Puntos importantes
El Senado de Estados Unidos presentó un proyecto de ley que propone alivio fiscal para operaciones realizadas con stablecoins dolarizadas, pero mantiene a Bitcoin (BTC) fuera del beneficio.
La iniciativa, impulsada por el senador Steve Daines junto a Cynthia Lummis, Bernie Moreno y Tim Scott, busca que ciertos pagos con USDC o USDT no generen obligación de declarar ganancias o pérdidas de capital.
Sin embargo, las transacciones con BTC seguirán sujetas al régimen tributario vigente.
Senado de EEUU impulsa alivio fiscal para pagos con stablecoins
El texto, titulado Aligning Digital Assets with Principles of Taxation Act, contempla que las compras de bienes y servicios realizadas con stablecoins calificadas no sean consideradas eventos imponibles.
En la práctica, un consumidor podría pagar un café o una suscripción con USDC sin necesidad de calcular la diferencia entre el valor de adquisición del token y su cotización al momento del gasto.
Sin embargo, si la misma operación se realiza con Bitcoin, el contribuyente deberá seguir reportando la ganancia o pérdida de capital correspondiente.
El beneficio no aplicará a cualquier stablecoin, sino únicamente a aquellas respaldadas en dólares y emitidas por proveedores autorizados bajo la GENIUS Act.
Los emisores extranjeros deberán registrarse ante la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) o recibir una determinación del Tesoro que considere equivalente su régimen local.
Asimismo, el token deberá haber cotizado dentro de un margen del 3% respecto del dólar durante los 12 meses previos y figurar en la lista oficial que el Tesoro actualizará trimestralmente.
La propuesta excluye a operadores profesionales, intermediarios y empresas que negocien con stablecoins como actividad principal, y tampoco elimina impuestos sobre ventas u otras obligaciones asociadas a las compras.
El alivio fiscal está pensado para transacciones de consumo cotidiano y entraría en vigor a partir del 1 de enero de 2027, siempre que el proyecto logre aprobación en ambas cámaras del Congreso.
Qué es la GENIUS Act, el primer eslabón regulatorio cripto que existe en EE.UU.
La GENIUS Act es la primera ley federal de Estados Unidos que regula las stablecoins de pago vinculadas al dólar. Fue promulgada el 18 de julio de 2025 y establece un marco específico para emisores, reservas y supervisión, con entrada en vigor prevista para enero de 2027.
La norma, cuyo nombre completo es Guiding and Establishing National Innovation for U.S. Stablecoins Act, crea un régimen federal para las stablecoins de pago, es decir, aquellas diseñadas para mantener paridad con el dólar y usarse en transacciones cotidianas. Entre sus puntos principales:
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Respaldo obligatorio: cada token emitido debe estar respaldado por un dólar en efectivo o activos líquidos de alta calidad, como bonos del Tesoro de corto plazo
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Divulgación de reservas: los emisores deben publicar informes mensuales sobre la composición de sus reservas y garantizar que los tenedores tengan prioridad sobre esos activos en caso de quiebra
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Supervisión regulatoria: emisores pueden ser bancos, firmas financieras no bancarias o empresas comerciales, siempre que estén aprobados por un regulador federal o estatal certificado
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Cumplimiento legal: los emisores quedan sujetos a las leyes contra el lavado de dinero y deben poder responder a órdenes judiciales
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Exclusiones: depósitos tokenizados de bancos y monedas nacionales no entran en la definición de stablecoin de pago, lo que aclara la disputa entre la SEC y la CFTC sobre si estos tokens eran valores
La ley fue aprobada con apoyo bipartidista en 2025 y promulgada por Donald Trump. Su implementación avanza mediante normas de la Reserva Federal y del Tesoro, que en 2026 abrieron consultas públicas sobre requisitos de capital y procesos para que bancos puedan emitir stablecoins.
La entrada en vigor está prevista para el 18 de enero de 2027, aunque el calendario de elaboración de normas se extiende hasta 2028.
La GENIUS Act busca dar certeza jurídica a un mercado que mueve cientos de miles de millones de dólares y que hasta ahora operaba en un marco difuso.
Al exigir respaldo total y transparencia, pretende evitar colapsos como los de proyectos que no tenían reservas suficientes y, al mismo tiempo, abrir la puerta a que bancos tradicionales participen en la emisión de stablecoins.