Bitcoin profundizó su debilidad el 5 de junio de 2026 al quebrar el soporte de u$s60.000, llegando a negociarse en u$s59.550 durante la rueda vespertina, su peor registro reciente.
La mayor criptomoneda del mercado retrocedió 6% en una sola jornada y acumuló una pérdida de 17% durante la última semana, reflejando un deterioro acelerado del sentimiento inversor.
Con ese descenso, bitcoin alcanzó su cotización más baja desde octubre de 2024, período en el que transitaba una recuperación gradual tras haber dejado atrás un ciclo bajista anterior.
Una corrección que golpea a todo el mercado
La cotización de bitcoin quedó reducida a menos de la mitad de su récord histórico de u$s126.000 alcanzado en octubre de 2025, reflejando la magnitud del ajuste que atraviesa actualmente.
La fuerte baja no impacta únicamente sobre bitcoin, sino que también arrastra al conjunto de los activos digitales, alimentando una ola vendedora que gana intensidad con el paso de los días.
Este movimiento se produce en un contexto de creciente aversión al riesgo, que además castiga a las acciones vinculadas con criptomonedas y a compañías tecnológicas caracterizadas por elevados niveles de crecimiento.
La dimensión de la corrección tomó por sorpresa incluso a especialistas que esperaban un ajuste después del potente rally previo, aunque no proyectaban una reacción tan pronunciada del mercado.
La combinación entre una agresiva toma de ganancias y la salida de fondos desde productos cotizados generó una presión adicional, mientras los inversores priorizan activos más seguros ante el fin de la euforia reciente.
El derrumbe también sacude a Wall Street
La jornada negativa también impactó sobre compañías representativas del sector cripto, ya que Coinbase Global (NASDAQ: COIN), Circle Internet Group (NYSE: CRCL) y Strategy (NASDAQ: MSTR) cedieron cerca de 8%.
El caso de Strategy generó especial atención entre los inversores, debido a que la firma, anteriormente conocida como MicroStrategy, acumula una baja superior al 25% durante la última semana.
La preocupación aumentó después de que la empresa informara la venta de una parte de sus reservas de bitcoin, una decisión que no tomaba desde hacía cuatro años.
Las pérdidas no quedaron restringidas al universo de las criptomonedas, porque también alcanzaron a los principales indicadores bursátiles en una sesión marcada por ventas extendidas y persistentes.
Durante la rueda, el Nasdaq Composite retrocedió más de 1.000 puntos, una caída cercana al 4%, mientras numerosos inversores reducían posiciones en distintos segmentos del mercado.
Entre las compañías más castigadas sobresalieron AMD (NASDAQ: AMD) y Dell Technologies (NASDAQ: DELL), impulsadas previamente por el entusiasmo que rodeó al negocio de la inteligencia artificial.
La salida simultánea de fondos desde criptoactivos y acciones vinculadas con IA refleja un amplio ajuste de carteras, reforzando la idea de que predominan factores macroeconómicos y flujos de capitales.
Los ETF aceleran la presión bajista
El comportamiento de los fondos cotizados que replican el precio al contado de bitcoin y otras criptomonedas se convirtió en uno de los principales motores detrás de la venta masiva.
Estos ETF encadenaron 13 jornadas consecutivas de retiros netos de capital, con salidas superiores a u$s25.000 millones, estableciendo así el episodio más prolongado y voluminoso registrado en su historia.
La salida de dinero de estos vehículos comenzó a acelerarse cuando bitcoin perdió la referencia de u$s70.000, mientras que la presión se profundizó tras la ruptura del soporte de u$s65.000.
Los inversores institucionales, que habían desempeñado un papel decisivo durante el ciclo alcista anterior, están reduciendo posiciones de manera gradual pero sostenida en el mercado.
La evolución de los productos cotizados funciona como una referencia clave para medir el ánimo inversor, dado que permiten acceder a criptomonedas sin mantener directamente los activos.
La persistencia de los rescates refleja un nivel de desconfianza que no se observaba desde etapas de fuerte tensión registradas durante anteriores mercados bajistas del ecosistema digital.
El récord de 13 días seguidos con salidas netas evidencia la velocidad con que desaparece el capital cuando se enfrían las expectativas, y analistas advierten que continuará si bitcoin no recupera rápidamente los u$s60.000.
La inteligencia artificial también pierde impulso
La salida de capital desde las tecnológicas con valoraciones más exigentes provocó una de las ruedas más negativas del año para el Nasdaq Composite, que cedió más de 1.000 puntos, cerca de 4%.
El retroceso expuso un castigo extendido sobre las empresas que habían encabezado el auge bursátil asociado a la inteligencia artificial, uno de los segmentos más favorecidos por los inversores.
Entre los casos más representativos apareció AMD, fabricante de semiconductores que vio desvanecerse buena parte de las ganancias acumuladas durante 2026 tras varios meses de fuerte expansión.
También quedó bajo presión Dell, compañía beneficiada previamente por la creciente demanda de infraestructura vinculada con inteligencia artificial, que experimentó una corrección significativa junto con otros nombres destacados.
Las dudas sobre las valoraciones del sector no surgieron recientemente, aunque los movimientos observados muestran que numerosos operadores aceleraron la toma de ganancias ante crecientes focos de incertidumbre.
Las preocupaciones regulatorias y los interrogantes sobre la continuidad del gasto destinado a inteligencia artificial aparecen entre los factores que explican el cambio de comportamiento observado.
La coincidencia temporal con la venta masiva de criptoactivos evidencia un deterioro simultáneo del apetito por el riesgo, incluso en compañías sin vínculos directos con bitcoin.
Las señales de desaceleración económica mundial y la expectativa de políticas monetarias más restrictivas explican parte de la presión, mientras las acciones que duplicaron o triplicaron su precio lideran las correcciones.
Un escenario que enciende señales de alerta
Con bitcoin situado en u$s60.000, la distancia respecto del máximo de u$s126.000 alcanzado en octubre pasado obliga a numerosos participantes del mercado a revisar las proyecciones que mantenían hasta hace poco.
El deterioro del mercado de criptomonedas, combinado con salidas récord de ETF y fuertes caídas en compañías vinculadas con inteligencia artificial, configura un contexto especialmente desafiante para los activos riesgosos.
La corrección coincide además con una creciente pérdida de confianza en los argumentos que impulsaron las cotizaciones durante los últimos dos años dentro del ecosistema financiero.
Entre esas narrativas aparecen la adopción institucional de las criptomonedas y la consolidación de bitcoin como reserva de valor, conceptos que hoy enfrentan mayores cuestionamientos por parte del mercado.
Muchos inversores parecen haber abandonado la búsqueda de rendimientos elevados para priorizar posiciones defensivas, aumentando sus niveles de liquidez y reduciendo exposición a instrumentos caracterizados por una mayor volatilidad.
Aunque los ciclos bajistas suelen generar oportunidades para estrategias de largo plazo, la velocidad del ajuste actual alimenta temores sobre una corrección adicional y potencialmente más profunda.
La pérdida del soporte de u$s60.000, junto con la salida constante de fondos desde ETF y acciones de crecimiento, podría derivar en uno de los períodos más difíciles para bitcoin desde el invierno cripto de 2022.