Una nueva escalada bélica entre Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz, un salto del petróleo a máximos de cinco semanas, el endurecimiento de los rendimientos de la deuda soberana y el tono hawkish de Kevin Warsh sobre las tasas de la Reserva Federal (FED) de los Estados Unidos fueron los cuatro factores que presionaron a la baja a las bolsas de Nueva York en el arranque de septiembre.
Las bolsas de Nueva York iniciaron el noveno mes del año con pérdidas generalizadas, y tropezaron justo en el arranque del período estadísticamente más complejo para la renta variable.
"El apetito por riesgo se vio fuertemente erosionado por la nueva escalada bélica entre los Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz, que disparó los precios del crudo a máximos de cinco semanas", explicó Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, en un informe al que accedió iProUP.
A esto se sumó el endurecimiento en los rendimientos de la deuda soberana global, tras la lectura cautelosa del mercado laboral a través de los datos JOLTS y el mensaje hawkish de Kevin Warsh.
El presidente de la Reserva Federal aseveró en el simposio de Jackson Hole, su compromiso de llevar la inflación a la meta del 2%, algo que reforzó las apuestas por una suba de tasas en septiembre.
En el mercado local, en cambio, los activos argentinos lograron abstraerse del adverso clima internacional para la deuda emergente y registraron alzas en la apertura de mes.
Apoyado en un rebote técnico de los títulos públicos hard dollar, el indicador de Riesgo País interrumpió el sesgo bajista externo.
Por qué Wall Street cerró en rojo tras el salto del crudo y los bonos
Los principales índices estadounidenses finalizaron la sesión en terreno negativo, e interrumpieron el optimismo que mostró el mercado la semana previa.
El tecnológico Nasdaq Composite cedió 1,03%, mientras que el S&P 500 retrocedió 0,70%.
El Dow Jones, por su parte, cayó 0,79%, y completó una jornada de pérdidas generalizadas entre los tres principales indicadores.
Los operadores llegaron a asignar una probabilidad superior al 60% a una suba de tasas de la Fed en septiembre, un salto marcado frente a 34% que se manejaba antes del discurso de Warsh en Jackson Hole.
Firmas como Barclays y Société Générale ya modificaron sus proyecciones para contemplar ese escenario de suba, algo que hasta hace pocas semanas no estaba en sus previsiones.
El mercado tendrá ahora dos referencias clave antes de la próxima decisión del banco central:
- el informe de empleo de agosto
- y el dato de inflación al consumidor, previsto para el 11 de septiembre.
Por qué volvió la venta de bonos y los rendimientos tocaron máximos históricos
Uno de los factores que más presionó a las acciones fue el regreso de la venta de bonos a nivel global.
Los rendimientos de la deuda del Tesoro de Estados Unidos alcanzaron máximos ante las persistentes presiones inflacionarias, con la tasa del bono a 10 años escalando al 4,78%, su nivel más elevado desde principios de 2025.
En Europa, el rendimiento del Bund alemán a 10 años tocó el 3,29%, su valor más alto desde 2011, mientras que la deuda japonesa superó la barrera de 3%.
A esto se sumó un informe JOLTS que mostró que las vacantes de empleo en los Estados Unidos subieron a 7,27 millones en julio, frente a los 7,18 millones de junio.
La resistencia del mercado laboral confirmó las perspectivas de que la Reserva Federal mantendría o ajustaría la tasa de interés en su reunión del 16 de septiembre.
"Este combo de rendimientos en alza y un mercado laboral firme complicó aún más el panorama para la renta variable global", precisó el experto.
Nuevos ataques en Medio Oriente apuntalaron al petróleo
El mercado internacional de materias primas energéticas registró un abrupto salto diario que llevó las cotizaciones a sus niveles más altos en más de un mes.
El petróleo trepó con fuerza luego de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmara nuevos ataques aéreos masivos contra objetivos de la Guardia Revolucionaria en Irán, en respuesta a la colocación de minas en el Estrecho de Ormuz y a ataques con misiles iraníes contra bases estadounidenses en Jordania.
La escalada volvió a congelar el tránsito marítimo comercial en ese paso estratégico, y opacó los incrementos marginales de producción anunciados por la OPEC+.
El barril de petróleo Brent saltó 4,60% y cerró en u$s94,65, tras picos intradiarios de u$s95,30, mientras que el WTI de Texas avanzó 5,20% hasta los u$s90,22.
En paralelo, los futuros de diésel se dispararon a máximos de 52 meses. Según analistas de mercado, la clave para los próximos días pasa por si el flujo de crudo continúa fluyendo con normalidad a través del Estrecho de Ormuz.