El CEO de Coinbase, Brian Armstrong, aseguró que la tokenización de acciones podría abrir Wall Street a unos 4.000 millones de personas en el mundo que hoy no tienen acceso a inversiones en empresas estadounidenses.
Lo hizo durante una entrevista en el podcast Sourcery with Molly O'Shea, donde planteó que la tecnología blockchain es la herramienta para terminar con esa exclusión financiera global.
El mercado de activos tokenizados ya respalda esa visión con números concretos: superó los u$s32.000 millones en junio de 2026, frente a los u$s6.000 millones de enero de 2025, un salto de 433% en apenas 18 meses, según datos de la plataforma RWA.xyz.
"La mitad del planeta básicamente no puede acceder a ninguna empresa estadounidense de calidad para invertir. Están atrapados con efectivo e inversiones de menor calidad", afirmó Armstrong.
El problema tampoco es ajeno a Estados Unidos: el directivo citó una encuesta que indica que el 83% de los estadounidenses considera que el sistema financiero no funciona para ellos.
Su propuesta es mover las inversiones a lo que llamó "rieles financieros modernos", es decir, las redes cripto que permiten operar sin los intermediarios tradicionales.
La tokenización consiste en representar la propiedad de un activo real, como acciones, bonos, bienes raíces u oro, mediante un token digital que circula en una red blockchain. Eso permite comprar, vender o transferir ese activo sin depender de bancos ni brokers convencionales.
Armstrong señaló que el avance de esta tecnología en Estados Unidos depende, en buena medida, de la aprobación de la Clarity Act, un proyecto de ley que busca establecer reglas claras para los activos digitales y definir qué es un valor y qué es un commodity digital. "Está justo en el horizonte", dijo, aunque sin precisar una fecha concreta.
Ese marco regulatorio sería el paso siguiente a la Genius Act, la ley sancionada en 2025 que creó el primer régimen federal para las stablecoins de pago en el país.
El optimismo de Armstrong no es aislado. Henry McPhie, CEO de Streamex, firma de tokenización que cotiza en el Nasdaq, afirmó que 2026 es el año en que la tokenización dejó de ser una promesa para convertirse en infraestructura financiera operativa.
Incluso el economista Nouriel Roubini, uno de los críticos más duros de Bitcoin y las criptomonedas durante años, anunció que cofundará una empresa para emitir un token respaldado por activos reales.