Standard Chartered, el grupo bancario multinacional con sede en Londres, proyectó que el precio de AAVE, el token del protocolo de préstamos descentralizados, alcanzará los u$s3.500 hacia 2030.
En caso de llegar a dicho valor, la suba implicaría un aumento de 50 veces respecto de su cotización actual cercana a los u$s70 por unidad.
La predicción se apoya en el crecimiento esperado de los activos tokenizados y en la recuperación del protocolo tras incidentes recientes.
Standard Chartered predice que AAVE subirá un 5.000% para 2030
El informe fue elaborado por Geoff Kendrick, jefe de investigación de activos digitales de Standard Chartered, quien destacó que Aave logró superar el impacto del exploit sufrido por el puente rsETH de KelpDAO en abril de 2026, que había expuesto al protocolo a pérdidas potenciales de hasta u$s230 millones.
Con el retorno de activos y la estabilización de depósitos, el banco considera que Aave mantiene una posición sólida en el mercado de préstamos on-chain.
Standard Chartered estima que el valor de los activos tokenizados utilizados en aplicaciones DeFi crecerá 37 veces hacia 2030, y alcanzará aproximadamente los u$s2,7 billones.
Este crecimiento beneficiaría directamente el modelo de ingresos de Aave, vinculado a la actividad de préstamos descentralizados.
Más argumentos del banco para justificar su pronóstico
Además, el banco resalta la iniciativa Horizon, que facilita el préstamo de activos del mundo real tokenizados en entornos con permisos, y el posible relanzamiento de su programa de recompra de tokens como catalizadores adicionales.
El pronóstico de u$s3.500 para AAVE supera ampliamente su máximo histórico de u$s662 registrado en mayo de 2021.
Kendrick incluso anticipa que Aave podría superar a Bitcoin y Ethereum en rendimiento relativo hacia 2030, en línea con otras proyecciones del banco que sitúan a ETH en u$s40.000 para ese mismo año.
La visión de Standard Chartered se centra en que Aave funcione como un "banco on-chain", capaz de operar sin empleados ni interrupciones, y de capitalizar la transición de las finanzas tradicionales hacia entornos descentralizados.
Sin embargo, el banco advirtió que el pronóstico depende de una gran apuesta: que la tokenización de activos financieros se traslade masivamente al entorno on-chain en la próxima década.