El token nativo de Hyperliquid, HYPE registró un fuerte repunte en su cotización en las últimas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump revelara que la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) trabaja para establecer una vía que permita el ingreso de Hyperliquid al mercado estadounidense.
Trump confirmó que que el presidente de la CFTC, Michael Selig, trabaja para llevar Hyperliquid a Estados Unidos, durante un encuentro en la Casa Blanca con representantes de la industria cripto.
Confirmó que el token llegaría al país "de una manera plenamente compatible y legal" y esas declaraciones provocaron una reacción inmediata en el mercado.
Tras conocerse las declaraciones de Trump, HYPE pasó desde niveles cercanos a los u$s62 hasta superar los u$s72, algo que representó un avance superior a 20% en cuestión de horas, y en el momento de mayor impulso, el token llegó a registrar una suba cercana al 23%.
El movimiento también alcanzó a otros activos vinculados al ecosistema, ya que la acción de Hyperliquid Strategies, que cotiza en Nasdaq bajo el símbolo PURR, llegó a avanzar más de un 23%, mientras que HYPE mantenía ganancias de varios puntos porcentuales durante la jornada.
La reacción reflejó la importancia que los inversores le dan a una eventual apertura del mercado estadounidense para Hyperliquid. Actualmente, la plataforma mantiene restricciones para usuarios estadounidenses, por lo que una eventual autorización podría ampliar considerablemente su base de usuarios y su actividad.
Por qué el mercado apuesta por el potencial de HYPE en EE.UU.
Hyperliquid se consolidó como una de las principales plataformas descentralizadas para operar derivados de criptomonedas, especialmente contratos perpetuos.
Su modelo busca ofrecer infraestructura financiera directamente sobre blockchain, sin depender de intermediarios tradicionales.
Sin embargo, precisamente ese carácter descentralizado representó uno de los principales desafíos regulatorios en los Estados Unidos.
A diferencia de plataformas centralizadas que pueden registrarse ante los organismos correspondientes y cumplir determinados requisitos operativos, los protocolos DeFi presentan mayores dificultades para encajar en las estructuras regulatorias existentes.
El mercado cripto advirtió que sería un desafío considerable establecer una vía legal para los derivados perpetuos descentralizados. En febrero pasado, Hyperliquid dio una señal clara de que pretendía participar activamente en ese debate con el lanzamiento del Hyperliquid Policy Center.
Se trata de una organización orientada a impulsar políticas favorables al desarrollo de las finanzas descentralizadas en los Estados Unidos, con especial atención a los derivados perpetuos y la infraestructura financiera basada en blockchain.
Cómo fue la nueva jugada de Trump
Pese al entusiasmo generado en los mercados, las declaraciones de Trump no son una aprobación regulatoria, ya que todavía falta todo ese proceso.
Hasta el momento no se conoce públicamente una propuesta formal de la CFTC que detalle bajo qué estructura Hyperliquid podría operar en los Estados Unidos, qué productos estarían disponibles para los usuarios estadounidenses o cuándo podría producirse un eventual lanzamiento.
Por ese motivo, el movimiento de HYPE representa principalmente una reacción a las expectativas de los inversores sobre un posible cambio regulatorio, y no la confirmación de que Hyperliquid ya tenga autorización para operar en territorio estadounidense.
El interés detrás de la noticia se explicó por el tamaño y la relevancia del mercado estadounidense para los activos digitales.
Una eventual vía regulatoria permitiría a Hyperliquid competir de manera más directa por el capital y la actividad de operadores estadounidenses, además de facilitar una mayor participación institucional.
La posibilidad también se produjo en un contexto de creciente presión para definir reglas específicas para los activos digitales y las plataformas DeFi. Durante los últimos meses, Hyperliquid buscó posicionarse dentro de ese debate, mientras otros actores del mercado estadounidense avanzaron con productos de derivados de criptomonedas bajo estructuras reguladas.