la próxima reunión de la Fed del 27 y 28 de octubre.

Hasta entonces, los operadores deberán decidir cuánto del escenario de futuras subas de tasas ya está incorporado en los precios.

El golpe de los ETF de Bitcoin

El segundo gran problema para Bitcoin aparece en los flujos institucionales. Durante buena parte de 2026, los ETF spot de Bitcoin en Estados Unidos funcionaron como una fuente estructural de demanda. En cada corrección, los fondos permitían absorber parte de la oferta vendedora.

Pero ese comportamiento comenzó a cambiar. Según datos de SoSoValue citados por Invezz en TradingView, los ETF spot registraron el miércoles salidas netas por aproximadamente u$s487 millones, la mayor cifra diaria desde el 25 de junio.

El dato es especialmente relevante porque llega después de que Bitcoin fracasara nuevamente al intentar superar los u$s87.000. El mercado venía esperando que los fondos institucionales sostuvieran el precio durante una eventual corrección. Si esa demanda se reduce al mismo tiempo que aumenta la presión vendedora, la capacidad del mercado para absorber órdenes de venta disminuye.

Ethereum también sufrió un deterioro en sus flujos. Los ETF de ETH registraron salidas cercanas a u$s161 millones durante la misma jornada. La señal, por lo tanto, no se limita a Bitcoin: muestra una reducción general del apetito institucional por activos digitales.

Más de u$s500 millones liquidados en posiciones apalancadas

El otro componente que explica la velocidad de la caída es el apalancamiento. Bitcoin había pasado buena parte de octubre moviéndose entre aproximadamente u$s83.000 y u$s87.000. La reiteración de intentos fallidos de superar la resistencia superior incentivó a muchos operadores a apostar por una ruptura alcista.

Cuando Bitcoin comenzó a caer, esas posiciones largas empezaron a ser liquidadas automáticamente. El mercado registró alrededor de u$s546 millones en liquidaciones durante 24 horas, de las cuales aproximadamente 88% correspondieron a posiciones long. Más de 100.000 operadores quedaron afectados por las liquidaciones.

El mecanismo genera un efecto dominó. Un operador utiliza apalancamiento para abrir una posición mayor que su capital disponible. Si Bitcoin cae hasta determinado precio, el exchange cierra automáticamente esa operación. Esa venta adicional presiona todavía más al mercado y puede provocar nuevas liquidaciones.

Por eso, una caída relativamente moderada puede convertirse rápidamente en un movimiento mucho más violento. El mercado había vivido un episodio similar pocos días antes, cuando el rechazo de Bitcoin en la zona de u$s87.000 provocó una nueva ola de liquidaciones.

¿Puede Bitcoin caer por debajo de u$s80.000?

La zona técnica comienza a ganar protagonismo.

El primer nivel que los operadores miran es u$s82.000–u$s82.500. Esa franja había funcionado como soporte durante la recuperación y ahora quedó nuevamente bajo presión.

El análisis publicado por Cointelegraph señala que u$s82.500 es una referencia decisiva para determinar la estructura de corto plazo. Si Bitcoin consigue recuperar rápidamente ese nivel, puede tratarse de una falsa ruptura y el mercado podría volver a intentar la zona de u$s85.000 y posteriormente los u$s87.000.

Pero si la pérdida se consolida, el escenario cambia. El análisis de Invezz sobre los soportes de Bitcoin ubica el promedio móvil exponencial de 50 días cerca de los u$s79.700, mientras que las medias de 100 y 200 días aparecen alrededor de u$s75.900 y u$s75.200.

Es decir, una ruptura clara de los u$s82.000 puede convertir rápidamente a los u$s80.000 en el próximo objetivo psicológico y técnico.

Esto también coincide con el escenario que había planteado iProUP a comienzos de octubre: mantener los u$s82.000 era considerado fundamental para conservar la expectativa de un nuevo intento hacia los u$s90.000.

Bitcoin queda ante una prueba decisiva

La caída de Bitcoin no responde, entonces, a un único evento.

El retroceso combina petróleo más caro, tensión entre Estados Unidos e Irán, rendimientos de bonos en niveles elevados, expectativas de nuevas subas de tasas, salida de dinero de los ETF y liquidación de posiciones apalancadas.

Cada uno de esos factores podría generar una corrección moderada por separado. El problema para Bitcoin es que todos aparecieron prácticamente al mismo tiempo.

El dato positivo es que la estructura de largo plazo todavía no quedó completamente destruida. Bitcoin continúa por encima de referencias técnicas relevantes y la caída debe analizarse dentro de un mercado que todavía conserva una importante participación institucional.

Pero el corto plazo cambió.

La recuperación de los u$s85.000 aparece ahora como el primer objetivo para recuperar confianza, mientras que los u$s82.000–u$s82.500 representan la frontera que los compradores deberán defender.

Si Bitcoin logra recuperar esos niveles y los ETF vuelven a registrar entradas, el mercado podría interpretar la caída como una limpieza de posiciones apalancadas antes de un nuevo intento alcista.

Si, en cambio, continúan las salidas institucionales, sube el petróleo y la Fed mantiene una postura agresiva, el escenario podría volverse mucho más complejo.

Por ahora, el mercado cripto dejó de mirar únicamente a Bitcoin. La próxima dirección del precio dependerá tanto de los gráficos como de lo que ocurra con la Fed, el petróleo y los flujos de capital institucional.

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