FTX se prepara para iniciar una nueva etapa en el proceso de devolución de fondos a los damnificados por su quiebra, considerada una de las mayores registradas en la historia del mercado de criptomonedas.
La administración responsable del concurso anunció que distribuirá alrededor de u$s900 millones entre acreedores como parte del plan de reorganización autorizado por la justicia de Estados Unidos.
Cómo será la nueva devolución de fondos de FTX
La próxima distribución comenzará hacia el cierre de este mes y representará la quinta instancia de pagos desde que el exchange puso en marcha el programa de reembolsos durante 2025.
Con este nuevo desembolso, el patrimonio administrado en la bancarrota habrá restituido cerca de u$s10.000 millones entre acreedores y otros reclamantes alcanzados por el proceso judicial correspondiente.
La magnitud de esas devoluciones refleja el trabajo realizado por los administradores para vender activos, recuperar recursos y maximizar el patrimonio disponible después de la caída del exchange.
FTX informó que los acreedores incluidos en las categorías Convenience y Non-Convenience del plan de reorganización bajo el Capítulo 11 comenzarán a cobrar dentro de los tres días hábiles posteriores al inicio de la distribución.
Los pagos serán canalizados mediante BitGo, Kraken y Payoneer, compañías elegidas por la administración para procesar las transferencias destinadas a los beneficiarios contemplados dentro del programa de restitución.
La categoría Convenience reúne principalmente a pequeños inversores y acreedores minoristas, quienes representan la mayor cantidad de personas afectadas por el colapso que sufrió la plataforma.
En cambio, la categoría Non-Convenience comprende reclamos por montos superiores o con características más complejas, que requieren un tratamiento diferente dentro del procedimiento aprobado por la justicia.
Durante marzo de este año, FTX ya había concretado otra distribución cercana a u$s2.200 millones, una de las mayores entregas efectuadas desde que comenzó el proceso de recuperación de fondos.
El plan genera debate entre los usuarios afectados
Aunque la recuperación de recursos superó las proyecciones iniciales de numerosos analistas, el mecanismo elegido para compensar a los acreedores continúa despertando cuestionamientos dentro de la comunidad de criptomonedas.
La administración de la quiebra busca indemnizar a muchos acreedores con montos equivalentes a entre el 118% y el 142% del valor que tenían sus posiciones cuando FTX colapsó en noviembre de 2022.
Sin embargo, esos porcentajes fueron calculados tomando como referencia los precios de los activos digitales vigentes durante la declaración de quiebra y no las cotizaciones actuales del mercado.
Esa metodología provocó críticas de numerosos usuarios, quienes sostienen que recuperar las mismas criptomonedas depositadas originalmente habría significado conservar inversiones con un valor mucho más elevado tras la recuperación del mercado.
Los administradores del patrimonio sostienen una postura diferente y afirman que el proceso judicial busca compensar el valor económico reconocido por la justicia, sin obligación de restituir los activos originales.
Por esa razón, el plan continúa generando posiciones encontradas entre quienes consideran suficiente la compensación económica y quienes reclaman la devolución de las criptomonedas que permanecían bajo custodia del exchange.
Los juicios también fortalecen el patrimonio recuperado
Mientras continúa avanzando la devolución de fondos, la administración de FTX también mantiene abiertos distintos litigios destinados a recuperar recursos vinculados con el colapso del exchange.
En mayo, el estudio jurídico estadounidense Fenwick & West, principal asesor legal externo de FTX US antes de la quiebra, aceptó pagar u$s54 millones para resolver una demanda presentada por los administradores.
La acción judicial sostenía que la firma había contribuido a facilitar parte del fraude cometido por Sam Bankman-Fried junto con otros directivos, aunque el acuerdo fue alcanzado sin admitir responsabilidad.
Este tipo de resoluciones representa una nueva fuente de recursos para el patrimonio de FTX y permite acelerar las distribuciones previstas dentro del plan de reorganización aprobado por la justicia estadounidense.