El cofundador de BitMEX y director de inversiones de Maelstrom sostuvo en el podcast Trade Secrets que Bitcoin tiene los factores macroeconómicos necesarios para alcanzar un precio de siete cifras en los próximos cuatro años.
"Tenemos los ingredientes. El momento es ahora. Así que creo que los u$s58.000 fueron probablemente el piso de Bitcoin, y ahora va a subir gradualmente", afirmó el inversor de 41 años. Pero cuando le preguntaron qué está comprando, la respuesta no fue Bitcoin. Fue Ethereum.
Su argumento sobre ETH: "Todo el mundo lo odia. Es la única cripto de gran capitalización que no superó su máximo histórico de 2021". Y agregó la proyección concreta: podría hacer "3x a 5x bastante rápido".
La aparente contradicción tiene una explicación que el propio Hayes formuló en otra entrevista de la misma semana: "Yo predigo la narrativa. Después vos elegís el caballo más rápido". Es decir: la tesis macro es sobre Bitcoin, pero el instrumento para capturarla (según su lectura) es otro.
¿Por qué Hayes cree que Ethereum tiene más recorrido que Bitcoin?
La lógica es de riesgo-beneficio de corto plazo, no de convicción de largo plazo:
- Bitcoin ya recuperó terreno con fuerza: subió aproximadamente un 22% en el último mes y cotiza en la zona de los u$s78.000-u$s80.000, con agosto cerrando como su mejor mes desde 2017
- Ethereum, en cambio, cotiza cerca de u$s2.400, muy por debajo de su máximo histórico de u$s4.951,66 alcanzado en agosto de 2025
Esa brecha es exactamente el argumento de Hayes: un activo que ya recuperó buena parte del camino tiene menos espacio proporcional que uno que sigue rezagado.
El inversor señaló además que Ethereum es la capa base de las finanzas descentralizadas y que, pese a ser "odiado" por múltiples razones, está atrasado respecto de lo que debería valer. Como evidencia de su sensibilidad al mercado, apuntó que ETH subió un 20% cuando Bitcoin repuntó.
Hayes también mencionó a Ethena (ENA) como otra operación con buena relación riesgo-beneficio, porque se beneficia cuando el trade del dólar sintético se encarece, algo que suele ocurrir cuando Bitcoin sube y los mercados de financiamiento se calientan.
Sobre Hyperliquid fue más matizado: "Eso no significa necesariamente que Hyperliquid no vaya a subir de precio. Simplemente no creo que esté preparado para un 5x, como sí creo que puede hacer Ethereum".
Facundo Arriola, estratega de inversiones en activos digitales, explica por qué esta distinción entre tesis y vehículo importa para un inversor común: "Hayes está haciendo algo que muchos analistas evitan por incómodo y es separar en qué cree a cinco años de dónde ve el mejor retorno a seis meses".
El experto asegura que la postura del empresario "no es contradicción, es gestión de cartera. El problema es que el titular retiene el número grande (el millón de dólares) y el lector se queda con la parte que no es accionable".
¿Cuáles son los "ingredientes" que menciona para el millón de dólares?
Hayes enumeró tres factores macroeconómicos que, en su lectura, empujarían a Bitcoin hacia siete cifras:
- El colapso de la burbuja de IA: el inversor comparó el gasto de capital en inteligencia artificial con las burbujas ferroviarias del siglo XIX y advirtió sobre descalces en los préstamos para GPU y la competencia de modelos chinos más baratos. Su tesis es que Bitcoin no encontrará su piso definitivo hasta que esa burbuja implosione y desate una crisis financiera que describió como mayor que la de 2008
- Emisión monetaria masiva: el escenario que Hayes viene sosteniendo desde hace años: la respuesta a cualquier crisis financiera es imprimir dinero, y ese dinero busca activos escasos
- Control de la curva de rendimientos en EE.UU.: Hayes sostiene que el mercado está viendo las primeras señales de esa política y que eso reconfigura la demanda por Bitcoin. En ese marco, dijo que no espera un salto inmediato a u$s120.000, sino un ascenso gradual a medida que se acumule evidencia de que los bonos del Tesoro ya no son "money good" a gran escala
También proyectó que Bitcoin podría llegar a u$s150.000 para fin de año y que Ethereum tocaría entre u$s100.000 y u$s200.000 en el pico del próximo ciclo.
Un detalle que conviene subrayar es que Hayes descartó que las declaraciones de Donald Trump sobre cripto estén impulsando el rally. "Trump es irrelevante. Lean al Tesoro. Lean a la Fed. Lean a las autoridades monetarias", afirmó.
También relativizó el peso de la Clarity Act, argumentando que la regulación cripto no es una prioridad política frente a temas como la vivienda o los precios de la electricidad.
¿Qué dicen quienes no coinciden con el pronóstico de u$s1 millón?
La predicción de Hayes llegó apenas un par de semanas después de que otro invitado del mismo programa sostuviera exactamente lo contrario.
Markus Thielen, jefe de investigación de 10x Research, calificó de "matemáticamente imposible" que Bitcoin alcance el millón de dólares para 2030.
Su argumento no es narrativo, sino aritmético: la cantidad de capital que ingresó a Bitcoin durante los últimos 15 años para llevarlo a su precio actual sugiere que no tiene chances de atraer los billones adicionales que harían falta para multiplicar su valor por más de doce en cuatro años.
Es una diferencia de método, no solo de conclusión. Thielen modela la capacidad de flujos incrementales que el activo puede absorber. Hayes apuesta a que la política monetaria puede acelerar toda la curva de demanda.
Malena Cortez, analista de mercados macro, plantea qué está realmente en discusión: "Los dos análisis no se contradicen tanto como parece, porque miden cosas distintas. Thielen dice que con las condiciones actuales de flujo no se llega. Hayes dice que las condiciones actuales van a cambiar de forma radical".
"Si hay control de la curva de rendimientos en Estados Unidos y una crisis financiera con emisión masiva, la historia previa de flujos deja de ser un buen predictor. Si eso no pasa, Thielen tiene razón por goleada", concluye la especialista.
¿Qué hay detrás del timing de estas declaraciones?
Hay un dato de contexto que ninguna cobertura del pronóstico suele mencionar y que ordena la lectura: BitMEX, el exchange que Hayes cofundó, cierra el 23 de septiembre de 2026.
El propio Hayes dijo estar conforme con la decisión de "aterrizar el avión en nuestros propios términos", una frase que traza una línea explícita entre un cierre estratégico y un colapso. No hubo brecha de seguridad ni presión regulatoria: fue una decisión de negocio.
Ese cierre forma parte de la consolidación más amplia que atraviesa el ecosistema cripto en 2026, con más de 100 proyectos cerrados durante el año según datos de RootData.
El contexto importa porque Hayes habla hoy principalmente desde su rol de director de inversiones de Maelstrom, su fondo, y no desde el de operador de un exchange. Sus posiciones son las de un gestor de cartera, con los sesgos que eso implica.
¿Qué debería tener en cuenta un inversor argentino antes de seguir este consejo?
Hay tres advertencias que se desprenden de las propias declaraciones de Hayes y que conviene tener presentes.
La primera es que él mismo pidió no tomar sus objetivos de precio como pronósticos de precisión. Su frase ("yo predigo la narrativa, después vos elegís el caballo más rápido") es una aclaración explícita de que está describiendo un marco, no una proyección con nivel de confianza.
La segunda es que su escenario alcista depende de que ocurra una crisis financiera mayor a la de 2008. No es un escenario de continuidad tranquila: es una apuesta a que el sistema se rompe y la respuesta es emisión masiva.
La tercera es la más práctica. Un potencial de "3x a 5x" en Ethereum implica un rango de u$s7.100 a u$s11.900 desde el precio actual de u$s2.378. Ese activo cayó más del 50% desde su máximo de 2025 y lleva dos ciclos sin recuperar su récord de 2021 medido en términos reales. La misma volatilidad que habilita el 5x habilita la caída simétrica.