El presidente estadounidense mencionó a Hyperliquid al referirse al trabajo del titular de la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas, Michael Selig.
"Entiendo que Mike también está trabajando para traer Hyperliquid a Estados Unidos de una manera totalmente conforme con la normativa y legal", resaltó Trump, durante un evento en la Casa Blanca. "Trabajando muy duro en ello", añadió.
HYPE cotizaba alrededor de u$s62 inmediatamente antes de esas declaraciones y saltó hasta un máximo de u$s72,28 en 24 horas, según CoinGecko, con un volumen de operaciones que alcanzó los u$s1.400 millones.
La razón del impacto es específica: Hyperliquid opera hoy como plataforma offshore y restringe explícitamente el acceso a usuarios estadounidenses. Cualquier señal de apertura de ese mercado cambia el techo de crecimiento del protocolo.
¿Qué es Hyperliquid y por qué su acceso a EE.UU. es tan complicado?
Hyperliquid es una plataforma de trading descentralizada y una blockchain de capa 1, conocida sobre todo por su exchange de futuros perpetuos on-chain. Es la mayor del sector: concentra aproximadamente 40% del volumen de perpetuos descentralizados de los últimos 30 días, con cerca de u$s201.000 millones, según DefiLlama.
Los futuros perpetuos son contratos que permiten especular sobre movimientos de precio con apalancamiento y que, a diferencia de los futuros tradicionales, no tienen fecha de vencimiento.
Ahí está el obstáculo. En los Estados Unidos, ofrecer derivados apalancados exige registro ante la CFTC. Esa barrera es la que mantiene a las plataformas offshore fuera del mercado más grande del mundo, y explica por qué casi todo el flujo de perpetuos on-chain proviene hoy de participantes ubicados fuera de ese país.
¿Qué papel juega Kraken en esta historia?
Los reportes que impulsaron a HYPE por encima de los u$s83 vincularon a Payward —empresa matriz de Kraken— con conversaciones para llevar los productos de Hyperliquid al mercado estadounidense.
La pieza que hace verosímil esa combinación es una adquisición previa: Payward compró Bitnomial, un exchange con licencia de la CFTC. Esa operación le dio una infraestructura de licencias para derivados que pocas empresas cripto poseen.
En teoría, esa licencia podría funcionar como puente entre la arquitectura on-chain de Hyperliquid y los requisitos de cumplimiento estadounidenses. Pero una licencia no implica automáticamente que todos los productos o modelos operativos queden autorizados.
Del lado técnico, hay un elemento que alimenta la especulación: una prueba identificada como "Kraken HIP-3 test DEX" fue habilitada alrededor del 19 de agosto de 2026 y comenzó a activar controles de permisos en la red de pruebas de Hyperliquid.
El marco HIP-3 permite que terceros desplieguen mercados sobre la infraestructura del protocolo. Si la propuesta avanzara, los controles de permisos podrían separar los mercados accesibles a usuarios estadounidenses de los destinados a otras jurisdicciones —una estructura que también enfrentan competidores como dYdX y GMX.
Crypto Briefing precisó que la información describe conversaciones, no un acuerdo definitivo.
¿Qué es lo que el mercado está descontando y qué no existe todavía?
Esta es la distinción que conviene tener clara antes de tomar cualquier decisión sobre el activo.
Lo que existe: una declaración presidencial, reportes sobre conversaciones corporativas, una prueba técnica en testnet y una licencia de la CFTC en manos de Payward vía Bitnomial.
Lo que no existe: una propuesta formal publicada por la CFTC o por Hyperliquid, información sobre si se presentó una solicitud, una fecha estimada de lanzamiento, o un acuerdo confirmado entre Payward y el protocolo.
Nicolás Ferreyra, analista de mercados de derivados cripto, describe el patrón: "Cuando un activo sube 35% en una semana por declaraciones y reportes sin documento formal detrás, lo que estás viendo es el mercado poniendo precio a una probabilidad, no a un hecho".
Y añadió: "El problema es que si esa probabilidad no se materializa en un anuncio concreto en las próximas semanas, la corrección suele ser tan rápida como fue la suba".
Ferreyra agregó el matiz que hace distinto este caso: "La diferencia con otros rallies de expectativa es que acá hay elementos verificables. La licencia de Bitnomial existe, el test de HIP-3 existe, la declaración de Trump existe. No es humo puro. Pero entre eso y un producto operativo para usuarios estadounidenses hay un camino regulatorio largo."
¿Qué otra iniciativa de Payward alimenta esta narrativa?
La posible colaboración no aparece aislada. El 10 de agosto de 2026, Payward lanzó xStocks, un producto de acciones tokenizadas construido sobre HyperCore, con representaciones on-chain de activos como NVDAx y SPYx, vinculados a Nvidia y al ETF del S&P 500 respectivamente.
Hay un dato de ese lanzamiento que sirve como advertencia sobre la complejidad del camino: esos productos xStocks tampoco están disponibles actualmente para inversores estadounidenses.
Esa restricción muestra que la expansión de productos on-chain hacia ese país no depende solo de la tecnología, sino de la clasificación legal, la distribución y los controles aplicables a cada instrumento.
Payward además construyó asociaciones con actores de finanzas tradicionales, incluido Nasdaq, mientras busca ampliar su presencia más allá del intercambio convencional de criptomonedas.
¿Qué pasó con las acciones de Hyperliquid Strategies y la operación con opciones?
Las acciones de Hyperliquid Strategies, una empresa de tesorería de HYPE cotizada en Nasdaq bajo el símbolo PURR, cerraron el miércoles en u$s9,39, un 30,4% más, según Yahoo Finance. Pese a compartir el nombre del protocolo, la empresa afirmó que es independiente y no está afiliada a Hyperliquid.
Aproximadamente cuatro horas antes de que Trump hablara, alguien habría pagado unos u$s65.000 por 719 opciones de compra de PURR con precio de ejercicio de u$s8 y vencimiento a mediados de octubre.
Según CNBC, los contratos se compraron a alrededor de u$s0,90 cada uno y cotizaban a u$s2,45 al cierre, lo que valuaba la posición en unos u$s176.000 con una ganancia no realizada de aproximadamente u$s111.000.
Los datos de mercado derivados de la Options Price Reporting Authority corroboran la actividad inusualmente elevada. Los datos de OptiView mostraron 2.575 opciones de compra negociadas con ese strike y vencimiento durante la sesión, frente a solo 67 contratos en interés abierto previo. El volumen fue más de 140 veces superior al promedio de 30 días del contrato.
Los datos públicos disponibles no identifican al comprador ni demuestran que la operación se basara en información material no pública.
Camila Rossi, especialista en mercados de opciones, contextualiza qué significa ese volumen: "Un contrato que pasa de 67 posiciones abiertas a 2.575 negociadas en una sesión es una anomalía estadística, no un movimiento de mercado normal.
Eso no prueba nada por sí solo —puede ser un fondo que leyó bien el contexto político— pero es exactamente el tipo de patrón que los reguladores revisan cuando hay una declaración oficial pocas horas después."