Según el analista, el intento de activar el cambio BIP-110 mediante un soft fork impulsado por los usuarios es técnicamente defectuoso y carece de consenso
09.06.2026 • 19:30hs • MUNDO CRIPTO
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Uno de los mayores referentes de Bitcoin lanzó una advertencia que encendió alarmas: ¿por qué motivo?
Adam Back, CEO de Blockstream y uno de los referentes históricos del movimiento cypherpunk, criticó duramente la propuesta de fork de Bitcoin conocida como BIP-110.
Según el ejecutivo, el intento de activar este cambio mediante un soft fork impulsado por los usuarios (UASF) es técnicamente defectuoso y carece de consenso, lo que podría derivar en una fractura de la red y en la creación de una blockchain minoritaria.
Un cambio en Bitcoin divide opiniones: Adam Back cree que podría salir "muy mal"
La propuesta BIP-110, presentada a fines de 2025, busca restringir los datos no monetarios en las transacciones de Bitcoin, en particular aquellos vinculados a protocolos como Ordinals y Runes, que permiten inscribir información adicional en la blockchain.
Sus defensores argumentan que la medida reduciría el "spam" y limpiaría la red, pero Back considera que la iniciativa es una "regresión deliberada" que rompe el espacio del usuario y amenaza la compatibilidad con herramientas como Miniscript, además de congelar ciertas UTXO y desactivar funciones críticas del lenguaje de script de Bitcoin.
El debate recuerda a la activación de SegWit en 2017, cuando, tras años de coordinación entre mineros, desarrolladores y operadores de nodos, se alcanzó un consenso amplio que permitió implementar la mejora sin fracturas graves.
Adam Back, CEO de Blockstream
Back subrayó que la comparación con SegWit es errónea, ya que BIP-110 no cuenta con respaldo técnico ni comunitario.
"La BIP es estúpida, no funciona y no tiene consenso ni técnico ni del ecosistema; forzarlo es cómo terminas en un fork minoritario y conflictivo", escribió en la red social X, acompañando su crítica con una imagen irónica que resumía el conflicto.
Otros referentes del ecosistema también se pronunciaron. Michael Saylor, fundador de MicroStrategy, calificó a BIP-110 como "el mayor riesgo auto-infligido para Bitcoin" y advirtió que cualquier intento de imponerlo sin consenso real podría socavar la confianza en el protocolo. De hecho, el apoyo de nodos a la propuesta se mantiene por debajo del 10%.
En el trasfondo, se juega una cuestión central: hasta dónde puede cambiar Bitcoin sin traicionar sus principios fundacionales de descentralización y resistencia a la censura.