Puntos importantes
OpenAI analiza una nueva ronda de financiamiento que podría valorar a la compañía en más de u$s1.2 billones, en momentos en que el interés de los inversores por las empresas de inteligencia artificial está en pleno auge.
Las conversaciones todavía se encuentran en una fase preliminar y fueron iniciadas por los propios inversores, según informó Bloomberg a partir de diversas fuentes vinculadas con las negociaciones.
La cifra no representa un valor definitivo ni una transacción concretada, pero sí sería el valor que se estaría discutiendo para una eventual ronda privada en la previa a su salida a Wall Street.
Una eventual inyección de liquidez se produciría después de la ronda cerrada por OpenAI en marzo, cuando la compañía consiguió u$s122.000 millones en capital comprometido, donde alcanzó una valuación de aproximadamente u$s852.000 millones.
Una ronda antes de la IPO de OpenAI
El posible nuevo financiamiento aparece relacionado con los planes de la empresa detrás de ChatGPT para convertirse eventualmente en una compañía pública.
La empresa presentó en junio documentación confidencial ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, la SEC, para avanzar hacia una posible oferta pública inicial, aunque aclaró que todavía no había definido cuándo concretaría la operación.
Sin embargo, en septiembre, el CEO de OpenAI, Sam Altman, confirmó que la compañía no saldrá a bolsa durante 2026.
En una entrevista, el ejecutivo sostuvo que la empresa no tiene apuro por avanzar con una IPO y que una eventual operación deberá producirse cuando el negocio y las condiciones sean adecuados.
Altman señaló específicamente que 2027 es una posibilidad, aunque OpenAI no estableció una fecha definitiva para su debut bursátil, mientras que la compañía continúa teniendo abierta la alternativa de permanecer privada durante un período más prolongado.
En ese contexto, una nueva ronda privada podría funcionar como una instancia intermedia para obtener capital antes de una eventual cotización y también permitiría establecer una referencia de valor para la compañía sin someter todavía sus acciones a la dinámica diaria de los mercados públicos.
OpenAI vs Anthropic: la disputa por la valuación en IA
La valuación que se analiza para OpenAI también tiene importancia por su comparación con Anthropic, uno de sus principales competidores en inteligencia artificial generativa.
En mayo, Anthropic anunció una ronda de u$s65.000 millones que llevó su valuación post-money a u$s965.000 millones, y la operación permitió a la compañía detrás de Claude superar temporalmente a OpenAI en valuación privada, que en ese momento estaba valuada en u$s852.000 millones.
Si OpenAI concreta una ronda por encima de los u$s1.2 billones, volvería a ubicarse por encima de aquella referencia privada de Anthropic.
Sin embargo, las cifras no son directamente comparables con una capitalización bursátil, ya que ambas corresponden a valuaciones derivadas de operaciones privadas y pueden cambiar de acuerdo con los términos de cada transacción.
OpenAI desarrolla ChatGPT, mientras que Anthropic desarrolla Claude, y ambas necesitan enormes cantidades de capacidad informática para entrenar y operar modelos cada vez más avanzados.
Anthropic afirmó en mayo que su facturación anualizada había superado los u$s47.000 millones, mientras que su nueva ronda estaba destinada, entre otros objetivos, a ampliar su capacidad de cómputo y escalar sus productos.
Anthropic también se acerca a Wall Street
Por su parte, Anthropic sí estaría avanzando hacia una eventual salida a Wall Street, ya que Reuters informó que la compañía habría elegido Nasdaq para una posible IPO, aunque la operación todavía no está confirmada oficialmente.
Según trascendió, el posible lanzamiento de la oferta de Anthropic podría ser a mediados de octubre, aunque el calendario puede modificarse en función de las condiciones del mercado y de los preparativos regulatorios.
La eventual IPO de Anthropic podría convertirse en una referencia importante para el mercado porque ofrecería un precio público para una de las principales compañías privadas de inteligencia artificial.
Además, también le permitiría a los inversores comparar esa valuación con las que todavía se negocian de manera privada en empresas como OpenAI.
El interés por una nueva ronda de OpenAI reflejó la fuerza que alcanzó el mercado de inteligencia artificial. La participación de inversores en operaciones privadas de estas dimensiones permite a las compañías financiar infraestructura, investigación y expansión comercial sin depender inmediatamente de los mercados públicos.
Pero una valuación superior a los u$s1.2 billones también elevaría las expectativas sobre el crecimiento futuro de OpenAI, ya que el precio acordado en una ronda privada representa lo que determinados inversores están dispuestos a pagar bajo unas condiciones concretas, pero no garantiza una futura valuación bursátil.
Además, la compañía continúa enfrentando el desafío de convertir el crecimiento de sus productos y el elevado gasto en infraestructura de inteligencia artificial en un negocio sostenible.
La operación también se desarrolla mientras la compañía atrasa su salida a bolsa, y mientras que Altman confirmó que OpenAI seguirá evaluando el momento adecuado para convertirse en una empresa cotizada.