Puntos importantes
El principal indicador del apetito institucional por Bitcoin volvió a encender alarmas: los ETF spot de Bitcoin en Estados Unidos sufrieron su peor semana en dos meses, con salidas netas por unos u$s390 millones entre el 10 y el 14 de agosto, según datos de Farside Investors y SoSoValue.
La cifra borró de un plumazo el buen arranque de agosto, que había traído entradas por más de u$s750 millones entre el 3 y el 7 de ese mes, y quedó como el retroceso semanal más fuerte desde el éxodo histórico de u$s4.500 millones registrado en junio, cuando estos vehículos vivieron su peor corrida desde su lanzamiento en enero de 2024.
Cómo se desarrolló la fuga día por día
El desplome no fue un evento de pánico concentrado en una sola rueda, sino un goteo sostenido a lo largo de toda la semana:
- El lunes 10 de agosto abrió la cuenta con u$s144,7 millones en salidas
- El martes trajo un breve respiro con un leve saldo positivo
- El miércoles volvieron los números rojos con u$s61,1 millones retirados
- El jueves fue la jornada más dura después del lunes, con u$s131,1 millones en reembolsos
- El viernes cerró la semana con entre u$s56 y u$s57,6 millones adicionales fuera del sistema
Ese patrón, sin un disparador puntual identificable, sugiere una toma de ganancias generalizada más que una corrida por pánico, algo que suele leerse como reposicionamiento táctico de capital institucional antes que como una salida definitiva del activo.
BlackRock, otra vez en el centro de la escena
El iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock, el mayor fondo de la categoría por activos administrados, volvió a concentrar buena parte de los retiros, tal como había ocurrido durante la sangría de junio. Lo acompañaron en la salida el Wise Origin Bitcoin Fund (FBTC) de Fidelity y los productos de Grayscale, incluidos el GBTC original y el Bitcoin Mini Trust.
Que el peso de la salida recaiga sobre los fondos más líquidos y de mayor escala refuerza la lectura de que se trata de un movimiento de grandes jugadores institucionales, no de inversores minoristas.
Según datos de la firma TFTC, que releva flujos desde el arranque de estos productos, los ETF de Bitcoin acumulan igualmente u$s51.800 millones en entradas netas desde enero de 2024 y administran en conjunto unos u$s76.600 millones, por lo que el retroceso de agosto, aunque relevante, todavía está lejos de perforar ese colchón acumulado.
Qué mirar de acá en adelante
Para los inversores que siguen de cerca a Bitcoin, incluidos quienes en la Argentina acceden a este tipo de exposición a través de CEDEARs de ETF cripto que cotizan en el mercado local, el episodio funciona como recordatorio de que estos instrumentos regulados no son una apuesta pasiva. Reaccionan con rapidez a cambios de humor del mercado, y su comportamiento puede ser tan volátil como el del propio Bitcoin.
La comparación con junio marca una diferencia clave: aquella corrida coincidió con una caída generalizada de los mercados tradicionales y un desplome del precio de Bitcoin superior al 10%.
Esta vez, la fuga de u$s390 millones se dio en un contexto de relativa calma, lo que abre la duda sobre si el capital institucional está esperando señales más claras de política monetaria o simplemente rotando hacia otras alternativas antes de volver a apostar fuerte por el activo.