Mientras Bitcoin sigue concentrando gran parte del capital institucional dentro del mercado cripto, algunas altcoins comenzaron a ganar terreno entre los grandes inversores.

Entre ellas aparecen Avalanche y Chainlink, dos proyectos que en los últimos meses volvieron a mostrar señales de mayor actividad, acumulación y adopción dentro del ecosistema.

"Después de una suba fuerte de Bitcoin, el movimiento más lógico del mercado es buscar activos que todavía tengan recorrido", explica Matías Bari, CEO de Satoshi Tango, a iProUP.

Este movimiento no implica que las ballenas estén abandonando BTC, pero sí que están diversificando parte de sus posiciones hacia proyectos que consideran con mayor potencial.

"Tanto Avalanche como Chainlink tienen algo que no tienen muchas otras altcoins: adopción real, casos de uso concretos y tracción institucional. Eso es lo que atrae al dinero grande hoy", agrega.

El rastro de las ballenas en el mercado cripto

Las señales se ven tanto en precio como en movimientos on-chain. Según datos relevados por Satoshi Tango durante marzo, Avalanche y Chainlink estuvieron entre las altcoins con mejor desempeño del mercado, con subas de 8,38% y 7,40%, respectivamente.

Además, los datos on-chain muestran una creciente acumulación por parte de grandes inversores. Según Santiment, las wallets con mayores tenencias de Chainlink incorporaron casi 33 millones de tokens adicionales en el último mes, mientras que las reservas de LINK en exchanges continuaron cayendo, una señal que suele asociarse con apuestas de largo plazo.

En Avalanche también se registraron movimientos similares: un inversor compró más de 475.000 AVAX -valuados en unos u$s4,6 millones- y luego los transfirió a una wallet de custodia, elevando sus tenencias totales a más de 2,6 millones de tokens, agrega Bari.

Sin embargo, el movimiento todavía está lejos de una altseason masiva. El Altcoin Season Index de CoinMarketCap se ubica en 47 sobre 100 y la dominancia de Bitcoin ronda el 60,3%, una señal de que el capital sigue concentrado principalmente en el activo líder.

Aun así, Avalanche y Chainlink empiezan a destacarse en un mercado cada vez más selectivo, donde los inversores priorizan proyectos ligados a infraestructura, tokenización y servicios para el ecosistema cripto.

Bari explica que Chainlink se consolidó como una de las principales infraestructuras de datos del ecosistema blockchain y ya controla más del 67% del mercado de oráculos, un segmento clave para conectar información del mundo real con contratos inteligentes y plataformas financieras tokenizadas.

Para el CEO, esa posición le permitió ganar relevancia en uno de los segmentos que más crece dentro de la industria: la tokenización de activos reales.

"Los bancos globales empezaron a ejecutar transacciones cross-chain y los grandes gestores de activos ya están corriendo fondos tokenizados sobre blockchains públicas con Chainlink como infraestructura común", explica.

Y agrega que más del 80% de las plataformas de tokenización de activos reales ya utilizan sus oráculos para validar datos y garantizar el cumplimiento regulatorio, mientras instituciones como JPMorgan Chase, Swift y DTCC avanzan en pruebas de tokenización multi-chain usando su tecnología.

Por qué Avalanche vuelve a ganar protagonismo

Avalanche, por su parte, volvió a ganar protagonismo después de haber quedado algo relegado frente al auge de Solana y los L2 de Ethereum.

Según Bari, las mejoras técnicas de la red y el avance de la adopción institucional le dieron un nuevo impulso durante el último año.

En abril, Bitwise Asset Management lanzó un ETF de AVAX con staking incluido en el NYSE, mientras que firmas como VanEck y Grayscale Investments avanzaron con productos similares para inversores institucionales.

A eso se sumó mayor claridad regulatoria luego de que la SEC y la CFTC clasificaran a AVAX como commodity digital.

En paralelo, la actividad dentro de la red también creció: las transacciones diarias alcanzaron un máximo anual de 3,5 millones y las direcciones activas pasaron de unas 100.000 a un rango de entre 500.000 y 700.000.

Bari también destaca que la tokenización de activos reales dentro del ecosistema DeFi de Avalanche creció con fuerza y que el valor total bloqueado de la red (TVL) se duplicó desde abril de 2025 hasta rondar los u$s2.100 millones, impulsado principalmente por pilotos institucionales.

"La combinación de fees bajos, rapidez y claridad regulatoria lo convierte en una opción atractiva para capital que busca eficiencia, no solo especulación", explica.

El desplazamiento de capital de las ballenas hacia altcoins es un patrón que el mercado cripto ya mostró en ciclos anteriores. Cuando Bitcoin lidera las subas y luego se estabiliza, el capital suele buscar mayor rendimiento en activos de menor capitalización.

La diferencia en esta etapa, explica Bari, es que la rotación es mucho más selectiva: no sube todo el universo de altcoins, sino aquellos proyectos con fundamentos más sólidos y casos de uso concretos.

En ese contexto, el comportamiento de las ballenas sugiere más un proceso de posicionamiento estructural que una apuesta de corto plazo, con foco en activos que podrían capturar la próxima etapa del ciclo.

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