Puntos importantes
Binance procesó más de 166.000 transacciones de retiro de Ethereum en un solo día, el nivel más alto registrado en el exchange desde marzo de 2023. La cifra no pasó desapercibida.
En el mercado cripto, cuando los usuarios retiran activos de un exchange en masa, el movimiento suele interpretarse como una señal de acumulación. En lugar de vender, los titulares prefieren mover sus monedas a billeteras propias o de autocustodia, fuera del alcance inmediato del mercado spot. Menos ETH disponible para vender en la exchange equivale, al menos en teoría, a menos presión bajista sobre el precio.
El analista financiero Paulo Gennero, suma una hipótesis alternativa menos comentada: "Parte de la actividad puede explicarse por confusión entre usuarios europeos en torno a la entrada en vigor de MiCA el 1 de julio".
El timing del movimiento es clave. Los 166.000 ETH salieron de Binance cuando el precio cotizaba cerca de los u$s1.500, un nivel que varios analistas habían identificado previamente como soporte psicológico relevante tras meses de caída.
No obstante, hay un dato que complica la lectura puramente alcista y que circuló con menor visibilidad que el titular del retiro.
Otro analista, Pedro Martínez, ofrece una lectura más cautelosa: "el netflow (flujo neto) de ETH en Binance se mantuvo positivo en 12.938 ETH, lo que significa que más ETH ingresó al exchange de lo que salió".
Esa métrica mide la diferencia entre la cantidad que entra y sale. Al estar en positivo puede crear presión vendedora porque las monedas en exchanges están disponibles para ser comerciadas de forma inmediata.
Esa contradicción entre el récord de transacciones de retiro y el netflow positivo tiene una explicación técnica: muchos retiros pequeños pueden sumar una cantidad de transacciones récord sin necesariamente representar el mayor volumen neto de ETH saliendo del exchange. Eso no invalida la señal, pero sí matiza su alcance.
El rebote del 10% y las señales técnicas que acompañan la recuperación
Más allá de los flujos de exchange, Ethereum subió. El activo rebotó desde los mínimos de u$s1.500 hasta superar los u$s1.700 en apenas 48 horas, acumulando una suba de aproximadamente el 10% y cotizando en torno a los u$s1.725 al cierre de la semana.
El movimiento llegó acompañado de varios indicadores técnicos que reforzaron el argumento de los compradores. El indicador TD Sequential (un sistema de conteo de velas que identifica agotamiento de tendencia) disparó una señal de compra en el gráfico mensual de Ethereum.
El analista Pedro Martínez entiende que esta señal apunta a u$s3.000 como objetivo de recuperación de rango medio si el canal de soporte inferior se mantiene, con el techo del canal más amplio cerca de los u$s5.000 en perspectiva de largo plazo.
Paulo Gennero, por su parte, identifica otro catalizador técnico: "se está formando un golden cross en el ratio ETH/BTC, con la media móvil de 50 semanas aproximándose a cruzar por encima de la de 100 semanas".
Lo que dice el experto significa que Ethereum está empezando a recuperar terreno frente a Bitcoin. Las "medias móviles" son líneas que promedian el precio histórico para suavizar los altibajos. Cuando la de corto plazo (50 semanas) cruza por encima de la de largo plazo (100 semanas), los inversores lo ven como una señal muy alcista.
La última vez que esta señal apareció fue en 2021, un período en el que Ethereum superó significativamente el rendimiento de Bitcoin.
Los ETF de ETH vuelven a registrar entradas
Después de 17 sesiones consecutivas de salidas netas que drenaron cientos de millones de dólares, los ETF spot de Ethereum en EE.UU. volvieron al verde esta semana.
El 2 de julio, los fondos atrajeron u$s29 millones en entradas netas según datos de SoSoValue. BlackRock lideró con u$s29,74 millones a través de su producto ETHA, mientras que Grayscale registró u$s2,75 millones en salidas, generando el neto positivo del día.
Las entradas de ETF importan porque señalan que el capital institucional (el mismo que durante semanas estuvo saliendo) está considerando volver a tomar posición. En el caso de Ethereum, esa señal es especialmente relevante porque la segunda criptomoneda por capitalización venía de una sequía institucional más pronunciada que Bitcoin.
Desde mínimos de principios de 2025, Ethereum perdió aproximadamente el 67% de su valor, una caída que supera en unos 15 puntos porcentuales la corrección que sufrió Bitcoin en el mismo período. Esa divergencia negativa convirtió a ETH en el activo más castigado del par más seguido del mercado. Que ahora los ETF vuelvan a registrar entradas y que el precio rebote con mayor intensidad que BTC en las últimas 48 horas cambia, al menos por el momento, esa narrativa.
Qué puede pasar con el precio en julio: los tres escenarios
La recuperación de Ethereum tiene fundamentos concretos, pero también riesgos igualmente concretos que los analistas no están ignorando:
- El escenario alcista: requiere que el precio consolide por encima de los u$s1.700, que los ETF mantengan entradas netas positivas durante varios días consecutivos y que el golden cross ETH/BTC se confirme con cierre semanal. En ese caso, el objetivo técnico inmediato son los u$s1.800, y los analistas más optimistas señalan los u$s2.000 como siguiente resistencia relevante
- El escenario neutral: el más probable según la mayoría de los analistas técnicos, es una lateralización entre u$s1.600 y u$s1.800 mientras el mercado digiere la recuperación. El próximo gran catalizador macro es la reunión de la Fed el 28 y 29 de julio; hasta entonces, el precio podría oscilar sin dirección clara
- El escenario bajista: se activa si el soporte de los u$s1.600 cede con volumen. En ese caso, los u$s1.500 vuelven al centro de atención, y los analistas más pesimistas señalan los u$s1.385 (el mínimo de 52 semanas) como zona de riesgo si la debilidad persiste.
Ethereum tiene un catalizador estructural que va más allá del precio de corto plazo. La actualización Glamsterdam, prevista para la segunda mitad de 2026, introducirá la separación de proposer-builder a nivel de protocolo para mejorar la eficiencia en la construcción de bloques y reducir el MEV, un problema de arquitectura que generó críticas sostenidas desde hace años.
Corporaciones como Sharplink y Bitmine compraron miles de ETH en las últimas semanas. BlackRock depositó cantidades significativas de ETH en Coinbase Prime, y la tendencia de tokenización de activos del mundo real sobre la red de Ethereum sigue en expansión.
El rebote del 10% en 48 horas, los retiros récord de Binance y la vuelta de los fondos cotizados a territorio positivo no borran una caída del 67%. Pero sí cambian la pregunta dominante del mercado. Ya no es solo "¿hasta dónde puede caer Ethereum?", sino "¿a qué precio están dispuestos a entrar los que esperaban este momento?".