El Mundial 2026 acaba de arrancar y los estafadores cripto ya están al acecho. La firma de inteligencia blockchain TRM Labs detectó una red de fraudes con criptomonedas dirigida a los hinchas del torneo, que se juega en Estados Unidos, Canadá y México.
No son casos aislados. La empresa identificó al menos 2 sitios falsos, un esquema de apuestas con resultados arreglados y 4 direcciones cripto vinculadas a estas operaciones. Todo montado semanas antes de que rodara la pelota.
"Los criminales siempre buscan explotar grandes eventos y momentos culturales, y no esperan al pitazo inicial", advirtió Ari Redbord, director global de políticas de TRM Labs.
"Los estafadores construyen y posicionan su infraestructura semanas antes y la escalan en el momento en que la atención del público llega a su pico", agregó.
El negocio detrás es enorme. Según la FIFA, el torneo va a generar un impacto económico global de u$s40.900 millones. Esa masa de dinero moviéndose entre viajes, apuestas y compras online es exactamente lo que buscan los delincuentes para pescar desprevenidos.
Pero las alertas no vienen solo del sector privado. Ya en mayo, el FBI advirtió que había actores maliciosos creando sitios que imitaban las páginas oficiales de la FIFA para robar datos personales y vender productos truchos.
La propia FIFA también salió a pedir cautela: todo lo que se compre fuera de su plataforma oficial puede terminar siendo un fraude. El organismo aclaró que lo adquirido por canales no oficiales puede ser anulado sin previo aviso.
Y hay un dato que les juega a favor a los estafadores. Según el Council on Foreign Relations, varios partidos inaugurales en Estados Unidos y Canadá no estaban agotados en la plataforma oficial hasta el lunes.
El Financial Times reportó que los portales de reventa de la FIFA todavía tenían 176.000 lugares sin vender en la fase de grupos, lo que abre la puerta a ofertas tentadoras en canales paralelos.
Redbord, de todos modos, dejó un mensaje con algo de esperanza: como los pagos cripto quedan registrados en la blockchain, los investigadores y equipos de cumplimiento pueden rastrear los movimientos y actuar antes de que las pérdidas se agranden.