Kevin Warsh fue confirmado por el Senado estadounidense como nuevo presidente de la Reserva Federal y también como miembro de la Junta de Gobernadores de la Fed. Su asunción en ambos cargos depende aún de las firmas finales de la Casa Blanca en la documentación enviada por el Senado.

Warsh reemplaza a Jerome Powell, cuyo mandato concluye el viernes, aunque Powell continuará como gobernador dentro de la institución. Stephen Miran, actual gobernador de la Fed y principal defensor de los recortes de tasas, dejará su puesto en la junta para dar lugar a Warsh.

Se prevé que Warsh presida la próxima reunión de la Reserva Federal, programada para los días 16 y 17 de junio, en un momento en que el banco central mantiene un intenso debate interno sobre la orientación futura de las tasas de interés.

El contexto en el que asume no es sencillo: una inflación que no termina de ceder, presiones políticas desde la Casa Blanca para bajar tasas y mercados que intentan descifrar cuál será su postura real.

Qué política monetaria impulsará Kevin Warsh en la Fed

Esta es la pregunta que más le importa a los inversores y las señales son mixtas. En su presentación ante el Senado, Warsh afirmó que mantendrá la independencia respecto de Donald Trump y mostró un sesgo más enfocado en la inflación dentro del mandato de la Fed, por sobre el componente de actividad económica.

En materia de tasas, el nuevo titular adoptó un tono cauteloso. Warsh planteó en su audiencia de confirmación un enfoque paciente respecto de futuros recortes de tasas. Eso significa que, al menos en el corto plazo, no hay señales de alivio para quienes esperaban una Fed más laxa. Y que podrían disparar el precio de las criptomonedas.

Rob Kaplan, vicepresidente de Goldman Sachs y expresidente de la Fed de Dallas, señaló que espera que Warsh impulse una reducción del uso de la forward guidance, lo que implicaría menos comunicación sobre la trayectoria futura de las tasas y señales más limitadas al mercado. Kaplan también destacó que Warsh ha sido crítico del dot plot, el gráfico que resume las proyecciones de los miembros del FOMC sobre la tasa de referencia.

Otro cambio posible es en la forma de medir la inflación. Warsh mencionó en su audiencia la "Dallas Trimmed Mean", un indicador que excluye variaciones extremas de precios, como una alternativa para complementar el análisis, especialmente en contextos donde shocks como el del petróleo se transmiten de forma amplia a la economía.

Sin embargo, Warsh no gobernará en soledad. Kaplan advirtió que el presidente de la Fed no puede imponer su visión de forma unilateral: "Tiene que conseguir siete votos", señaló, y agregó que el comité sigue condicionado por el error de estimación sobre la inflación "transitoria" durante la pandemia. En ese marco, se espera evidencia clara de desinflación antes de habilitar recortes de tasas.

Cómo impacta el cambio en la Fed sobre los mercados

Según Balanz Capital, el mercado pasará a concentrarse en cómo vote Warsh en las próximas reuniones del FOMC. La expectativa es que se mantenga alineado con el consenso, lo que implicaría ausencia de recortes de tasas en el corto plazo. Bajo ese escenario, no se esperan bajas de la tasa de política monetaria durante este año.

¿Qué significa esto para las bolsas? El análisis indica que los retornos de los índices bursátiles suelen ser sólidos a doce meses cuando se combinan dos condiciones: una Fed en pausa y un crecimiento de ganancias por encima de su tendencia histórica. La conclusión central es que el principal driver del desempeño de los mercados no es la trayectoria de tasas en sí, sino la fortaleza del ciclo de ganancias corporativas.

Según un informe de Morgan Stanley, el riesgo de corto plazo asociado a la política de la Fed estaría más vinculado a condiciones de menor liquidez, en caso de que el banco central subestime el capital que la economía real está utilizando para inversión y recuperación en curso.

Esto impacta negativamente en Bitcoin y otras criptomonedas: al bajar el rendimiento de los bonos del tesoro, los inversores miran con mayor interés los activos de riesgo. De hecho, el propio Trump pidió a Powell que las bajara, lo que terminó erosionando el poder del banquero central que ya tiene sucesor.

De hecho, el mercado de activos virtuales respondió con BTC dejando el piso de u$s80.000:

Una Reserva Federal bajo presión política de Trump

El nombramiento de Warsh no es ajeno a la disputa que Trump mantuvo durante meses con Jerome Powell, a quien presionó públicamente para que bajara tasas de manera agresiva. La elección de un economista con perfil financiero y cierta flexibilidad en su postura —aunque comprometido con la independencia institucional— parece ser el equilibrio que la Casa Blanca buscó.

Lo que queda claro es que la Reserva Federal entra en una nueva etapa en la que la comunicación cambiará, las métricas de inflación podrían ampliarse y el mercado deberá aprender a leer a un conductor diferente. Para los mercados emergentes, y en particular para la Argentina en plena negociación con el FMI y con el dólar en el centro de la escena, cada señal que emita la Fed en los próximos meses tendrá consecuencias directas.

El primer gran test será la reunión del 16 y 17 de junio. Ahí Warsh tendrá su debut formal como presidente y el mundo financiero sabrá un poco más sobre qué tipo de Fed nos espera.

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