Mientras Bitcoin perforó los u$s62.000 y los fondos cotizados vinculados a la criptomoneda acumulan salidas por unos u$s4.000 millones desde mediados de mayo, una pregunta comienza a instalarse en Wall Street: ¿hacia dónde está yendo ese capital?
La hipótesis de Saylor
La respuesta que propuso Michael Saylor sorprendió al mercado. El fundador de Strategy sostuvo que la debilidad reciente de la divisa digital no responde a un deterioro de sus fundamentos, sino a una gigantesca rotación de capital hacia la inteligencia artificial.
"Los mercados están financiando el desarrollo de la IA a una escala histórica", afirmó Saylor al señalar que en apenas seis meses se movilizaron unos u$s400.000 millones hacia infraestructura tecnológica. La hipótesis aparece en un momento particular:
- Por un lado, Bitcoin acumula una corrección superior al 50% desde su máximo de octubre
- Por otro, la inteligencia artificial vive una nueva etapa de euforia financiera que ya no se limita a Nvidia o los grandes gigantes tecnológicos.
En las últimas semanas, creció la expectativa por potenciales salidas a bolsa o eventos de liquidez vinculados a compañías como SpaceX, OpenAI y Anthropic, tres de las más codiciadas del ecosistema tecnológico global
- SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, es considerada como una de las empresas privadas más valiosas del mundo
- OpenAI, creadora de ChatGPT, continúa atrayendo miles de millones de dólares, mientras que Anthropic, respaldada por Amazon y Google, se consolidó como uno de los principales competidores en IA generativa
Para los grandes fondos, estas compañías representan algo que Bitcoin no puede ofrecer hoy: crecimiento corporativo potencial, ingresos en expansión y la posibilidad de capturar directamente el boom de la IA.
El fenómeno también se refleja en los presupuestos. El consenso de Wall Street estima que las grandes tecnológicas gastarán más de u$s600.000 millones durante 2026, gran parte destinada a centros de datos, chips, servidores y redes para inteligencia artificial.
Gastón Lentini, asesor de inversiones, afirma que la posible salida a bolsa de grandes compañías vinculadas al desarrollo aeroespacial y la IA estar generando una importante demanda de liquidez entre los inversores más agresivos.
"Este año van a salir a bolsa tres grandes empresas relacionadas con la guía y el envío de artefactos al espacio. La expectativa generada alrededor de SpaceX es tan grande que, de algún lado, tiene que salir la liquidez para comprar una firma que puede terminar valiendo más que muchas de las empresas que hoy cotizan en los mercados", dice.
Bajo esa lógica, Lentini no descarta que "que la caída del Bitcoin tenga relación con inversores que están buscando liquidez. Estamos hablando de perfiles arriesgados, que buscan activos con potencial de apreciación rápida y pueden estar preparándose para participar de estas nuevas oportunidades".
El especialista aclara que su inferencia se basa en una conexión conceptual entre ambos fenómenos. "Bitcoin todavía tiene recorrido dentro de este ciclo y puede mantenerse hasta nuestra primavera o verano. Una cosa puede estar relacionada con la otra: cuando aparece un activo nuevo con semejante expectativa, quienes quieren participar necesitan liquidez, y si no la tienen, deben vender otras posiciones para obtenerla".
Según Lentini, "estos activos generalmente los compran inversores calificados, que entienden los riesgos y la volatilidad involucrada. No son productos pensados para perfiles conservadores".
Respecto del interés que ya despierta SpaceX entre los inversores argentinos, destacó que algunos intermediarios financieros comenzaron a promocionar alternativas para acceder a la compañía cuando finalmente debute en los mercados.
"Nosotros buscamos ser más prudentes. De hecho, el techo de mercado puede estar relativamente cerca del momento en que estas empresas comiencen a cotizar. Es una idea que venimos planteando desde principios de año y reforzamos recientemente con nuestros clientes", refuerza.
La teoría detrás de la fuerte corrección del mercado cripto
El analista Iván Bolé plantea que puede haber un alivio temporal en Bitcoin, pero todavía hay factores que siguen presionando al mercado. "Uno de los más comentados es la expectativa por el IPO de SpaceX previsto para el 12 de junio, al que se suma la posibilidad de una Reserva Federal más agresiva de lo esperado".
El problema para Bitcoin, dice Bolé, es que estos factores aparecen en el peor momento. "Más allá de lo que haga la Fed, el activo ya venía mostrando debilidad luego de rechazar la EMA200 en la zona de los u$s82.000", asegura, en relación al indicador que promedia los precios de los últimos 200 días, indicador muy ponderado por analistas.
"Es decir, los catalizadores negativos encontraron a BTC en una estructura que ya era bajista", asegura. En ese contexto, la narrativa que gana fuerza es que "no se trata de un problema específico de Bitcoin ni del ecosistema cripto".
Por el contrario, la causa sería una rotación agresiva de capital hacia activos vinculados a la inteligencia artificial. Son factores bajistas que se suman a una tendencia técnica deteriorada, una especie de doping bearish que acelera la corrección, dice el experto.
La llegada de los ETF de Bitcoin a Wall Street abrió la puerta a este tipo de movimientos. Los inversores de los mercados tradicionales suelen ser mucho más tácticos y menos leales a un activo determinado. Son los "votantes independientes" del mercado. "Buscan rendimiento y rotan rápidamente si detectan mejores oportunidades", dice Bolé.
En cambio, quienes permanecen dentro del ecosistema cripto suelen ser el núcleo duro de inversores convencidos de la tesis de largo plazo de Bitcoin, junto con aquellos que simplemente quedaron atrapados por una caída que no tenían contemplada en sus carteras.
Wall Street funciona como un sistema de vasos comunicantes, analiza Bolé. El dinero que ingresó a Bitcoin vía ETF desde 2025 no salió de otros activos digitales, sino de distintos instrumentos tradicionales. Ahora que BTC se transformó en "casi tradicional" gracias a los ETF, recibe el mismo tratamiento: una rotación de capital hacia el sector que hoy concentra el entusiasmo del mercado, la IA.
Todavía queda una pregunta abierta: cuánto del potencial de crecimiento de compañías como SpaceX, OpenAI o Anthropic ya está incorporado en las valuaciones. No sería extraño que los futuros IPO terminen funcionando también como una ventana de liquidez para inversores tempranos que financiaron esas empresas durante años.
Por ahora, no todo está definido, pero empiezan a aparecer señales que recuerdan a etapas de precapitulación en el mercado cripto. Lo más preocupante es que nada indica que la corrección haya finalizado. El movimiento bajista parece avanzado, aunque todavía no agotado.
Alejandro Estrin, country manager de Kast en Argentina, considera que la caída de Bitcoin no modifica la tendencia de fondo de la industria, cada vez más enfocada en casos de uso concretos y menos dependiente de la especulación.
"Las correcciones son parte natural de los ciclos de mercado. Históricamente, cada ciclo dio lugar a una infraestructura más sólida, mayor adopción y más liquidez. El ecosistema ya superó la etapa puramente especulativa. Hoy avanza hacia soluciones económicas reales a escala global, con foco en infraestructura, expansión de usuarios y casos de uso concretos", remarca Estrin.
En mercados como Argentina la adopción está impulsada por necesidades prácticas más que por la búsqueda de ganancias rápidas. "Muchos ya no se acercan únicamente por la especulación: las stablecoins, los pagos internacionales y la posibilidad de acceder a una economía digital global son casos de uso cada vez más relevantes", señala.
"Más allá de la volatilidad, seguimos observando un crecimiento sostenido en el uso de herramientas cripto para resolver necesidades financieras reales", concluye.