La CNV aceleró el paso en la carrera por la tokenización de activos financieros. Con una nueva resolución, el organismo amplió el universo de instrumentos que pueden representarse digitalmente mediante tecnología blockchain y extendió el sandbox regulatorio hasta diciembre de 2027.

La medida incorpora nuevos instrumentos emitidos bajo distintos regímenes de oferta pública automática, permitiendo que acciones, obligaciones negociables, CEDEARs, fideicomisos financieros y fondos de inversión cuenten con una versión digital en blockchain sin perder las características ni los derechos de sus formatos tradicionales.

No se trata de crear nuevos activos. El cambio apunta a transformar la manera en que se registran, representan y transfieren los que ya existen, algo impensado hace apenas una década.

El movimiento posiciona a la Argentina entre los países más avanzados de la región en regulación cripto aplicada a mercados de capitales, en un momento en el que gigantes como BlackRock, JP Morgan y Citi ya desarrollan proyectos propios en esta dirección.

"El gran cambio de todo este fenómeno es que ya no está impulsado únicamente por startups cripto. Algunos de los principales bancos, gestoras de fondos, reguladores y operadores bursátiles del mundo están explorando proyectos de tokenización como una forma de reducir costos, agilizar liquidaciones y modernizar la infraestructura financiera. Para muchos especialistas, la pregunta ya no es si los activos financieros se tokenizarán, sino qué tan rápido ocurrirá el proceso y quiénes lo liderarán", explica Rafael Meruane, CEO y cofundador de Notbank by CryptoMarket.

Un mercado global de u$s16 billones que Argentina no quiere dejar pasar

El mercado global de activos tokenizados podría alcanzar entre u$s14 billones y u$s16 billones hacia 2030, según estimaciones de Boston Consulting Group. Para dimensionarlo, esas cifras equivalen a varias veces el PBI anual de toda América Latina.

La Argentina comenzó a recorrer este camino en 2025, cuando la CNV lanzó un régimen específico para tokenizar determinados valores negociables vinculados a activos del mundo real. Desde entonces, el organismo fue ampliando progresivamente el alcance de la regulación hasta llegar a esta última actualización.

"Es una buena señal porque demuestra que la regulación está empezando a acompañar la innovación, en lugar de intentar alcanzarla cuando ya es demasiado tarde. La tokenización tiene el potencial de modernizar el mercado de capitales, pero para que eso ocurra necesita reglas claras y supervisión adecuada. El enfoque de la CNV va precisamente en esa dirección: fomentar el desarrollo tecnológico sin renunciar a la protección de los inversores", amplía Meruane.

Según el ejecutivo, la tokenización también puede convertirse en una herramienta para acercar oportunidades de inversión a un universo más amplio de usuarios.

"Durante años la conversación estuvo centrada en las criptomonedas. Hoy la discusión pasa por algo mucho más grande: cómo hacer que los mercados financieros funcionen de manera más eficiente utilizando infraestructura blockchain. Ahí es donde se está concentrando gran parte de la innovación de la industria", afirma Mariquena Otermin, CMO de Bitwage by Paystand.

La discusión de fondo ya cambió: no pasa por si la blockchain tendrá un rol en las finanzas tradicionales, sino por quiénes liderarán esa transformación y qué países lograrán posicionarse primero. Con esta nueva regulación, la Argentina dejó en claro que no piensa quedarse mirando desde afuera.

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