El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) reveló que más de u$s1.500 millones en criptomonedas fueron utilizados para canalizar pagos por petróleo iraní hacia compradores chinos, en violación de las sanciones internacionales.
Los fiscales federales de Manhattan solicitaron el decomiso de u$s61 millones ya congelados en Binance, aunque la plataforma no fue acusada de irregularidades directas.
Irán recurre a criptomonedas para comerciar petróleo en Oriente
Según la acusación, los fondos se movieron a través de una red de billeteras digitales interconectadas, exchanges iraníes y cuentas vinculadas a empresas chinas, con el objetivo de dificultar la trazabilidad del origen.
Las compañías Hexa Whale y Blessed Trust fueron señaladas como responsables de blanquear gran parte del dinero mediante cuentas en Binance, presentándose como firmas de servicios financieros convencionales.
Parte de los fondos incluso habría circulado por el sistema financiero estadounidense, algo que intensificó la investigación.
Desde Binance confirmaron que la acción de confiscación civil no está dirigida contra la compañía y que mantiene una política de "tolerancia cero" frente a violaciones de sanciones o actividades ilícitas.
La plataforma indicó que detectó actividad sospechosa y eliminó a Hexa Whale y Blessed Trust como clientes.
En 2023, Binance se declaró culpable de infringir leyes estadounidenses contra el lavado de dinero y otras sanciones, aceptó pagar u$s4.300 millones y quedó bajo supervisión regulatoria en EE.UU., algo que explica el nivel de vigilancia actual sobre sus operaciones.
Los fiscales sostienen que los ingresos ilícitos estaban destinados a financiar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), considerado organización terrorista por Washington, así como a sostener programas nucleares y de misiles balísticos de Irán.
"El Gobierno de Irán depende de las ventas en el mercado negro de crudo sancionado para financiar a sus fuerzas militares y fomentar el terrorismo en Medio Oriente y en todo el mundo", declaró el fiscal adjunto Sean Buckley.
El caso se produce en medio de una escalada de tensiones militares entre Irán y Estados Unidos, que ya provocó un bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz y un fuerte aumento en los precios globales de la energía.
Cómo Irán emplea Bitcoin y USDT para evadir sanciones internacionales
El propio gobierno de Irán intensificó el uso de criptomonedas como mecanismo para sortear las sanciones internacionales impuestas por Estados Unidos y sus aliados.
Irán planeó cobros en Bitcoin a buques que transitaban por el estrecho de Ormuz en pleno pico del conflicto con EE.UU.
El Banco Central iraní flexibilizó controles cambiarios y permitió operaciones transfronterizas con Bitcoin y Tether, mientras la Guardia Revolucionaria utiliza flujos digitales para sostener milicias y un sistema financiero paralelo.
Desde 2025, el Banco Central de Irán habilitó a exportadores e importadores a cerrar operaciones mediante plataformas locales de activos digitales.
Esto permitió a empresas y particulares evitar el sistema estatal de repatriación de divisas, que imponía cotizaciones oficiales por debajo del mercado.
Con la flexibilización, compañías pudieron conservar recursos en el exterior o ingresarlos sin declararlos, utilizando criptomonedas para pagar insumos y cobrar exportaciones.
Bitcoin se consolidó como vía de pago para operaciones internacionales, aprovechando la infraestructura de minería local favorecida por los bajos costos energéticos.
En tanto, Tether (USDT) ganó relevancia por su vínculo con el dólar, al ofrecer estabilidad frente al rial iraní y permitiendo transacciones más seguras en un contexto de inflación desbordada.
Se estima que en 2025 circularon cerca de u$s10.000 millones en criptoactivos dentro del país.
De acuerdo con Chainalysis, la Guardia Revolucionaria iraní recibió más de u$s3.000 millones en criptomonedas en 2025, cifra que representó más de la mitad de los flujos digitales del país.
Estos fondos se utilizaron para financiar milicias como los hutíes en Yemen y sostener operaciones militares en la guerra contra Israel.