El economista y reconocido defensor del oro, Peter Schiff, volvió a lanzar una advertencia sobre los mercados financieros, que llamó la atención de muchos inversores. Según su análisis, el próximo foco de tensión financiera no serán las criptomonedas, sino los bonos del Tesoro de EEUU.
El histórico detractor de Bitcoin sostuvo que un aumento sostenido de los rendimientos de la deuda estadounidense puede desencadenar un efecto dominó sobre las acciones, el mercado inmobiliario y también los activos digitales.
Cuál es el impacto de los bonos según Peter Schiff
Durante un episodio de su podcast, Schiff aseguró que el aumento sostenido de los rendimientos de los bonos estadounidenses refleja una creciente fragilidad del sistema financiero.
En la opinión del referente, si esta tendencia continúa, el encarecimiento del crédito terminará afectando a las acciones, el mercado inmobiliario y, finalmente, también a los activos digitales.
De esta forma, el economista explicó que el incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro implicó mayores costos de financiamiento para empresas, consumidores y el propio gobierno estadounidense.
Ante este escenario, Schiff afirmó que puede desacelerarse la actividad económica y también aumentar la presión sobre sectores sensibles como el inmobiliario.
En esta línea, Schiff agregó que un deterioro más profundo obligaría a la Reserva Federal a intervenir con nuevas medidas de estímulo monetario, una estrategia que, según su visión, terminaría impulsando la inflación y favoreciendo activos considerados refugio de valor, como el oro.
¿Cómo afecta esto a los inversores?
El economista de Ceso, Estanislao Malic, explicó a iProUP que el planteo de Schiff debe analizarse con cautela y que, más allá de sus advertencias, el comportamiento de los bonos depende de la evolución de las tasas de interés y de las expectativas del mercado.
"Si sube la tasa a largo plazo, esto puede impactar en la cotización de las acciones, ya que los flujos hacen una tasa de descuento más alta y eso impacta directamente en el precio de estos papeless", manifestó.
En ese contexto, sostuvo que una estrategia defensiva puede consistir en posicionarse en bonos de corto plazo, que suelen exhibir menor volatilidad, mientras el mercado ajusta el valor de los bonos de mayor duración y de las acciones.
Malic añadió que, en un escenario de fuerte incertidumbre, muchos inversores suelen migrar hacia activos líquidos y de baja volatilidad. Para perfiles más agresivos, en cambio, consideró que también pueden evaluarse estrategias con opciones para aprovechar una eventual caída de los mercados.
¿Bitcoin tampoco escaparía al impacto?
Más allá de la fama de Schiff como detractor de Bitcoin, en esta oportunidad el economista aclaró que no considera que la criptomoneda sea el detonante de una futura crisis financiera. Sin embargo, sí cree que sufriría con fuerza sus consecuencias.
De acuerdo con su tesis, Bitcoin mantiene una elevada correlación con los activos de riesgo, especialmente con las acciones de la empresas tecnológicas.
De esta forma, Schiff sostuvo que un desplome bursátil también provocaría fuertes caídas en el mercado de las criptomonedas, mientras que descartó que BTC actúe como un refugio comparable al oro, en el caso de que hubiese una crisis financiera.
Una visión que divide al mercado
Las advertencias de Schiff contrastan con la postura de numerosos analistas e instituciones financieras, que mantienen una visión positiva sobre Bitcoin en el mediano y largo plazo.
Mientras Schiff insistió en que el metal precioso será el principal beneficiado de un eventual deterioro macroeconómico, buena parte del mercado consideró que la evolución de la inflación y de la política monetaria podría ofrecer un escenario más favorable tanto para los activos tradicionales como para las criptomonedas.
Más allá de este debate, la evolución de los rendimientos de los bonos del Tesoro volvió a ubicarse en el centro de la escena. Su comportamiento influye directamente sobre el costo del crédito, las valuaciones bursátiles y el apetito de los inversores por los activos de mayor riesgo.
Es por eso que en ese contexto, la evolución de los rendimientos será uno de los indicadores más observados por los mercados durante las próximas semanas.