Bitcoin vuelve a estar en el centro del tablero financiero global. No solo por su precio, que se mantiene cerca de los u$s81.000, sino porque esta semana concentra una secuencia de eventos capaces de definir el humor de Wall Street, la dirección de las tasas de interés y el apetito por activos de riesgo.
El activo opera en torno a u$s80.780, tras tocar un máximo intradiario cercano a u$s82.019 y un mínimo de u$s79.876.
El primer golpe vino por el lado macro. El dato de inflación de abril en Estados Unidos mostró una aceleración al 3,8% interanual, impulsada principalmente por la suba de la energía en medio de la guerra con Irán y las tensiones sobre el estrecho de Ormuz.
Para Bitcoin, el dato importa porque vuelve a poner presión sobre la Fed: si la inflación se recalienta, el mercado reduce expectativas de recortes de tasas, suben los rendimientos de los bonos del Tesoro y se enfría el apetito por activos como tecnológicas, cripto y emergentes.
La segunda variable es geopolítica. Donald Trump, presidente de EE.UU, y Xi Jinping de China tienen previsto reunirse en Pekín desde este miércoles 14 y 15 de mayo, en una cumbre que incluye comercio, tierras raras, inteligencia artificial, Taiwán, armas nucleares e Irán.
El punto más sensible para los mercados es el petróleo, pues cualquier señal de distensión sobre Medio Oriente o el estrecho de Ormuz puede descomprimir precios de energía, aliviar expectativas inflacionarias y mejorar el clima global de riesgo.
Las claves de la Clarity Act que debate el Congreso de EEUU
El tercer frente es regulatorio. El Comité Bancario del Senado de Estados Unidos publicó el texto del proyecto de estructura de mercado cripto conocido como Clarity Act, que será la base del markup legislativo de esta semana.
La iniciativa busca definir reglas más claras para activos digitales, intermediarios, exchanges, brokers y stablecoins, además de incorporar exigencias de prevención de lavado de dinero y financiamiento ilícito. Para el mercado, la lectura es simple: más claridad regulatoria puede habilitar más capital institucional.
Ese punto es clave porque Bitcoin ya no se mueve solo por demanda minorista. Los fondos cotizados (ETF) spot cambiaron la estructura del mercado: durante las últimas semanas volvieron los flujos positivos y varias lecturas del mercado remarcan que la demanda institucional ayudó a sostener al activo por encima de los u$s80.000, incluso en medio de la tensión geopolítica.
La cuarta pieza es Kevin Warsh. El Senado de Estados Unidos aprobó su nominación como nuevo gobernador de la Junta de la Reserva Federal, abriendo la puerta para que en los próximos días asuma la presidencia del banco central más influyente del mundo.
La aprobación, que salió adelante por 51 votos contra 45, representó un giro importante en la conducción de la política monetaria de ese país en un contexto atravesado por presiones inflacionarias y creciente tensión política.
Warsh, economista de 56 años, necesita solo mayoría simple en el Senado para asumir la presidencia de la Fed, un escenario favorable para los republicanos, que actualmente controlan 53 de las 100 bancas.
Además, el senador demócrata John Fetterman, de Pensilvania, ya adelantó que apoyará su nominación, reforzando aún más sus chances de llegar al cargo. Donald Trump había impulsado formalmente su candidatura en enero para reemplazar a Powell.
Renato Campos, CEO de Greyhound Trading, señala a iProUP que lo "verdaderamente relevante de esta semana no es solamente Bitcoin".
El estratega comenta que "el mercado vuelve a enfrentarse a la misma pregunta de fondo de cuánto crecimiento global realmente puede sostenerse sin depender completamente de liquidez barata".
"Detrás de la inflación, de la Fed, de China o de la regulación cripto, el verdadero eje sigue siendo el mismo: la confianza. Confianza en el sistema financiero, en la estabilidad política, en el consumo y en la capacidad de los mercados de seguir expandiéndose sin fracturas relevantes en crédito o deuda privada", completa.
Según Campos, eso explica por qué Bitcoin se vuelve especialmente sensible a este tipo de eventos macro y geopolíticos. "Aunque su narrativa de largo plazo siga fortaleciéndose, en momentos de tensión todavía reacciona como parte del ecosistema global de activos de riesgo", señala.
En ese contexto, introduce un factor que, según afirma, muchas veces el mercado subestima: "Los ciclos financieros hoy también son culturales".
"Observamos cómo ciertas dinámicas vinculadas al fútbol global, el consumo aspiracional y la narrativa colectiva comienzan a anticipar cambios en el apetito por riesgo y en los flujos de capital antes de que esos movimientos se reflejen completamente en los mercados tradicionales", agrega.
Clarity Act: la ley que puede cambiar para siempre el negocio cripto
José Luis del Palacio, cofundador de Decrypto, sostiene que la llamada Clarity Act busca darle certeza regulatoria al mercado de tokenización y a los activos digitales dentro de Estados Unidos. "Si sale así como está planteada, o al menos como esperan hoy los operadores del mercado, gran parte de eso ya está descontado en precio", argumenta.
Según detalla, uno de los cambios más relevantes introducidos en los últimos días tiene que ver con los rendimientos pasivos. "El staking en el que vos depositás USDT y recibís un rendimiento sin hacer nada va a estar prohibido para ciudadanos estadounidenses bajo regulación americana", señala.
En cambio, aclara que seguirá permitido el staking asociado al funcionamiento de las redes blockchain. "Si vos hacés staking de Ethereum para validar transacciones y eso te genera más Ethereum, eso sí va a seguir habilitado porque implica una participación activa en la red", aclara.
Para Del Palacio, otro de los puntos centrales de la ley pasa por la tokenización de activos. "La tokenización va a estar permitida y eso puede generar uno de los negocios más grandes de los próximos años", afirma.
Además, considera que la normativa aportaría un marco de mayor seguridad jurídica para la relación entre bancos y empresas cripto. "Se le da un manto de regulación y claridad a cómo interactúan los bancos con los exchanges y activos digitales", agrega.
En paralelo, advierte que el verdadero riesgo de corto plazo para Bitcoin sigue viniendo del frente macroeconómico. "Si la inflación en Estados Unidos vuelve a dispararse, es probable que suban las tasas y eso haga caer no solo a Bitcoin, sino a todos los mercados de riesgo", sostiene.
Por eso, cree que el impacto de la Clarity Act sobre el precio podría ser limitado. "El mercado ya descuenta que la ley se va a aprobar y que va a salir en una forma bastante parecida a la actual." En ese sentido, el efecto es más neutro, salvo que aparezca algún cambio inesperado de último momento en la redacción", concluye.