Puntos importantes
El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, fue directo sobre dónde está la prioridad del banco central en su discurso del viernes 28 de agosto en el simposio de Jackson Hole.
"La responsabilidad de 65 meses de inflación elevada y sostenida recae directamente en el banco central", afirmó Warsh, según el texto publicado por la Reserva Federal.
Y agregó la frase que el mercado interpretó como la señal más clara: "Debemos tener la confianza de que la inflación subyacente se está moviendo hacia nuestro objetivo, de manera clara y a una velocidad suficiente. De lo contrario, tenemos trabajo por hacer".
Warsh no anunció una suba de tasas ni adelantó explícitamente la decisión de septiembre. Pero el énfasis en que la batalla contra la inflación no terminó bastó para reducir las expectativas de que la Fed pueda relajar su política pronto. Las probabilidades de una suba en septiembre pasaron del 35% al 42% en un día, según CME FedWatch.
Por qué el precio de Bitcoin depende cada vez más de la Reserva Federal
Durante la tarde, Bitcoin abandonó sus intentos de romper los u$s80.000 y bajó hasta ubicarse en torno a u$s78.000. La respuesta casi inmediata ocurre porque en 2026 la criptomoneda se está negociando cada vez más como un activo macroeconómico y menos como un activo aislado del sistema financiero tradicional. El mecanismo es directo y cuando los rendimientos de los bonos suben, esos instrumentos ofrecen retornos relativamente más atractivos y sin volatilidad, al mismo tiempo que aumenta el costo del capital.
Antes del discurso, el bono del Tesoro a 10 años se ubicaba alrededor de 4,6% y el de 30 años había vuelto por encima del 5,2%. El índice dólar DXY se mantenía por encima de 99. Son condiciones desfavorables para cualquier activo de riesgo.
Después del discurso, los rendimientos subieron ligeramente y las acciones estadounidenses mostraron pérdidas moderadas. Bitcoin siguió el mismo camino.
Martín Aizpurúa, analista de mercados macro con foco en activos digitales, describe el cambio de comportamiento: "Hace tres años, Bitcoin se movía por narrativas propias del ecosistema: halvings, aprobación de ETF, adopción institucional".
El experto confirma los nuevos tiempos: "Hoy se mueve con la curva de rendimientos del Tesoro americano. Eso no es bueno ni malo, pero cambia completamente cómo hay que analizarlo. Si no mirás la Fed, no estás mirando el driver principal del precio".
El dato técnico que define el futuro de Bitcoin en septiembre
La sesión del viernes coincidió con uno de los vencimientos de opciones más grandes del año, y eso amplificó los movimientos. A las 08:00 UTC expiraron aproximadamente 81.700 contratos de opciones sobre Bitcoin en Deribit, con un valor nocional cercano a u$s6.400 millones.
Gran parte de esas posiciones se había construido antes delrally desde los u$s62.000 hasta la zona de u$s80.000. Para el jueves, Bitcoin se encontraba justo alrededor de grandes concentraciones de posiciones en los strikes de u$s75.000 y u$s80.000.
El nivel de max pain (donde la mayor cantidad de opciones habría expirado sin valor) estaba bastante más abajo, entre u$s68.000 y u$s70.000.
Ese dato importa para lo que viene: el vencimiento eliminó una cantidad enorme de posicionamiento previo. La nueva distribución del interés abierto en las próximas sesiones va a ofrecer una lectura mucho más limpia sobre dónde están apostando realmente los operadores después de la escalada.
Dicho todo esto, ¿hay algún dato que juegue a favor de Bitcoin para septiembre?. Sí, y es el que genera el dilema que la Fed va a tener que resolver.
El mismo viernes se publicaron dos datos que apuntan a una economía estadounidense más débil de lo estimado. La Oficina de Estadísticas Laborales informó una revisión a la baja del empleo: la economía agregó 79.000 puestos menos de lo calculado previamente durante los 12 meses terminados en marzo de 2026.
Y el índice final de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan cayó a 51,7 en agosto, desde 55,2 en julio.
En circunstancias normales, esos indicadores empujarían a la Fed hacia una política más flexible. El problema es que la inflación sigue por encima del objetivo del 2%. Ese choque entre crecimiento débil y suba de precios persistente es exactamente el dilema que el mercado está intentando descifrar.
También es la razón por la que las probabilidades de la reunión de septiembre siguen tan repartidas: los mercados asignaban aproximadamente 58% de probabilidad a que la Fed mantenga las tasas sin cambios el 16 de septiembre, según CME FedWatch.
Julieta Brandoni, estratega de inversiones especializada en activos digitales, señala qué mirar en la primera semana de septiembre: "El dato de inflación de agosto y el informe de empleo van a pesar más que cualquier discurso".
La especialista entiende que "si la inflación sigue bajando y el empleo se sigue deteriorando, la Fed queda contra la pared y el mercado va a empezar a descontar flexibilización". Para Brandoni, "en ese escenario Bitcoin recupera los u$s80.000 rápido. Si la inflación sorprende al alza, el soporte de u$s78.000 no aguanta".
¿Bitcoin sube o corrige?: los catalizadores clave de septiembre
Hay tres escenarios concretos y cada uno tiene un nivel de precio que lo activa.
- El escenario bajista se confirma si Bitcoin pierde de forma sostenida la zona de u$s78.000. Ese soporte es el que el activo defendió durante buena parte de las sesiones recientes y su ruptura con volumen abriría espacio para una corrección más profunda, especialmente si los rendimientos de los bonos siguen subiendo. El nivel de max pain del vencimiento de opciones del viernes se ubicaba entre u$s68.000 y u$s70.000, una zona que vuelve a estar en el radar si la presión macro se intensifica
- El escenario alcista requiere que Bitcoin recupere rápidamente los u$s80.000. Eso indicaría que la demanda sigue absorbiendo la presión macroeconómica y que el rally del 20% desde los u$s62.000 tiene sustento más allá del short squeeze que lo impulsó
- El escenario neutral (probablemente el más lógico) es una lateralización entre u$s78.000 y u$s81.000 hasta la reunión del FOMC del 16 de septiembre. Sin definición sobre tasas, el mercado tiende a operar en rango
La fecha que ordena todo el calendario es el 16 de septiembre de 2026, cuando la Fed toma su próxima decisión de política monetaria. Este es el conflicto de fondo que explica buena parte de la volatilidad reciente y que suele quedar afuera de la cobertura.
Por su parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, la semana anterior ancunció medidas para ampliar las operaciones de recompra de bonos de largo plazo, con el objetivo de limitar o reducir las tasas de interés largas. Ese anuncio provocó una caída inicial de los rendimientos y fue el detonante del rally que llevó a Bitcoin desde los u$s62.000 hasta la zona de u$s80.000.
Warsh, en cambio, ha defendido históricamente que el mercado debe cumplir un papel central en la formación de precios de las tasas.
Bessent sostiene que hay ineficiencias en el mecanismo de mercado que están forzando rendimientos más altos de lo que corresponderían. Warsh parece estar intentando separar la política monetaria de esos esfuerzos del Tesoro. Para Bitcoin, ese contraste agrega una capa de incertidumbre difícil de modelar.
El activo se benefició del anuncio del Tesoro y ahora recibe la señal contraria desde la Fed.