La salida de Tether de Uruguay por los altos costos energéticos abre el debate sobre qué país sudamericano puede captar la inversión que la emisora de USDT dejó en el camino.
Argentina, con el gas de venteo de Vaca Muerta y un ecosistema de minería cripto que muta hacia la escala industrial, aparece como candidata natural para absorber ese tipo de operaciones.
Una investigación de Reuters publicada este jueves reveló los detalles del fracaso del proyecto de Tether en Uruguay: la compañía habría invertido unos u$s120 millones en dos instalaciones en el departamento de Florida, pero una disputa con la estatal UTE por el volumen de suministro eléctrico terminó con el corte de energía en julio de 2025, facturas impagas y el despido de 30 de sus 38 empleados locales.
El plan original de Tether proyectaba una inversión total de u$s500 millones para instalar tres centros de procesamiento con una demanda estimada de 165 MW, más un parque de generación eólica y fotovoltaica de 300 MW.
La empresa había concebido a Uruguay como primer paso para expandirse por Brasil, Paraguay y Argentina, según un excontratista citado por la agencia.
Por qué Argentina mira la salida de Tether de Uruguay como ventana de oportunidad
La minería de Bitcoin en Argentina atraviesa una transformación que la aleja del modelo residencial y la acerca al aprovechamiento industrial del gas de venteo en Vaca Muerta, la segunda reserva mundial de gas no convencional con más de 308 billones de pies cúbicos.
Empresas como BigSur Energy, Cryptogranjas, Tecpetrol y Unblock Computing ya operan centros de datos modulares instalados directamente en boca de pozo, donde capturan el gas que las petroleras quemarían o ventearían a la atmósfera.
Este modelo, conocido como mitigación digital de venteo, convierte un pasivo ambiental en energía para minar Bitcoin y procesar datos de inteligencia artificial, sin depender de la red eléctrica ni competir con el consumo domiciliario.
"Al instalarnos en la fuente, y ser nosotros los dueños de la generación energética, logramos el menor costo sin estresar la red eléctrica y sin consumir la energía de los hogares", explicó a iProUP Ariel Perelman, cofundador y CEO de BigSur Energy.
La compañía proyecta que sus operaciones en Argentina pueden igualar o superar en tamaño a las que ya tiene en Norteamérica, y apunta a cotizar en Wall Street en 2028.
La ventaja competitiva es concreta: en septiembre de 2025, el costo energético de minar un Bitcoin en Argentina rondaba los u$s12.500, según un informe de Errepar, una cifra significativamente inferior al precio del activo en ese momento.
El modelo de Vaca Muerta frente a los costos que hundieron a Tether en Uruguay
El contraste entre lo que ocurrió en Uruguay y lo que sucede en la Patagonia argentina resulta ilustrativo. Tether dependía de la red eléctrica estatal uruguaya y de un contrato con UTE cuya interpretación generó el conflicto: la empresa entendía que el suministro pactado era un mínimo ampliable, mientras la estatal lo consideraba un techo. El halving de abril de 2024, que redujo a la mitad las recompensas por bloque minado, complicó aún más la ecuación al presionar los márgenes.
En Argentina, las reformas introducidas por los Decretos 450, 451 y 452/2025 promovieron un mercado de precios marginales y la firma de contratos bilaterales de energía en dólares, un marco que da previsibilidad a operaciones de gran escala.
El modelo off-grid en Vaca Muerta elimina precisamente la variable que destruyó el proyecto uruguayo: la dependencia de tarifas reguladas y la disputa con distribuidoras estatales.
Los desafíos que Argentina debe resolver para captar inversión minera
La oportunidad no está exenta de obstáculos. La minería conectada a la red eléctrica convencional enfrenta tarifas que, tras la eliminación de subsidios, volvieron la actividad casi inviable para operadores medianos.
"Hoy es inviable minar en Argentina. Todos los costos terminan significando un 35% más caro que en el resto del mundo", advirtió a iProUP Walter Salama, fundador de Bitpatagonia, que opera servicios blockchain desde Tierra del Fuego.
La Comisión Nacional de Valores endureció los controles sobre los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales, y desde 2026 es obligatorio que las empresas mineras cumplan con registros fiscales y ambientales rigurosos. La dificultad de la red de Bitcoin, además, alcanzó máximos históricos en febrero de 2026 con un incremento del 15%, lo que exige equipos de última generación.
Con todo, la lección que deja el caso Tether en Uruguay es clara: la minería de Bitcoin necesita energía barata, predecible y con contratos flexibles. Argentina tiene ese recurso en Vaca Muerta, donde más de 2.200 pozos conectados generan excedentes de gas asociado.
El desafío pasa por consolidar un marco regulatorio que atraiga inversión de gran escala y convertir la ventaja geológica en una política de Estado para la economía digital.