Puntos importantes
El movimiento no tuvo un catalizador propio del token. Fue el resultado de dos fuerzas que operaron al mismo tiempo sobre todo el mercado cripto y llevaron a Bitcoin hasta los u$s75.000 actuales este viernes. Pero a una moneda le imprimió más fuerza: a XRP, conocida como la "cripto de los bancos" porque cuenta con el apoyo de Standard Chartered, Santander, Deutsche Bank y American Express.
La primera fue macroeconómica: un anuncio del Tesoro de Estados Unidos sobre recompras de deuda inyectó optimismo en los activos de riesgo y disparó una ola compradora generalizada.
La segunda fue mecánica y es la que explica la magnitud del salto. Se liquidaron aproximadamente u$s1.230 millones en posiciones cortas en una sola hora y u$s1.570 millones en 24 horas en todo el mercado. Esas liquidaciones forzadas obligan a los traders que apostaban a la baja a comprar para cubrir pérdidas, lo que empuja el precio todavía más arriba.
Como si todo esto fuese poco para el mercado cripto, XRP subió junto con Ethereum y Solana, pero su ganancia porcentual fue notablemente superior a la de ambos.
¿Qué es una contracción de cortos y por qué importa entenderla?
Una contracción de cortos (o short squeeze) ocurre cuando muchos operadores que apostaban a la caída de un activo se ven forzados a comprarlo para cerrar sus posiciones y limitar pérdidas. El mecanismo es circular: el precio sube, los cortos se liquidan, esas liquidaciones generan órdenes de compra, y esas compras empujan el precio más arriba, liquidando más cortos.
La distinción importa para cualquiera que esté evaluando entrar. Un rally impulsado por liquidaciones no refleja necesariamente demanda genuina por el activo. Cuando el combustible de los cortos se agota, el movimiento puede revertirse con la misma velocidad con la que se produjo.
Martín Belloq, analista de mercados de derivados, explica cómo distinguir un caso del otro: "Lo que hay que mirar es si el volumen se sostiene los días siguientes o si cae de golpe apenas terminan las liquidaciones".
Para quienes pasaron por acá para leer sobre XRP, la pregunta casi obligada es si todavía hay margen para un ascenso mayor. "Un rally con demanda real mantiene volumen elevado durante varias sesiones. Uno de squeeze puro se desinfla en 48 horas y deja a los que compraron en el pico atrapados en el retroceso", advierte Belloq.
¿Hay señales de acumulación más allá del squeeze?
Sí, y son el argumento más sólido de quienes ven este movimiento como algo más que un rebote técnico.
Las transacciones de ballenas (operaciones superiores a u$s1 millón) aumentaron un 280% en 24 horas, y el interés abierto en derivados alcanzó su máximo de dos meses. Además, unos 240 millones de XRP salieron de exchanges desde mayo de 2026, un patrón que suele leerse como acumulación de largo plazo.
El matiz aparece en otro indicador. El volumen de delta acumulado (el que mide si las compras se ejecutan de forma agresiva o pasiva) se enfrió a una fase neutral, lo que sugiere acumulación sin urgencia compradora.
Hay además un factor negativo que sigue pesando sobre la confianza: el hackeo del puente Coreum del 11 de agosto de 2026, cuya resolución todavía no se cerró y que puede frenar el ingreso de capital nuevo.
¿Cuál es el nivel que define si el rally de XRP continúa?
A la hora de responder sobre el nivel que define si el rally continúa, los expertos marcan a iProUP que la cifra a seguir es u$s1,27, donde se ubica la media móvil simple de 200 días.
Ese indicador es la línea que separa técnicamente una tendencia alcista de una bajista en el largo plazo. XRP quedó a centavos de tocarla tras el salto, y lo que ocurra ahí define el escenario de las próximas semanas.
Por encima de ese nivel, los objetivos que manejan los analistas técnicos son:
- u$s1,42 (primera resistencia)
- u$s1,55 (segunda resistencia)
Hacia abajo, el soporte inmediato está en u$s1,15 y, más abajo, en u$s1,01 (donde se ubica la media móvil de 7 días).
El dato que impone cautela es la velocidad del movimiento. Una suba del 26,54% en 24 horas deja al activo en condiciones de sobrecompra pronunciada, lo que suele derivar en un retroceso de corto plazo antes de cualquier continuación.
Lucía Bramante, analista de estrategias de inversión en criptoactivos, señala el error más común en este tipo de escenarios: "El impulso invita a entrar cuando el precio ya subió 26%, que es exactamente el peor momento posible en términos de relación riesgo-beneficio".
La experta remarca que "si alguien quiere posicionarse, la lógica indica esperar un retroceso hacia la zona de u$s1,15 o u$s1,20, o bien esperar confirmación de cierre por encima de u$s1,27 con volumen sostenido. Entrar en el pico de un squeeze es apostar a que el que compró antes que vos no venda".
¿En qué situación queda XRP mirando el año completo?
El rally, por espectacular que sea en 24 horas, no cambia el cuadro anual del activo.
XRP acumula una caída del 55,82% en los últimos doce meses y del 30,75% en lo que va de 2026. Cotizaba en u$s2,93 hace un año. Y sigue un 67,09% por debajo de su máximo histórico de u$s3,84.
La capitalización de mercado se ubica en u$s79.240 millones tras recuperar más de u$s9.000 millones en un solo día, lo que mantiene al token entre los principales activos del sector por tamaño.
El suministro circulante es de aproximadamente 62.680 millones de tokens sobre un total de 99.980 millones, lo que implica un potencial de dilución futuro que conviene tener presente en cualquier proyección de largo plazo.
Entre los catalizadores pendientes que los analistas señalan aparecen la posible aprobación de ETF spot de XRP en Estados Unidos y la evolución de la Clarity Act en el Senado, cuyo estancamiento antes del receso de agosto ya había presionado el precio a la baja.