Hay un movimiento silencioso pero cargado de simbolismo en el mercado bursátil argentino: Zonda Bitcoin Capital, la compañía que aspira a convertirse en el primer vehículo de inversión en bitcoin (BTC) de cotización pública en el país, comenzó a utilizar el ticker ZOND en sus publicaciones y comunicaciones corporativas. Es la señal más concreta de que la transformación está en marcha, aunque todavía falta la habilitación oficial.
Un ticker es, en el lenguaje de los mercados, el código corto con el que una empresa identifica sus acciones en las pantallas financieras. El ZOND ya aparece en las redes sociales de la compañía. Pero en las pantallas de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA), la empresa todavía figura bajo el viejo símbolo HULI, correspondiente a Hulytego, su denominación anterior.
De Telgopor a Bitcoin: la historia detrás del cambio
La historia de este giro estratégico comienza con una empresa que pocos inversores jóvenes conocen por su actividad original. Hulytego fue fundada en 1942 y cotiza en la Bolsa argentina desde hace décadas. Es, de hecho, ampliamente conocida en el país por haber sido la primera propietaria de la marca Telgopor –el nombre genérico con el que los argentinos llaman al poliestireno expandido, hoy propiedad del Grupo Estisol.
Durante años, la compañía acumuló pérdidas y enfrentó desafíos financieros y operativos significativos. Según informó iProUP en exclusiva a fines de 2025, en su último balance la empresa reportaba pérdidas superiores a los $3.650 millones, y su directorio reconocía dificultades crecientes para cerrar nuevos contratos. Parte del plan de salida incluyó desprenderse del predio de Munro –alquilado a terceros– por alrededor de u$s1,4 millones, y vender el 99,84% del capital de Rioplast por $1.144 millones.
En agosto de 2025, un grupo de nuevos inversores encabezado por Leonardo Rubinstein adquirió el 95,61% del capital social de Hulytego. El precio: u$s1.100.000 y $57,5 millones. Con ese movimiento, Hulytego dejó de ser una empresa de materiales plásticos para convertirse en un vehículo de inversión en activos digitales.
El modelo: la versión argentina de Strategy
El proyecto que Rubinstein y sus socios –entre ellos Pablo Herman, cofundador de Swiss Medical– tienen en mente no es original en el mundo, pero sí lo sería en Argentina. Se trata de replicar, a escala local y con las particularidades regulatorias del mercado de capitales argentino, el modelo que popularizó Michael Saylor con Strategy (ex MicroStrategy): acumular bitcoin de forma progresiva a través de un vehículo regulado que cotiza en Bolsa, de modo que los inversores puedan ganar exposición a BTC comprando y vendiendo acciones como si se tratara de cualquier empresa.
El plan de Zonda Bitcoin, el 'Strategy' argentino
"Buscamos que pueda invertir cualquier persona o empresa en cualquier plataforma que permita comprar y vender acciones", dijo Rubinstein a iProUP al momento del lanzamiento. La propuesta apunta tanto a inversores individuales como a institucionales –bancos, sociedades de Bolsa, fondos de inversión– que busquen incluir exposición cripto en sus carteras sin necesidad de custodiar activos digitales directamente.
El mecanismo técnico, sin embargo, tiene una particularidad importante: en lugar de comprar y custodiar BTC directamente, Zonda utilizará principalmente el ETF IBIT de BlackRock –que cotiza en Wall Street con custodia en Coinbase– como vía de exposición. La decisión obedece, en parte, a ventajas impositivas: para personas humanas, las acciones locales están exentas de Ganancias y Bienes Personales.
"Vamos a comprar mediante una cuenta broker en EE.UU. el ETF IBIT de BlackRock, que cotiza en Wall Street, y tiene la custodia en Coinbase, que también cotiza. Todo con una rigurosidad absoluta", detalló el CEO ante iProUP.
Bitcoin por acción: la métrica que importa
Al igual que Strategy, Zonda Bitcoin Capital tiene una métrica central: el bitcoin implícito por acción, es decir, cuánto BTC (o exposición a BTC a través de ETFs) está representado en cada título. El objetivo declarado es que esa cifra crezca con el tiempo.
"Con nuestro equipo de management, buscaremos que la cantidad implícita de Bitcoin por acción crezca con el tiempo. Por ejemplo, si hoy tenés 0,1 BTC, intentaremos que al año tengas 20% más, 0,12 BTC. Al ser accionista, no sólo te vas a beneficiar por el crecimiento de Bitcoin sino también por la suba de la acción", explicó Rubinstein a iProUP.
El primer objetivo declarado de la compañía es acumular 1.810 BTC, número que no es casual: hace referencia a la Revolución de Mayo de 1810, la antesala de la independencia argentina. Un guiño simbólico que conecta la historia del país con la narrativa de soberanía financiera que suelen esgrimir los bitcoiners.
Para financiar la operación, la empresa aprobó la creación de un programa global de Obligaciones Negociables (ON) por hasta u$s1.000 millones, además de un aumento de capital y emisión de nuevas acciones.
El ticker ZOND: el paso que falta
Para que el cambio de nombre sea oficial en los mercados, Zonda Bitcoin Capital necesita la aprobación de BYMA y la supervisión de la Comisión Nacional de Valores (CNV). El proceso implica modificaciones estatutarias, cambios societarios y actualización de documentación corporativa. Hasta que eso ocurra, quien busque la acción en las pantallas seguirá viendo HULI.
Para Rubinstein, la convicción sobre el activo no tiene fisuras. "El que holdeó Bitcoin, en general, no perdió plata", insiste. Y apunta a la visión macro: "Las monedas fiat como el dólar pierden valor, algo que los argentinos entendemos muy bien", resalta.
Quien lidera esta apuesta no es un desconocido en el mundo de negocios argentino. Rubinstein fue CEO de OLX para América Latina –el unicornio de clasificados cofundado por Alec Oxenford que opera en más de 30 países bajo el grupo Prosus– y luego dirigió Ank, la fintech respaldada por el Banco Itaú que buscaba competir con MODO en pagos y transferencias interbancarias.
Su interés en Bitcoin arranca en 2015, cuando, según contó a iProUP, invitó al CEO y fundador de Xapo, Wenceslao Casares, a dar una charla en OLX. "Me empecé a meter en Bitcoin, primero de forma especulativa, pero luego más en profundidad. Y me apasionó. No solo como activo, sino también desde mi profesión de ingeniero: me gustó la tecnología, pero también la teoría económica", relató.
El objetivo, según sus propias palabras, es construir "un puente seguro, regulado y eficiente entre el sistema financiero tradicional y bitcoin". Si BYMA y la CNV dan el visto bueno, ese puente tendrá pronto un nombre en las pantallas de la Bolsa: ZOND.