Tether y Circle concentran cerca de 85% del mercado de stablecoins, con unos u$s257.700 millones sobre una oferta total de aproximadamente u$s302.900 millones.
USDT, de Tether, representa el 60,5% del sector, mientras que USDC, de Circle, reúne otro 24,5%, según datos reportados el 9 de septiembre de 2026.
La stablecoin de Tether mantiene una ventaja considerable frente a otras, con una oferta circulante cercana a u$s183.400 millones.
Además, su token posee una fuerte presencia en redes como Tron y Ethereum y es utilizado como alternativa digital al dólar, especialmente en mercados emergentes.
USDC ocupa el segundo lugar, con unos u$s74.300 millones en circulación. Circle desarrolló una estrategia más orientada al cumplimiento normativo y logró una fuerte presencia entre protocolos DeFi y participantes institucionales.
USDC gana terreno en las operaciones
Aunque USDT tiene una oferta mucho mayor, USDC concentra entre 60% y 70% del volumen de transacciones on-chain en períodos recientes.
Esto muestra que la cantidad de tokens en circulación no es la única forma de medir el peso de una stablecoin. Mientras Tether lidera por oferta y distribución, Circle tiene una utilización especialmente fuerte en determinadas operaciones blockchain.
El posicionamiento de USDC también está vinculado con los informes periódicos sobre sus reservas, que brindan información sobre los activos que respaldan al token.
Además, durante agosto USDC registró entradas por aproximadamente u$s1.500 millones en una semana, movimiento que contribuyó a la recuperación de la capitalización total del mercado después de la contracción registrada a mediados de 2026.
Para los competidores, el desafío se encuentra en obtener:
- liquidez
- integraciones con exchanges y protocolos
- presencia en distintas redes
- confianza de los usuarios
Por ahora, Tether conserva el liderazgo y Circle mantiene el segundo lugar, mientras que DAI, USDe y USD1 todavía están lejos de modificar el equilibrio del sector.
Con un mercado cercano a los u$s303.000 millones, la concentración entre dos emisores se convierte en un factor cada vez más relevante para el ecosistema cripto.