Bank of America (BofA) ve señales positivas en la economía argentina y sostiene que ya se alinearon "dos de tres planetas" clave para consolidar la recuperación: la mejora del frente externo y la desaceleración de la inflación.

El tercer factor, la actividad económica, todavía muestra rezagos, aunque el banco cree que podría empezar a acompañar en los próximos trimestres.

En su informe publicado el lunes, el gigante de Wall Street mantuvo su recomendación positiva sobre la deuda argentina y aseguró que el país atraviesa una etapa de fortalecimiento macroeconómico que podría seguir favoreciendo a los bonos soberanos.

El principal respaldo para la economía sigue llegando desde el frente externo: entre enero y abril, las exportaciones crecieron más de 21% interanual, impulsadas por el agro, la industria y, cada vez más, por el sector energético.

El banco espera que la mayor producción de petróleo y las inversiones mineras sostengan el crecimiento de las ventas al exterior durante los próximos años, según señaló Bloomberg.

La energía es uno de los casos más visibles. El sector pasó de un déficit comercial de u$s4.400 millones en 2022 a un superávit cercano a los u$s9.000 millones en los últimos doce meses.

A eso se suma la expectativa de que la producción petrolera siga creciendo y de que las exportaciones de GNL comiencen hacia fines de 2027. Con este escenario, Bank of America prevé que la cuenta corriente cierre prácticamente equilibrada este año.

Por qué el Banco Central superó su meta anual de reservas

Bank of America también ve señales favorables en el frente cambiario. El reporte destaca que el Banco Central ya compró más de u$s11.500 millones en el mercado durante 2026, superando la meta oficial para todo el año.

Con más reservas, mayores exportaciones y el ingreso de capitales, la entidad considera que el tipo de cambio se encuentra cerca de un nivel de equilibrio y no espera una devaluación significativa. Solo un escenario político muy adverso podría modificar ese panorama.

La inflación es el otro factor que juega a favor. En mayo se ubicó en 2,1%, por debajo del 2,6% de abril y de las previsiones del mercado. Para el banco, la tendencia a la desaceleración debería continuar durante los próximos años.

Sin embargo, el punto que todavía no termina de acompañar es la actividad económica. El PBI creció 1,7% interanual en el primer trimestre, afectado por las tensiones financieras que atravesó el mercado antes de las elecciones legislativas de 2025.

Según el informe, ese contexto se reflejó en una menor creación de empleo, una expansión más lenta del crédito y mayores niveles de morosidad entre los consumidores.

Qué espera Bank of America para los próximos trimestres

De todos modos, Bank of America espera una mejora gradual en los próximos trimestres impulsada por la baja de las tasas de interés y el empuje de los sectores exportadores. Sus proyecciones apuntan a un crecimiento del 3% este año y del 3,5% en 2027.

Con este escenario, el banco mantiene su recomendación positiva sobre los bonos soberanos. La mejora de la calificación crediticia, sostiene, acerca al país a una eventual vuelta a los mercados internacionales y podría seguir reduciendo el costo de financiamiento.

El principal riesgo, advierte el informe, es que el Gobierno no aproveche la actual ventana financiera para ordenar sus vencimientos. Si eso ocurre, la volatilidad podría volver a crecer a medida que se acerque el próximo ciclo electoral.

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