Puntos importantes
BitMEX, el exchange de criptomonedas cofundado por Arthur Hayes que llegó a dominar más del 50% del mercado de derivados, cerró oficialmente sus operaciones después de más de 11 años de actividad y dejó abierta solo una ventana para que sus usuarios retiren los fondos que aún permanezcan en la plataforma.
La clausura se hizo efectiva este miércoles 23 de septiembre a las 04:00 UTC, según confirmó HDR Global Trading Limited, propietaria de BitMEX, que atribuyó la decisión a una revisión estratégica del negocio y de la industria.
Los depósitos y la apertura de nuevas posiciones dejaron de estar disponibles, pero los retiros a través del sitio web siguen habilitados mientras se completa el proceso de desmantelamiento.
Los clientes que mantengan saldos en cuentas verificadas con KYC enfrentarán un cargo mensual equivalente al 1% anualizado de sus activos o un mínimo de u$s50, según cuál sea mayor. La plataforma también advirtió que los retiros mediante API se deshabilitarán el próximo 28 de septiembre, por lo que quienes utilicen herramientas automatizadas deberán completar el proceso por la interfaz web antes de esa fecha.
Del dominio del mercado a menos del 0,08% del volumen global
La caída de BitMEX fue tan pronunciada como su ascenso. Fundada en 2014 por Arthur Hayes, Benjamin Delo y Samuel Reed, la plataforma fue pionera en crear el swap perpetuo con apalancamiento de hasta 100x, un instrumento que hoy es el producto financiero más operado en todo el ecosistema cripto y que fue adoptado por miles de exchanges en el mundo.
En sus mejores años, BitMEX controló más de la mitad del volumen global de futuros de Bitcoin y se convirtió en referencia obligada para operadores profesionales que buscaban instrumentos con exposición apalancada. Pero el avance de competidores como Binance, Bybit, OKX y Hyperliquid la fue desplazando hasta dejarla con una participación marginal.
Al momento de anunciar su cierre en julio, BitMEX representaba menos del 0,08% del volumen diario de derivados, con una operatoria de apenas u$s84 millones por día, según datos de mercado. El contraste es brutal: solo en agosto de 2026, el volumen de derivados en exchanges centralizados superó los u$s3,4 billones, de acuerdo con un informe de CoinDesk Research. El token propio de la plataforma, BMEX, se desplomó un 90% el día del anuncio de la clausura, y un proceso de venta por u$s1.000 millones no logró concretarse.
Demanda millonaria de Celsius por 6.360 Bitcoin
El cierre no solo responde a la pérdida de mercado. Once días antes de la clausura, la masa concursal de Celsius, la plataforma de préstamos cripto que colapsó en 2022, presentó una demanda contra cinco entidades vinculadas al exchange ante el tribunal de quiebras del Distrito Sur de Nueva York.
La acción judicial alega fraude, manipulación de mercado y liquidaciones indebidas por 6.360 BTC (valuados en aproximadamente u$s495 millones al precio actual) durante el desplome global de marzo de 2020, cuando los mercados financieros entraron en caída libre por la pandemia de Covid-19.
Según la demanda, Celsius perdió 1.325 BTC en una liquidación forzada el 12 de marzo, y el fondo de inversión JST sufrió la pérdida de otros 5.034 BTC al día siguiente.
HDR Global Trading sostiene que el cierre no está vinculado a problemas legales o regulatorios, aunque el historial de la compañía incluye las declaraciones de culpabilidad de sus tres cofundadores por violaciones a la Ley de Secreto Bancario de Estados Unidos. Hayes recibió posteriormente un indulto del expresidente Donald Trump, pero la plataforma nunca recuperó la posición de liderazgo que supo construir.
Qué significa para el ecosistema de derivados cripto
El fin de BitMEX no tendrá un impacto significativo en la liquidez del mercado, dado el volumen residual que manejaba, pero sí cierra un capítulo central de la industria.
Su caso se suma al de BitMart, que también anunció su cierre en julio de 2026 tras nueve años de operaciones, en una tendencia de consolidación que beneficia directamente a los exchanges más grandes.
La plataforma también dejó un dato que pocas pueden exhibir: en más de 11 años de operación, no perdió fondos de usuarios por hackeos, algo que la propia empresa destacó en su comunicado de despedida.
Para los clientes que todavía tengan saldos, la prioridad es una sola: retirar los fondos antes del cierre, ya que las condiciones de acceso seguirán reduciéndose.