Puntos importantes
Los grandes inversores volvieron a comprar la divisa digital, aunque por una puerta muy específica: los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin, que recibieron u$s853,5 millones netos durante la primera semana completa de agosto, su mejor desempeño semanal desde mediados de abril. Además, encadenaron cinco ruedas consecutivas con ingresos y captaron en apenas una semana casi cinco veces el dinero que habían recibido durante todo julio.
El movimiento, sin embargo, no provocó una recuperación equivalente en el precio. Bitcoin inclusive retrocedió en el arranque de la semana y sigue dentro del rango lateral que domina desde junio, entre u$s60.000 y u$s67.000.
La divergencia deja planteada el dato que no le cierra al inversor: si los ETF están anticipando un piso para la criptomoneda líder o si el dinero solamente está rotando hacia vehículos regulados, sin que exista todavía una recuperación generalizada de la demanda cripto.
Bitcoin: cuál es el rol de los inversores institucionales
Ramiro Rodríguez, CFO de Fiwind, asegura a iProUP que los ingresos constituyen una señal positiva porque demuestran que continúa el interés institucional y que una parte de los inversores está eligiendo exponerse a Bitcoin mediante productos regulados.
"Los u$s853 millones que entraron a los ETF de Bitcoin son una señal positiva, porque muestran que continúa habiendo interés institucional y que muchos inversores están eligiendo exponerse a BTC a través de estos productos regulados", completa Rodríguez.
Iñaki Apezteguia, cofundador de Crossing Capital, coincide en que los flujos marcan un cambio frente a las salidas de los meses anteriores, aunque advierte que la recuperación está concentrada en una parte muy específica del mercado.
Para Apezteguia, los ingresos representan un punto de inflexión tras ocho semanas consecutivas de salidas netas superiores a u$s8.000 millones, pero reflejan principalmente "una reactivación selectiva de la demanda institucional".
Esa concentración se observa en la distribución del dinero: el ETF iShares Bitcoin Trust (IBIT), administrado por BlackRock, captó cerca de u$s693 millones, más del 80% de todos los ingresos semanales.
No se trató, por lo tanto, de una entrada homogénea en toda la industria. El capital se dirigió principalmente al vehículo de mayor tamaño y liquidez, dos atributos especialmente valorados por fondos e inversores profesionales.
Bitcoin: por qué no reaccionó con una suba
Aunque ambos especialistas consideran positivos los flujos, también coinciden en que todavía falta una pieza: la recuperación de las compras directas de Bitcoin.
Rodríguez señala que los ETF pueden generar presión compradora y contribuir a sostener o impulsar el precio, pero advierte que "la demanda en el mercado spot todavía está bastante floja", una señal de que el entusiasmo no se extendió al conjunto del mercado cripto.
Apezteguia profundiza ese diagnóstico. La debilidad se observa, según explica, en los volúmenes de negociación en mínimos recientes y en un Coinbase Premium bajo o negativo. Este indicador compara el precio de Bitcoin en Coinbase, una plataforma muy utilizada por inversores estadounidenses, con el registrado en otros mercados. Cuando es negativo, sugiere que la demanda proveniente de Estados Unidos no alcanza para pagar un diferencial por el activo.
Para el cofundador de Crossing Capital, los ingresos en los ETF "no se han extendido al mercado cripto en su conjunto", sino que se limitaron a una rotación hacia productos institucionales con mayor liquidez. Tampoco generaron un efecto de contagio significativo sobre las altcoins ni sobre la actividad general de la red.
Los flujos, entonces, no necesariamente representan u$s853 millones de demanda completamente nueva. También pueden incluir rebalanceos de cartera, movimientos entre productos, operaciones de arbitraje o inversores que reemplazan la tenencia directa de Bitcoin por participaciones en ETF.
Bitcoin: cómo impactan los ETF
El principal efecto de las compras fue aportar liquidez y absorber parte de la oferta disponible. Apezteguia considera que esto ayudó a estabilizar la cotización alrededor de u$s65.000, después de que Bitcoin tocara mínimos cercanos a u$s62.000.
Los ingresos ofrecen así "un soporte técnico y de liquidez relevante", debido a que reducen la presión vendedora residual. Rodríguez coincide en que, en principio, el movimiento genera presión compradora y podría ayudar a sostener o empujar el precio.
Sin embargo, ninguno interpreta el dato como garantía de una nueva fase alcista. "El dato de los ETF es alcista, pero por sí solo no garantiza una nueva suba fuerte de Bitcoin", remarca el CFO de Finwind.
Para Apezteguia, la magnitud de los ingresos es insuficiente frente a la capitalización total de Bitcoin y al volumen de las salidas acumuladas durante el año. Sin una recuperación simultánea del mercado spot, el efecto alcista permanece contenido y no logró generar un breakout, es decir, una ruptura sostenida del rango lateral.
La reacción moderada del precio, pese a la llegada de casi u$s854 millones, muestra que todavía existe oferta suficiente para absorber las compras institucionales. El mercado dejó de deteriorarse al ritmo de las semanas anteriores, pero aún no exhibe una demanda capaz de impulsar una tendencia alcista.
Bitcoin: qué necesita para volver a subir
El próximo movimiento dependerá de que los flujos de los fondos cotizados dejen de ser un episodio aislado y comiencen a complementarse con una recuperación de las compras en el mercado spot.
Rodríguez plantea dos escenarios. Si los ingresos continúan durante las próximas semanas y aparece mayor demanda directa, Bitcoin puede ingresar en una etapa más favorable. Si los flujos pierden fuerza y el mercado spot permanece débil, el activo tendría dificultades para mantener el impulso.
Apezteguia coincide: el potencial alcista depende tanto de la continuidad de las entradas institucionales como de una mejora en los indicadores de participación del mercado. Esto incluye mayores volúmenes, una recuperación del Coinbase Premium, más actividad on-chain y una ampliación de la demanda hacia otros activos.
Por ahora, los u$s853 millones cumplen una función defensiva: absorben oferta, aportan liquidez y ayudan a sostener el precio. Para confirmar que el piso quedó atrás, Bitcoin necesita algo más difícil de conseguir que una buena semana de ETF: compradores en el resto del mercado.