Las transformaciones que atraviesa el sistema financiero mundial llevaron a Catherine Austin Fitts, exsecretaria adjunta de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos, a identificar cuáles serán los activos con mayor peso dentro de esa evolución.
Durante su análisis, aseguró que Ripple y XRP serán "excepcionalmente importantes", aunque aclaró que su planteo responde al funcionamiento de la infraestructura financiera y no a una expectativa sobre cotizaciones futuras.
Su mirada se concentra en el diseño institucional de los mecanismos de pago y liquidación, escenario donde considera que XRP reúne características que lo ubican dentro de la futura arquitectura del sistema.
Por qué XRP podría convertirse en una pieza clave del sistema
Lejos de evaluar cuál activo puede ofrecer un mayor rendimiento para los inversores, Fitts enfocó su análisis en las funciones que desempeñará cada tecnología dentro de las redes financieras que actualmente desarrollan numerosas instituciones.
Desde esa perspectiva, sostuvo que Bitcoin no reúne las condiciones necesarias para convertirse en el soporte operativo de los sistemas destinados a procesar liquidaciones internacionales con eficiencia entre distintos mercados.
Como ejemplo de la dirección que, a su entender, ya comenzó a tomar la industria, mencionó la incorporación de Ripple y Stellar en redes que emplean XRP y XLM para facilitar pagos transfronterizos.
La exfuncionaria remarcó que la discusión relevante no pasa por determinar qué criptomoneda concentra mayor respaldo ideológico, sino por identificar cuáles terminarán integrando la infraestructura utilizada por las entidades financieras.
Su interpretación también incorpora una visión sobre la forma en que los grandes actores del sistema implementan innovaciones, mediante procesos graduales donde primero aparecen pruebas piloto, luego iteraciones y finalmente despliegues a gran escala.
En ese recorrido, explicó, suele presentarse cada desarrollo como una herramienta destinada a ampliar libertades, lo que facilita atraer desarrolladores antes de que la estructura definitiva revele todos sus alcances.
Para cuando toda esa estructura termina siendo visible, sugirió, la infraestructura ya quedó integrada, razón por la que considera que Ripple adquiere relevancia dentro de un proceso donde utilidad y adopción institucional preceden al entendimiento público.
Bitcoin tendría un recorrido distinto, según Fitts
Respecto de Bitcoin, la exfuncionaria planteó que el escenario con mayores probabilidades contempla ventas hacia gobiernos soberanos mientras las primeras ballenas institucionales reducen posiciones, en lugar de consolidarse como la infraestructura del próximo sistema financiero.
Para XRP imaginó un destino diferente, ya que afirmó que actualmente desempeña la función necesaria para trasladar valor entre fronteras con rapidez, costos reducidos y capacidad suficiente para responder a las exigencias institucionales.
Fitts dejó en claro que esa interpretación corresponde a una proyección personal y no representa un desenlace asegurado, por lo que el papel definitivo de cada activo todavía permanece sujeto a la evolución del mercado.
Bajo esa hipótesis, Ripple aparece asociada al funcionamiento interno de la futura infraestructura financiera, mientras Bitcoin conservaría el perfil de un activo cuyo lugar institucional definitivo continúa sin definirse.
Los ETF de XRP captan fondos mientras Bitcoin pierde inversores
Los fondos cotizados en bolsa (ETF) de XRP cerraron la última semana con entradas netas por unos u$s22,99 millones, desmarcándose de la tendencia negativa que afectó a los principales productos de inversión basados en criptomonedas.
De acuerdo con datos de CoinGlass, los ETF de Bitcoin registraron salidas por u$s1.790 millones durante el mismo período, mientras que los de Ethereum perdieron u$s273,34 millones y los de Solana otros u$s3,8 millones.
En contraste, el token de Ripple fue uno de los pocos activos digitales que logró atraer nuevo capital institucional, ya que en la última semana registró unos u$s22,99 millones en entradas netas.
El principal impulsor de este desempeño fue el ETF de Bitwise, que concentró u$s16,97 millones de las entradas semanales. El fondo ya supera los u$s200 millones en flujos acumulados desde su lanzamiento.
En segundo lugar se ubicó el producto de Franklin Templeton, con ingresos por u$s3,97 millones, por lo que los inversores miran con atención el avance de estos instrumentos de inversión.
El comportamiento de XRP resulta llamativo en un contexto de cautela generalizada en el mercado cripto. Mientras Bitcoin y Ethereum enfrentan un retiro significativo de fondos, el token asociado a Ripple continúa captando la atención de los inversores y se consolida como una de las excepciones dentro del segmento.
En términos de activos bajo gestión, el ETF de Bitwise también lidera la categoría de XRP, con u$s237,01 millones administrados.
En conjunto, los ETF basados en esta criptomoneda acumulan flujos netos históricos por u$s738,39 millones, lo que refleja el crecimiento gradual de este mercado.