Puntos importantes
El trading consiste en la compra y venta de activos financieros como acciones, bonos, CEDEARs o criptomonedas con el objetivo de obtener una ganancia en el corto o mediano plazo, aprovechando las variaciones de precio del mercado.
A diferencia de la inversión tradicional, que apunta a sostener una posición durante años, quien hace trading entra y sale de sus posiciones con mayor frecuencia, algo que en Argentina creció de la mano de la digitalización de las plataformas de inversión y la necesidad de muchos ahorristas de ganarle a la inflación.
Quiénes participan en el trading y qué activos se pueden operar
En esta actividad intervienen tres actores centrales: el trader, que toma las decisiones de compra y venta, el bróker o Agente de Liquidación y Compensación, que oficia de intermediario entre el inversor y el mercado, y los mercados donde se negocian los distintos instrumentos.
Los activos más habituales para operar son:
- Acciones, que representan una parte del capital de una empresa, tanto locales como del exterior
- Bonos, instrumentos de deuda soberana o corporativa
- CEDEARs, certificados que permiten comprar empresas globales como Apple o Amazon con pesos, desde una cuenta local
- Criptomonedas, como bitcoin, ether o stablecoins, con alta volatilidad y mercados que operan las 24 horas
Cada instrumento tiene un nivel de riesgo y una dinámica propia, por lo que la elección suele depender del perfil del inversor y del horizonte de tiempo que busque.
Los pasos para comenzar a operar desde Argentina
Para operar en el mercado de capitales local es necesario abrir una cuenta comitente, un trámite que hoy la mayoría de las plataformas ofrece de forma gratuita y completamente online.
Una vez habilitada la cuenta, el paso siguiente es transferir fondos desde una cuenta bancaria a nombre del mismo titular para empezar a comprar y vender activos.
La regulación es un punto clave a la hora de elegir dónde operar. En el país, los brókers deben estar autorizados como Agentes de Liquidación y Compensación por la Comisión Nacional de Valores, el organismo que supervisa el mercado de capitales y busca garantizar la transparencia de las operaciones y la protección del inversor.
La CNV viene además reforzando los controles sobre estos intermediarios. En diciembre pasado, estableció, mediante la Resolución General 1094, un régimen informativo más exigente para las ALyC, con el objetivo de reforzar su solvencia y responsabilidad ante los clientes.
Más recientemente, a través de la Resolución General 1152, flexibilizó las condiciones para la venta de valores con liquidación en moneda extranjera, aunque mantuvo restricciones para evitar que los agentes otorguen financiamiento en pesos destinado a ese tipo de operaciones.
El trading no es una fórmula infalible ni una vía garantizada de ingresos. Los precios de los activos suben y bajan, y esos movimientos pueden generar tanto ganancias como pérdidas, por lo que especialistas en finanzas recomiendan no destinar a esta actividad el total de los ahorros ni operar sin antes haberse informado.
Entre las prácticas más recomendadas figuran definir un plan con objetivos claros, evitar decisiones impulsivas, empezar con montos pequeños y no arriesgar en una sola operación una porción significativa del capital disponible. También conviene evaluar el desempeño en el tiempo, en lugar de juzgar el resultado por una sola operación puntual.
Antes de elegir una plataforma, verificar que el bróker esté registrado ante la CNV es un paso central para evitar caer en esquemas fraudulentos, un riesgo que crece a la par del interés por este tipo de inversiones.