Puntos importantes
Un frente compuesto por ocho de las principales organizaciones de la industria bancaria estadounidense elevó la presión sobre el Senado en la previa a la votación decisiva para el futuro de la Ley Clarity.
En el marco de una carta enviada este 14 de septiembre a los líderes de la Cámara Alta, John Thune y Charles Schumer, las entidades manifestaron su respaldo a la creación de un marco regulatorio para el mercado de activos digitales, aunque cuestionaron varios aspectos de la redacción actual del proyecto.
Entre los firmantes se encuentran la American Bankers Association, el Bank Policy Institute, la Consumer Bankers Association, la National Bankers Association y la Independent Community Bankers of America.
Además, suscribieron el documento la Association of Military Banks of America, el Financial Services Forum y la Mid-Size Bank Coalition of America.
Los bancos, en contra de la Clarity Act
El principal reclamo de estas entidades bancarias está relacionado con las disposiciones que buscan impedir que las stablecoins paguen rendimientos a sus tenedores.
Para los bancos, el texto vigente mantiene espacios que podrían ser utilizados para ofrecer incentivos económicos similares a los intereses mediante estructuras alternativas.
Las asociaciones apuntaron específicamente contra la Sección 10.404 del proyecto, ya que, según su opinión, las excepciones contempladas en esa parte de la legislación podrían permitir recompensas vinculadas al saldo mantenido, la duración de la tenencia o la permanencia de los usuarios.
Los bancos temen una posible fuga de depósitos
Dentro de las críticas, el sector bancario también cuestionó el denominado mecanismo de interrupción incorporado al proyecto.
La disposición otorgaría al Departamento del Tesoro la facultad de congelar o restringir temporalmente, durante un período de hasta 18 meses, determinadas operaciones con stablecoins si identifica una fuga crítica de fondos desde instituciones comunitarias.
De esta forma, las asociaciones bancarias consideraron que la herramienta llegaría demasiado tarde para evitar el daño y aseguraron que, ante una fuga sustancial de depósitos, lo que plantea la ley no ayuda en absoluto.
La preocupación de fondo es el impacto que una migración significativa de depósitos hacia instrumentos digitales podría tener sobre la capacidad de los bancos para otorgar préstamos.
Es por eso que las asociaciones bancarias señalaron que, cuando los depósitos disminuyen, se reduce la disponibilidad de crédito que respalda a las comunidades y las vías hacia la movilidad ascendente.
El planteo reflejó una de las principales preocupaciones de la banca tradicional frente al crecimiento de las stablecoins: que determinados incentivos asociados a estos activos digitales terminen compitiendo directamente con las cuentas bancarias por los fondos de los clientes.
¿Qué cambios piden los bancos?
Ante este escenario, las ocho asociaciones solicitaron al Senado modificar la Sección 10.404 para eliminar las excepciones relacionadas con recompensas por saldo, duración o permanencia.
Además, pidieron incorporar al proyecto un estándar de "similitud sustancial" que permita impedir mecanismos que, aunque no sean formalmente intereses, produzcan un efecto económico equivalente.
De esta forma, las asociaciones instaron al Senado a fortalecer el proyecto de ley a medida que avanza en el proceso legislativo, ya que todavía falta para su posible aprobación.
La intervención de la industria bancaria se produce en un momento especialmente sensible para el proyecto, ya que el Senado se prepara para abordar una instancia clave de su trámite legislativo.
La Cámara Alta tiene previsto votar este 15 de septiembre el borrador sustituto de 635 páginas impulsado por los senadores republicanos Cynthia Lummis, John Boozman y Tim Scott.
La iniciativa necesita alcanzar 60 votos para superar esta instancia e iniciar el debate en el pleno, lo que obliga a sus impulsores a conseguir apoyo más allá de las filas republicanas.
Sin embargo, para avanzar con el proyecto, los republicanos necesitarán sumar al menos siete votos más demócratas o independientes, ya que solo cuentan con 53 bancas.
Si el Senado aprueba la cloture, el documento pasará a funcionar como enmienda sustitutiva sobre la que continuará el debate y se votarán eventuales modificaciones, como la planteada por la asociación bancaria estadounidense.
La carta de la banca agrega así una nueva presión sobre los legisladores mientras buscan definir el alcance de las reglas que regirán a las stablecoins en Estados Unidos.
Es por eso que este conflicto gira en torno a cómo establecer un mercado regulado para estos activos sin generar incentivos que aceleren el desplazamiento de depósitos bancarios hacia productos digitales y, con ello, afecten una de las principales fuentes de financiamiento del crédito en la economía estadounidense.