Puntos importantes
El debate sobre la regulación de los activos digitales en Estados Unidos sumó un respaldo de peso luego de que Fidelity manifestara públicamente su apoyo a la versión actualizada de la Ley Clarity, actualmente en discusión.
Mediante una publicación en su cuenta de X, la gestora reclamó al Senado la aprobación de la iniciativa, considerada una pieza clave para definir un marco regulatorio integral para la estructura del mercado cripto.
Fidelity suma presión para aprobar la nueva ley
El pronunciamiento adquiere especial relevancia porque Fidelity administra alrededor de u$s7 billones en activos y se consolidó como uno de los principales impulsores de productos institucionales vinculados con criptomonedas, incluidos los ETF de Bitcoin al contado.
Entre las modificaciones incorporadas al proyecto sobresale una cláusula que impide a altos funcionarios del Gobierno federal y a sus familiares emitir o promocionar activos digitales, una condición negociada para facilitar un acuerdo con respaldo de ambos partidos.
El objetivo de esa disposición es reforzar la confianza de los inversores institucionales y reducir potenciales conflictos de interés, en un momento en que Estados Unidos busca avanzar hacia un esquema regulatorio más claro para el sector.
La iniciativa también recibió el respaldo de organizaciones representativas de la industria, entre ellas la Blockchain Association y el Digital Chamber, que consideran indispensable establecer reglas estables para impulsar el desarrollo del ecosistema.
La iniciativa afrontará ahora una etapa decisiva, ya que las próximas votaciones en el Senado definirán el futuro de la Ley Clarity y de la regulación cripto en Estados Unidos.
Para buena parte de la industria, su aprobación también será determinante para consolidar el liderazgo financiero estadounidense en el mercado global de los activos digitales.
Qué es la Clarity Act y qué cambiaría si se aprueba
Para quien no sigue la política regulatoria estadounidense de cerca, la Clarity Act es el proyecto de ley más importante que el Congreso de EE.UU. ha considerado para el ecosistema cripto desde que Bitcoin existe.
El texto establece qué agencia federal regula qué tipo de activos digitales, resolviendo una disputa que genera incertidumbre jurídica para exchanges, emisores, desarrolladores e inversores institucionales. Hoy esa pregunta no tiene una respuesta legal clara en EEUU:
- La SEC reclama jurisdicción sobre casi todos los tokens argumentando que son valores
- La CFTC sostiene que Bitcoin y Ethereum son commodities bajo su supervisión
Esa superposición regulatoria genera incertidumbre jurídica para exchanges, emisores, desarrolladores e inversores institucionales.
La Clarity Act resolvería esa disputa de forma explícita, otorgando a la CFTC la supervisión sobre la mayor parte del mercado de activos digitales. También incluye protección para los fondos de los clientes, diseñada específicamente para evitar que se repitan casos como FTX, Celsius y Voyager, donde los usuarios perdieron acceso a sus activos durante años y recuperaron solo una fracción.
La Cámara de Representantes ya aprobó una versión del proyecto en julio de 2025 con 78 votos demócratas a favor. El Senado es otro escenario.
El texto consolidado de 616 páginas de la Clarity Act fue publicado en la semana combinando el trabajo de los comités senatoriales de Banca y Agricultura. El avance parece significativo. El problema es que el Senado necesita 60 votos para avanzar, los republicanos tienen 53 escaños y ningún demócrata confirmó su apoyo.
La razón de esa oposición no es técnica sino política, y apunta directamente a Donald Trump. Durante el año pasado, el presidente obtuvo ganancias de casi u$s1.400 millones relacionadas con criptomonedas, según su propia declaración patrimonial. La mayor parte provino de su memecoin $TRUMP y de su empresa World Liberty Financial.
Los demócratas argumentan que cualquier regulación cripto aprobada por un Congreso controlado por republicanos mientras Trump mantiene esos intereses representa un conflicto de interés. La senadora Angela Alsobrooks calificó el plan de ética incluido en el proyecto como "salvaje, poco serio y totalmente loco". Chuck Schumer pidió a los demócratas que centren el debate en ese punto antes de las elecciones de noviembre.
La National Fraternal Order of Police, que representa a 382.000 oficiales, respaldó el proyecto revisado el viernes. Más de 200 organizaciones vinculadas al ecosistema cripto enviaron una carta conjunta a los líderes del Senado solicitando una votación. Hasta ahora, nada de eso parece suficiente para conseguir siete votos demócratas adicionales.
El líder del Senado, John Thune, fue honesto con los periodistas: "No creo que logremos aprobarlos". El Senado tiene solo una semana más antes del receso de agosto, que se extiende hasta el 14 de septiembre. Después vendrán las discusiones sobre presupuesto y defensa.
Qué significa para el precio de Bitcoin si la Clarity Act no se aprueba este año
Aquí es donde la historia regulatoria y el análisis de precio convergen de una forma que el mercado todavía no terminó de procesar.
Pedro Martínez, analista financiero especializado en mercados de activos digitales, consultado por iProUP, explica la dependencia entre ambas variables: "Bitcoin estuvo cotizando por encima de los u$s80.000 en la primera mitad del año en parte porque el mercado descontaba que la Clarity Act se aprobaría, lo que habría abierto la puerta a capital institucional que hoy no puede entrar porque los fondos tienen restricciones para operar sin un marco regulatorio claro."
"Cuando las probabilidades de aprobación bajaron del 80% al 30%, parte de esa prima se evaporó. No es el único factor detrás de la caída, pero es uno que el mercado subestimó al inicio del año", precisa el experto.
Los datos on-chain de Glassnode confirman esa lectura de forma indirecta. Las ganancias no realizadas del mercado cayeron desde aproximadamente u$s1,4 billones en el pico de octubre de 2025 hasta cerca de u$s400.000 millones a fines de junio, el nivel más bajo del ciclo.
El indicador Net Unrealized Profit/Loss tocó fondo incluso más abajo que durante la caída de febrero, a pesar de que los precios eran similares en ambos momentos. Esa diferencia indica que hubo cambio de manos de BTC durante la baja, elevando el costo base agregado del mercado.
El rally del 13% desde los mínimos de junio hasta los u$s65.000 actuales tiene un problema estructural que los datos técnicos reflejan con claridad.
La demanda de futuros perpetuos volvió a ser positiva en julio, creciendo entre 30.000 y 50.000 BTC en el mes. Pero la expansión de abril, que alimentó el rally hasta los u$s82.000, llegó a cerca de 250.000 BTC. El apetito actual por futuros es cinco veces menor que entonces.
La demanda spot muestra un panorama peor. Ese indicador fue negativo durante todo el año y se contrae en unos 200.000 BTC por mes. Dicho de forma simple: la gente que compra Bitcoin directamente, sin apalancamiento ni derivados, sigue saliendo del mercado o directamente no está entrando. Los rebotes que no tienen compra spot detrás son histórica y sistemáticamente más frágiles que los que sí la tienen.
Las tasas de financiamiento de los contratos perpetuos están ligeramente en negativo, lo que significa que los vendedores en corto pagan a los compradores, una señal de que el sesgo dominante en los derivados sigue siendo bajista.
Felipe Olmos, trader y analista con más de ocho años operando cripto, describe el momento técnico: "Bitcoin cotiza por debajo de la SMA-90 en u$s69.262 y de la SMA-200 en u$s72.537. El único modelo de valoración on-chain que está por debajo del precio actual es el Realized Price en u$s52.900."
"Todo lo demás (la True Market Mean en u$s76.200, el costo base de los compradores de corto plazo en u$s69.500) está por encima. La primera victoria real para los alcistas está en u$s69.500. Mientras no recuperemos ese nivel, cada rebote es una oportunidad de venta para los que compraron caro", detalla el especialista.