Puntos importantes
Adam Back, CEO de Blockstream, negó que Satoshi Nakamoto apoyaría BIP-110, una controvertida propuesta de soft fork de Bitcoin que enfrenta críticas dentro de la comunidad desde hace meses.
El intercambio se produjo el 18 de julio de 2026, cuando la iniciativa atraviesa una etapa decisiva por la proximidad del plazo establecido para la señalización requerida por los participantes de la red.
Además de cuestionar los fundamentos de la propuesta, Back aseguró que el intento de bifurcación terminará colapsando apenas transcurran unas semanas desde el inicio de ese proceso técnico previsto.
Adam Back reaviva la discusión sobre Satoshi Nakamoto
La controversia se encendió después de que un usuario de X sostuviera que Satoshi Nakamoto apoyaría actualmente BIP-110 si continuara con vida, una afirmación que Adam Back descartó de manera categórica.
El ejecutivo también relativizó cualquier certeza sobre el destino del creador de Bitcoin al afirmar que tanto asumir que está vivo como asegurar que murió responde únicamente a especulaciones.
Además, Back volvió a negar cualquier vínculo con la identidad de Nakamoto, aunque esa respuesta impulsó nuevamente las discusiones sobre quién interpreta realmente la visión fundacional de la criptomoneda y su gobernanza.
La nueva controversia se suma a anteriores advertencias del propio Back sobre los riesgos de impulsar bifurcaciones de Bitcoin, mientras la criptomoneda cotizaba cerca de 63.944 dólares, con una suba diaria del 1,43%.
BIP-110 enfrenta un respaldo cada vez más reducido
La propuesta BIP-110 busca restringir temporalmente el volumen de datos arbitrarios que los mineros pueden incorporar a las transacciones de Bitcoin, con especial impacto sobre las inscripciones vinculadas al protocolo Ordinals.
Pese a la intensidad del debate entre desarrolladores y referentes del ecosistema, el respaldo efectivo continúa siendo muy bajo, ya que apenas 0,86% de los bloques del actual período de dificultad señalan apoyo a la iniciativa.
Ese porcentaje permanece muy lejos del 55% exigido para activar el mecanismo, un escenario que, por ahora, reduce significativamente las posibilidades de que la modificación consiga implementarse dentro de la red.
Back también ironizó sobre el escaso compromiso de quienes impulsan el proyecto y cuestionó que ni siquiera lograran financiar la campaña para respaldar públicamente la bifurcación propuesta.
"La parte triste es que no pudimos lograr que el fork 110 pagara para el cypherpunk summer afterparty. Sin airdrop, sin liquidez, sin futuros del fork. Nadie puso dinero para respaldar lo que decían. Claro, ellos también saben que ha fracasado", expresó.
Para Back, ese episodio resume una disputa que lleva meses enfrentando a distintos sectores del ecosistema, donde las diferencias sobre BIP-110 siguen profundizando el debate respecto del rumbo técnico de Bitcoin.
La cuenta regresiva entra en su tramo decisivo
El calendario previsto establece que la señalización obligatoria comenzará alrededor del bloque 961.632, aproximadamente tres semanas después del bloque 958.529, punto desde el cual la propuesta afrontará su examen definitivo dentro de la red.
Según Adam Back, el inicio de esa etapa provocará que la bifurcación pierda impulso casi inmediatamente, debido a que el primer bloque con señalización obligatoria generaría una separación automática entre las cadenas.
El desarrollador recordó que los nodos de Bitcoin priorizan siempre la cadena con mayor trabajo acumulado, una característica que, a su entender, dejaría sin incentivos económicos a quienes permanezcan minando sobre la alternativa.
Para describir ese posible escenario utilizó la expresión "cadena Pompeya", al comparar un eventual fork abandonado con un monumento inmóvil que conservaría las huellas de un intento fallido sin posibilidades reales de prosperar.
Estas declaraciones se suman a otras intervenciones recientes de Back sobre el impacto de BIP-110, mientras resurgen las discusiones por los tokens inactivos de Satoshi Nakamoto y la incógnita sobre su identidad.
En definitiva, el futuro de BIP-110 dependerá de cuántos mineros decidan modificar la configuración de sus equipos cuando la señalización obligatoria entre en vigor y la propuesta enfrente su prueba más importante.