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Ethereum prepara una prueba clave en octubre, mientras Wall Street retira apoyo

La segunda red cripto más capitalizada le puso fecha a su actualización Glamsterdam, mientras los fondos cotizados registran fuertes salidas
Economía Digital
26.09.2026 • 06:07hs • Economía Digital

Puntos importantes

Los ETF de Ethereum cortaron una racha de cuatro semanas de entradas netas con salidas por u$s140 millones, reflejando cautela en el mercado actual.

La red Ethereum iniciará el 6 de octubre la primera prueba de la actualización Glamsterdam en Sepolia para optimizar el procesamiento de transacciones.

El paquete de mejoras promete reducir costos operativos, pero analistas advierten que una red más eficiente no garantiza automáticamente un alza del precio de ETH.

Los fondos cotizados de Ether cortaron una racha de cuatro semanas de entradas. En paralelo, los desarrolladores preparan la primera prueba de Glamsterdam para el 6 de octubre.

La actualización busca que la red procese más actividad, aunque los analistas advierten que mayor eficiencia no garantiza una suba del precio de ETH. Ethereum enfrenta dos pruebas al mismo tiempo:

Los hechos cuentan historias distintas. El flujo de los fondos muestra cómo se posicionaron los inversores durante una semana. Glamsterdam apunta a una cuestión de más largo plazo: cuánto puede crecer la actividad en Ethereum sin que se vuelva demasiado exigente procesar transacciones, verificar bloques o mantener un nodo.

"No interpretaría las salidas de los ETF como una señal de que el mercado ignora Glamsterdam o de que Ethereum perdió su potencial", señala Paula Chaves, analista de mercados de Greyhound Trading. Para la especialista, los retiros reflejan cautela, pero no un rechazo estructural al activo: los flujos también responden a las tasas de interés, la liquidez, la toma de ganancias y los ajustes de cartera.

Leandro Monnittolla, analista financiero, coincide en que una semana de rescates habla más del posicionamiento de corto plazo que de una evaluación definitiva de la actualización.

Ethereum pierde capital en sus ETF, pero prepara un cambio clave (generado con IA)

Pero agrega un matiz: "Yo no hablaría de indiferencia, sino de falta de un catalizador con fecha". En diálogo con este medio, explica que los inversores conocen el día de la primera prueba, pero todavía no saben cuándo llegarán los cambios a la red principal ni cuál será su alcance definitivo.

La próxima fecha es el 6 de octubre, cuando está programada la activación de Glamsterdam en Sepolia, una red utilizada para probar modificaciones antes de aplicarlas a Ethereum. La propuesta oficial fija ese día para Sepolia, pero aún no confirma las activaciones de la siguiente red de prueba, Hoodi, ni de la red principal. Esta última se ubica en el cuarto trimestre de 2026, sin una fecha cerrada. Principios de diciembre es, por ahora, una proyección de trabajo.

Qué cambiará con Glamsterdam

Glamsterdam reúne 18 propuestas de mejora programadas para su inclusión, según la lista oficial de Ethereum. Los cambios abarcan la capa de ejecución, donde se procesan las transacciones, y la de consenso, que coordina a los validadores. El paquete todavía puede ajustarse durante las pruebas.

Una de las modificaciones centrales, la EIP-7732, cambia la relación entre quienes proponen un bloque y quienes lo construyen. Parte de esa coordinación hoy depende de intermediarios externos. Glamsterdam busca incorporarla al propio protocolo, incluidos los mecanismos de pago entre ambas partes. La separación también daría más tiempo para distribuir la información de los bloques, una condición necesaria para manejar bloques más grandes.

La otra pieza importante es la EIP-7928. Introduce listas con información sobre las partes de la red a las que accederán las transacciones de un bloque. En términos simples, los nodos contarían con un mapa previo para identificar trabajos en paralelo. El objetivo es facilitar la verificación y sincronización de la red a medida que aumenta su actividad.

Ese rediseño está asociado a una meta de capacidad cercana a 200 millones de unidades de gas por bloque. El gas mide los recursos que requiere una operación en Ethereum. Alcanzar esa cifra en una prueba no implica que el límite vaya a subir automáticamente a ese nivel en la red principal: los desarrolladores también deben evaluar cuánto trabajo adicional pueden asumir los nodos y cómo ajustar los costos de distintas operaciones.

"Glamsterdam busca ampliar la capacidad de Ethereum y mejorar el procesamiento de transacciones, lo que puede fortalecer su competitividad y adopción", plantea Chaves. Sin embargo, advierte que la mejora debe implementarse y atraer suficiente actividad económica antes de poder considerarse un motor de demanda para ETH.

¿Las operaciones serán más baratas?

Glamsterdam incluye una propuesta para reducir el gas básico que consume una transferencia simple de ETH entre cuentas existentes. La documentación de Ethereum estima que ese componente podría bajar hasta un 71% para ese tipo específico de operación. No significa que todas las transacciones costarán 71% menos: el precio final depende también de la congestión y de lo que haga cada usuario.

Otras propuestas, en cambio, buscan aumentar el gas asignado a operaciones que crean o consultan datos permanentes, para cobrar de manera más acorde al trabajo y al almacenamiento que exigen a los nodos. El efecto sobre las comisiones será desigual: algunas podrían abaratarse y otras resultar más costosas.

El paquete también contempla cambios menos visibles. Uno facilitaría detectar transferencias directas de ETH mediante registros estandarizados, útiles para billeteras, exchanges y aplicaciones. Otro ampliaría la capacidad de salida de los validadores que tienen ether en staking. También se prevé evitar que validadores sancionados sean seleccionados para proponer bloques que la red terminaría rechazando.

Una red más eficiente, ¿vale más?

La distinción entre el avance tecnológico y su impacto en el precio es el punto en el que insisten ambos analistas. "Una Ethereum más barata puede procesar más operaciones sin que los usuarios necesiten comprar o mantener proporcionalmente más ETH", explica Chaves.

Además, dice que si cada operación paga menos comisiones, podría reducirse la cantidad de ETH que se quema, a menos que el aumento de actividad compense esa caída. El crecimiento de las redes de segunda capa tampoco se traslada necesariamente, en igual proporción, a las comisiones de la red principal.

Monnittolla lo resume así: "Eficiencia y demanda por el token son cosas distintas". A su juicio, Ethereum puede sumar usuarios y aplicaciones sin generar por sí sola una necesidad equivalente de comprar ETH. El token conserva funciones dentro del ecosistema como pago de comisiones, staking y uso como garantía en aplicaciones financieras, pero Glamsterdam favorecerá su demanda solo si la nueva capacidad atrae actividad suficiente.

"Para el inversor, la pregunta relevante no es si la red mejora, sino si ese crecimiento se traduce en más demanda por el activo. Hoy esa respuesta todavía está abierta", sostiene Monnittolla. También considera probable que el mercado espere pruebas de uso real antes de evaluar si conviene invertir en Ethereum, especialmente mientras no haya una fecha confirmada para la red principal.

Chaves mantiene, por su parte, una lectura favorable del gráfico de ETH: observa una estructura sólida tanto en la escala diaria como en plazos más largos, reforzada por la mejora reciente del mercado cripto. Esa perspectiva técnica, aclara, depende de que se sostengan dichas estructuras y es distinta de la pregunta fundamental sobre la demanda futura del token.

El ensayo del 6 de octubre en Sepolia permitirá observar cómo se comportan las modificaciones y detectar problemas antes de avanzar. La Fundación Ethereum ya abrió un entorno de pruebas para que operadores de nodos y desarrolladores revisen sus sistemas; entre otras advertencias, señaló que las herramientas diseñadas bajo el supuesto de un límite fijo de gas deberán adaptarse.

Si Sepolia funciona como esperan los desarrolladores, Glamsterdam dará un paso hacia la red principal. Después llegará la prueba que importa para el mercado: comprobar si esa mayor capacidad genera más uso de Ethereum y, sobre todo, si ese uso crea una demanda sostenida por ETH.

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