El fundador de Binance, Changpeng Zhao, conocido como CZ, abrió un debate que sacude al mundo cripto: propuso congelar los Bitcoin que se le atribuyen a Satoshi Nakamoto, el misterioso creador de la criptomoneda, si no se mueven antes de una futura actualización de la red diseñada para resistir ataques de computación cuántica.
Se trata de un estimado de 1,1 millones de BTC que Satoshi minó entre 2009 y 2010, según el patrón identificado por el investigador Sergio Demian Lerner. Al precio actual de mercado, ese fondo ronda los u$s70.000 millones.
CZ lanzó la idea durante el pódcast Galaxy Brains, donde conversó con Alex Thorn, jefe de investigación de Galaxy. Sin embargo, aclaró rápidamente que no se trata de un plan personal ni de una acción que Binance vaya a ejecutar: es una pregunta abierta para la comunidad.
"No es preciso decir que yo congelaría la dirección de Satoshi", aclaró Zhao en su cuenta de X. También reconoció que distinguir las wallets de Satoshi de las de otros mineros tempranos es una tarea compleja.
La amenaza cuántica que avanza más rápido de lo esperado
El trasfondo de la propuesta es una amenaza que avanza más rápido de lo previsto. En marzo, Google Quantum AI publicó una investigación que estimó que un ataque podría necesitar menos de 500.000 cúbits y ejecutarse en minutos, un escenario mucho más cercano de lo que se proyectaba.
El problema concreto es que más de un tercio de todos los Bitcoin ya expusieron su clave pública en la blockchain. Eso significa que, con una computadora cuántica lo suficientemente potente, alguien podría descubrir las claves privadas asociadas y vaciar esas billeteras.
La solución técnica existe: migrar a criptografía resistente a la computación cuántica. Pero coordinar ese cambio en toda la red Bitcoin podría llevar años.
Qué propone la BIP-361 para proteger la red
En esa línea, la propuesta de CZ se conecta con un plan que ya circula entre desarrolladores. Se trata de la BIP-361, elaborada por Jameson Lopp y otros cinco investigadores, que plantea las siguientes medidas:
- Bloquear el envío a direcciones vulnerables unos tres años después de su activación
- Invalidar las firmas antiguas dos años más tarde
Los autores de esa propuesta plantean un dilema directo: o un atacante cuántico roba los tokens expuestos, o la propia red los bloquea para que nadie se los quede. Incluso citan al propio Satoshi para fundamentar su postura: "Los tokens perdidos solo hacen que los tokens de los demás valgan un poco más. Piénsalo como una donación para todos".
Por qué la comunidad cripto está dividida
Pero la idea no está exenta de resistencia. Para muchos en la comunidad, cualquier bloqueo forzado de Bitcoin viola una regla fundacional de la red: nadie puede tomar los tokens de otra persona. Un movimiento así sería percibido como una confiscación, algo que contradice la filosofía descentralizada de la criptomoneda.
CZ admitió que no existe una respuesta perfecta. Pero advirtió que no hacer nada podría terminar siendo el peor resultado de todos.