Ripple salió a defender la posición legal de XRP apenas horas después de que el Senado de Estados Unidos bloqueara la Ley Clarity, la norma que buscaba establecer un marco regulatorio federal para el mercado de criptoactivos.
La compañía aseguró que el activo digital conserva la claridad jurídica que ya había conseguido en tribunales y ante organismos reguladores. El revés legislativo, según Ripple, no cambia esa realidad.
La votación de este martes dejó al descubierto la falta de consenso en el Congreso. La moción de cloture (el procedimiento que habilita el debate y la votación final de un proyecto) obtuvo 49 votos a favor y 50 en contra.
El resultado quedó lejos de los 60 apoyos que exige el reglamento del Senado. Sin ese umbral, el tratamiento de la ley queda pospuesto sin fecha definida.
Qué dijo Ripple tras el bloqueo en el Senado
Frente al revés, la empresa salió con un mensaje contundente. "El resultado de la votación de hoy sobre la Ley Clarity no cambia la claridad legal establecida para XRP", sostuvo Ripple en un comunicado oficial.
"Ripple y XRP se encuentran en terreno firme", agregó. La frase apunta a despejar cualquier duda sobre el estatus del activo en un mercado que sigue sin reglas federales unificadas.
La compañía remarcó que la falta de acuerdo en el Congreso no borra los antecedentes judiciales que respaldan a XRP como commodity digital. "Ripple goza hoy de una posición privilegiada gracias a las arduas batallas que hemos ganado hasta la fecha", señaló.
Esa confianza no surge de la nada. Ripple lleva años enfrentando al regulador bursátil estadounidense en tribunales, y hasta ahora ha conseguido fallos que juegan a su favor.
Los fallos judiciales que blindan a XRP como commodity
El primer hito llegó en 2023. Un fallo judicial determinó que XRP no constituye un security o título valor, un antecedente clave en el litigio que Ripple mantenía con la SEC.
Ese resultado fue decisivo. La clasificación como security habría sometido a XRP a regulaciones mucho más estrictas, diseñadas para acciones y bonos tradicionales.
El segundo respaldo llegó en marzo de 2026. La Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Commodities (CFTC) emitieron una interpretación conjunta que clasificó oficialmente a XRP como producto básico digital.
Stuart Alderoty, director jurídico de Ripple, reforzó ese punto en X: "No olviden: Ripple y XRP están sobre terreno firme. El fallo federal de 2023 estableció que XRP no es un título valor. Y en marzo la SEC y la CFTC emitieron una interpretación conjunta que nombra a XRP como commodity digital".
Esa doble validación (judicial y regulatoria) es lo que Ripple usa como escudo frente a la incertidumbre que dejó el bloqueo de la Ley Clarity en el Senado.
Pero la empresa no se conforma. Pese al respaldo conseguido, Ripple aclaró que no pretende quedarse quieta.
"La sólida posición de Ripple no justifica el statu quo, y por eso luchamos para que se aprobara. Los consumidores y los participantes del mercado merecen estándares y protecciones predecibles", cerró la compañía.
Qué pasa ahora con la Ley Clarity y el futuro regulatorio cripto
Con el bloqueo de la Ley Clarity, el tratamiento legislativo de la norma queda en el aire. La senadora Cynthia Lummis, impulsora del proyecto, ya había advertido que si no se lograba la aprobación este mes, el debate podía quedar pendiente hasta 2030.
Ese escenario prolonga la incertidumbre regulatoria en el principal mercado de criptoactivos del mundo. Estados Unidos sigue sin una ley federal unificada para clasificar y supervisar a los activos digitales.
Sin esa norma, la clasificación de los criptoactivos queda en manos de organismos que pueden cambiar de criterio con cada gestión. La SEC ya propuso su propia regla, conocida como Reg Crypto, y avanza además en una versión acotada de tokenización de valores.
Sin embargo, el propio presidente del organismo, Paul Atkins, admitió que esas reglas no serán duraderas sin una ley que las respalde, porque pueden revertirse con la misma facilidad con la que se dictaron.
El limbo regulatorio continúa. Y mientras el Congreso no logre consenso, empresas como Ripple seguirán defendiendo su posición con los fallos que ya tienen en la mano.