Bitcoin perforó un nivel que muchos inversores seguían de cerca: los u$s60.000. La mayor criptomoneda llegó a tocar un mínimo intradiario de u$s58.188 antes de recuperar parte del terreno perdido, en una jornada marcada por un fuerte aumento de la volatilidad y una masiva liquidación de posiciones apalancadas.
El movimiento no respondió a un único factor. La combinación de un dato de inflación estadounidense más persistente de lo esperado, expectativas de tasas de interés elevadas durante más tiempo y un mercado de derivados extremadamente apalancado terminó acelerando la corrección.
Bitcoin: las razones que explican la caída
El detonante llegó desde Estados Unidos. Sucede que el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE), la medida de inflación preferida por la Reserva Federal (Fed), mostró que los precios aumentaron u$s4,1% interanual durante mayo, frente al u$s3,8% registrado el mes anterior.
Si bien el dato quedó apenas por debajo de las previsiones del mercado, la inflación continúa ubicándose muy por encima del objetivo del 2% del banco central estadounidense.
Al mismo tiempo, la economía estadounidense sigue mostrando fortaleza. Los ingresos personales crecieron u$s0,7%, el consumo avanzó u$s0,3% y el PBI del primer trimestre fue revisado al alza hasta el u$s2,1%.
Para los inversores, la conclusión fue casi que inmediata: la Reserva Federal tiene menos incentivos para bajar las tasas de interés en el corto plazo e incluso algunos bancos, como Bank of America (BofA), ya proyectan tres nuevas subas este año.
Bitcoin se mueve por debajo de la media móvil de 200 días
Ese escenario suele perjudicar especialmente a los activos considerados de mayor riesgo, como las acciones tecnológicas y las criptomonedas.
La baja de Bitcoin no fue únicamente consecuencia del cambio de expectativas macroeconómicas: cuando el precio perforó los u$s 60.000 comenzaron a activarse miles de órdenes automáticas de liquidación sobre posiciones apalancadas.
En apenas 24 horas fueron liquidados más de 217.700 operadores por aproximadamente u$s1.480 millones. La mayor parte correspondió a posiciones alcistas. Los inversores que apostaban a que seguiría subiendo perdieron alrededor de u$s1.210 millones, mientras que los vendedores en corto registraron pérdidas cercanas a los u$s270 millones.
Bitcoin concentró cerca de u$s665 millones en liquidaciones, seguido por Ethereum con u$s359 millones y XRP con poco más de u$s50 millones.
La volatilidad puede mantenerse durante las próximas ruedas. Sucede que este viernes vence uno de los mayores paquetes de opciones sobre Bitcoin del año, con contratos por alrededor de u$s9.330 millones.
El dato no pasa inadvertido porque la mayoría de las apuestas alcistas fueron construidas con precios de ejercicio entre los u$s75.000 y u$s90.000, muy por encima de la cotización actual. En cambio, las opciones de venta se concentran entre u$s20.000 y u$s70.000.
Los analistas consultados coinciden en que la pérdida de los u$s 60.000 no responde a un único motivo, sino a una combinación de factores macroeconómicos, técnicos y propios del mercado cripto. Sin embargo, difieren sobre cuán avanzada está la corrección.
Para Iván Bolé, analista de mercados, Bitcoin atraviesa la tercera etapa del movimiento bajista iniciado en octubre. Después de caer de u$s126.000 a u$s80.700 y luego de u$s97.900 a u$s59.900, la tercera ola comenzó en torno a los u$s83.000 y, tras tocar los u$s58.000, "todavía no parece terminada", dice el experto.
En tanto, Jerónimo Ferrer, desarrollador de negocios para LATAM en Bitfinex, comparte el diagnóstico de corto plazo, aunque atribuye la debilidad principalmente al contexto macro: "Una Reserva Federal que mantiene al mercado" pendiente de las tasas de interés, la desaceleración de la demanda al contado y una menor participación de los flujos institucionales".
El mercado mira más a los derivados que al precio
Más allá del retroceso del precio, ambos analistas sostienen que el verdadero foco está puesto en el funcionamiento del mercado.
Ferrer explica que esta semana vence uno de los mayores paquetes trimestrales de opciones sobre Bitcoin, con más de u$s10.000 millones en contratos abiertos. Como buena parte de esas posiciones quedó fuera del dinero, traders y creadores de mercado deben reajustar coberturas, un proceso que suele traducirse en movimientos mucho más violentos del precio.
Bolé observa otro fenómeno. A su juicio, el mercado enfrenta un "choque de narrativas": mientras la inteligencia artificial concentra el interés de los inversores globales, por lo que Bitcoin perdió protagonismo y eso terminó profundizando la corrección.
Pese al clima de incertidumbre, ambos matizan en que Bitcoin se encuentra sobre un soporte decisivo.
Bolé sostiene que el precio llegó exactamente a la intersección de dos directrices técnicas de largo plazo, una construida desde el bear market de 2022 y otra trazada entre los máximos de 2024 y los mínimos registrados este año. Esa convergencia convierte a la zona de u$s57.000-u$s58.000 en un verdadero punto de definición para el mercado.
Ferrer también identifica un nivel crítico, aunque ubica el soporte principal ligeramente por encima, en los u$s59.200. Mientras ese piso se mantenga, considera que la baja sigue siendo una fase de consolidación. Si se pierde con claridad, advierte, la presión vendedora podría acelerarse.
No obstante, la posibilidad de una recuperación aparece sobre la mesa, aunque ninguno de los dos especialistas cree que necesariamente implique el regreso del mercado alcista.
Bolé considera que los compradores todavía tienen margen para reaccionar y proyecta un rebote técnico hacia los u$s68.500 o, en el mejor de los casos, hasta los u$s70.000. Sin embargo, aclara que ese movimiento sería apenas un alivio dentro de una corrección mayor y no descarta una caída posterior hacia los u$s52.000 o incluso los u$s49.000.
Ferrer también marca objetivos al alza, aunque desde la óptica del mercado de derivados. Identifica resistencias importantes en u$s62.000, u$s68.000 y u$s72.000, niveles donde se concentra una parte significativa del interés abierto y de la oferta vendedora.
El temor de los expertos: el análisis técnico indica que puede caer hasta 50.000 dólares
El deterioro del sentimiento es otro de los puntos donde aparecen coincidencias.
Bolé sostiene que el mercado pasó rápidamente de la euforia, "cuando muchos proyectaban un Bitcoin" entre u$s250.000 y u$s500.000", a un escenario dominado por la confusión y el miedo. Sin embargo, cree que todavía no se observan señales de capitulación, ese momento de desesperación que históricamente suele marcar los pisos del mercado.
Ferrer llega a una conclusión similar desde otra perspectiva. A su entender, mientras persista la incertidumbre sobre la política monetaria estadounidense y continúen los ajustes de posiciones en el mercado de derivados, la volatilidad seguirá siendo la principal característica de Bitcoin en el corto plazo, aun cuando los soportes técnicos continúen vigentes.