En los últimos días, Bitcoin cayó hasta la zona de los u$s58.000 al mismo tiempo que el oro perforó los u$s 4.000 por primera vez desde noviembre, mientras que la plata acumuló un desplome superior al 50%.

Aunque son activos distintos, hoy comparten el mismo problema: el mercado está desarmando una de las apuestas macroeconómicas más importantes de los últimos dos años.

Mucho se habló de Bitcoin como el "oro digital". Sucedió entonces que si los gobiernos aumentaban el gasto, la deuda pública seguía creciendo y las monedas perdían poder adquisitivo, los inversores buscarían refugio en activos escasos cuya oferta no pudiera expandirse.

Eso dio nacimiento al denominado debasement trade, una estrategia que reunió en una sola canasta al oro, la plata y bitcoin bajo una misma narrativa: protegerse de la depreciación del dólar y del dinero fiduciario.

La apuesta funcionó durante buena parte de 2025. Los tres activos captaron importantes flujos de capital mientras crecían las dudas sobre la sostenibilidad fiscal de Estados Unidos y la evolución del dólar a niveles global.

La Fed pateó el tablero

El principal detonante llegó desdela Reserva Federal (Fed). En su primera reunión al frente del banco central, Kevin Warsh, adoptó un tono mucho más agresivo de lo esperado. El mercado ahora descuenta dos nuevas subas de tasas de interés antes de marzo de 2027, que llevarían el rango de referencia hasta entre 4% y 4,25%.

Bitcoin está por debajo de su media móvil de 200 semanas

Al mismo tiempo, el dólar a nivel global se fortaleció cerca de un 0,8% en apenas una semana. Ese cambio altera completamente el atractivo relativo de los activos considerados de riesgo, o duros, como Bitcoin.

Cuando las tasas reales aumentan, los bonos del Tesoro comienzan a ofrecer mayores rendimientos ajustados por inflación. En consecuencia, mantener posiciones en oro, plata o BTC resulta menos atractivo porque ninguno de esos activos genera intereses ni dividendos.

A eso se suma un segundo factor: un dólar más fuerte encarece automáticamente estos instrumentos para los compradores que operan con otras monedas, reduciendo la demanda internacional.

Bitcoin cae junto a los metales, aunque nunca subió igual

Existe, sin embargo, una paradoja. Mientras el oro y la plata protagonizaron un fuerte rally durante buena parte de 2025, Bitcoin permaneció prácticamente lateral alrededor de los u$s100.000.

Esa diferencia llevó a muchos analistas a preguntarse si la criptomoneda fungía realmente como cobertura contra la depreciación monetaria o si había pasado a comportarse exclusivamente como un activo tecnológico de riesgo.

La respuesta llegó con la corrección: Bitcoin no acompañó completamente la suba de los metales, pero sí está replicando buena parte de su caída. Desde sus máximos, el oro retrocede cerca del 28%, la plata pierde más del 50% y BTC también acumula una baja cercana al 50% respecto de su pico de octubre.

Vencimientos de opciones de Bitcoin

Al cambio de expectativas sobre la política monetaria se suma otro fenómeno que explica parte del movimiento: la euforia por las compañías vinculadas a la inteligencia artificial está captando cada vez más flujos de inversión. Una nueva "obsesión" de los traders de Wall Street.

Fondos que anteriormente destinaban parte de sus carteras a activos defensivos como el oro o a apuestas alternativas como bitcoin comenzaron a rotar hacia empresas relacionadas con infraestructura de IA, semiconductores y centros de datos, sectores que hoy concentran gran parte del interés de Wall Street.

La rotación de capital está debilitando simultáneamente tanto a los metales preciosos como al mercado cripto.

El cambio de flujos: a dónde va el capital

Piedad Ortiz, economista y MBA en finanzas, asegura a iProUP que la fuerte corrección del oro, la plata y Bitcoin responde a una misma dinámica: "Un dólar fortalecido, expectativas de tasas más altas por más tiempo, salidas de los ETF de metales y una rotación de capitales hacia los semiconductores y la inteligencia artificial".

En ese contexto, sostiene que los activos de resguardo perdieron atractivo "porque no generan rendimiento, mientras que la IA ofrece mejores perspectivas de retorno".

Facundo Barrera, socio en Fincoach, coincide con ese diagnóstico. Señala que, tras el rally de los últimos años, el los metales dejaron de ser vistos únicamente como refugios de valor, mientras que Bitcoin también perdió protagonismo entre los inversores más agresivos.

El futuro próximo de Bitcoin según el análisis técnico

Según explica, gran parte de ese capital "hoy migra hacia compañías vinculadas con inteligencia artificial, como Nvidia, en la que se concentra el apetito especulativo del mercado ".

Ambos especialistas ubican a la Fed en el centro de la escena. Para Ortiz, la combinación de un mercado laboral más sólido de lo esperado, una inflación que sigue siendo una preocupación y la expectativa de tasas elevadas fortaleció al dólar y elevó los rendimientos de los bonos del Tesoro, reduciendo el atractivo del oro y la plata.

Barrera llega a la misma conclusión desde otro punto de análisis. Sostiene que una inflación persistente, el buen desempeño del empleo, las tensiones geopolíticas y el tono más hawkish de la última reunión de la Fed llevaron al mercado a descontar una mayor probabilidad de suba de tasas. Y eso, explica, golpea por igual a todos los activos que no generan flujo de caja, como el oro, la plata y Bitcoin.

Por qué Bitcoin cae incluso más que el oro y la plata

Ortiz considera que Bitcoin sufre un castigo adicional. No sólo comparte los mismos drivers macroeconómicos que afectan a los metales, sino que enfrenta problemas propios del ecosistema cripto. Explica que el aumento de los costos de los mineros los obliga a vender parte de sus tenencias para financiar operaciones, mientras que el elevado apalancamiento amplifica cada movimiento bajista.

A eso suma otro factor de confianza: "La primera venta de Bitcoin autorizada por MicroStrategy en años y la desaceleración de la demanda, elementos que, a su juicio, profundizaron el deterioro del sentimiento inversor".

Barrera no pone el foco en factores propios del mercado cripto, sino en el contexto financiero. A su entender, la elevada volatilidad que domina hoy a los mercados provoca que cada corrección termine siendo mucho más intensa de lo habitual, algo que Bitcoin suele reflejar con mayor magnitud que otros activos.

Para Ortiz, el mercado seguirá mirando principalmente dos variables: "Las decisiones de la Reserva Federal" y la evolución de la inflación. En el caso específico de Bitcoin, agrega además la incertidumbre regulatoria, ya que la demora en la aprobación de la Ley Clarity podría mantener alejado al capital institucional durante más tiempo.

Barrera, por su parte, entiende que mientras persistan las expectativas de tasas elevadas y continúe este régimen de alta volatilidad, "será difícil que el oro, la plata y Bitcoin recuperen rápidamente el protagonismo perdido frente a los activos vinculados con la inteligencia artificial".

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