Donald Trump volvió a cuestionar el marco impositivo de Bitcoin y planteó que la criptomoneda no debería tributar como una inversión tradicional, sino operar como dinero.
En una entrevista con CNBC en la Casa Blanca, el presidente estadounidense también defendió su declaración financiera anual, que mostró ingresos vinculados a activos digitales, y reafirmó su postura favorable al sector cripto.
El tema central de la conversación fue el impuesto a las ganancias de capital. Trump lo puso en duda para Bitcoin cuando se usa como medio de pago.
Para ilustrarlo, mencionó un caso simple: comprar un café con criptomonedas. Bajo esa lógica, planteó que si Bitcoin funciona como dinero, no tendría sentido que cada uso dispare un impuesto.
La idea va en línea con algo que ya había dejado ver en campaña: menos trabas y un marco más flexible para el ecosistema cripto.
También insistió en que el sector es estratégico y que Estados Unidos tiene que liderar su desarrollo a nivel global.
Trump se desmarcó de sus negocios y apuntó contra la Fed
En otro tramo de la entrevista, Trump volvió a marcar distancia de la gestión de sus empresas. Dijo que están en manos de sus hijos y de administradores profesionales, y aseguró que no participa en las decisiones de inversión. También defendió su patrimonio.
Sobre la economía, apuntó contra la Reserva Federal, aunque aclaró que debe mantener autonomía en sus decisiones.
A la vez, se mostró optimista con los mercados y con el crecimiento de la economía estadounidense, que proyectó por encima del 4% en un escenario favorable.
Sin anuncios concretos, el mensaje vuelve a abrir el debate sobre cómo se gravan las criptomonedas en Estados Unidos, con foco en el impuesto a las ganancias de capital y su aplicación al uso diario de Bitcoin.