La dinámica de endeudamiento genera un efecto en cadena que complica la recuperación de clientes dentro del sistema financiero formal
11.05.2026 • 11:29hs • Crédito en crisis
Crédito en crisis
Deudores zombies: el costo oculto del boom de crédito que ahora preocupa a bancos y fintech
El fuerte crecimiento del crédito al consumo en Argentina durante 2024 dejó una consecuencia inesperada: la aparición de los llamados "deudores zombies", un fenómeno que hoy preocupa tanto a bancos como a fintech.
Se trata de usuarios que tomaron préstamos personales o usaron tarjetas en un contexto de mayor oferta de financiamiento y cuotas que se licuaban con la inflación, pero que no lograron sostener los pagos.
Así quedaron atrapados en esquemas de deuda permanente, cubriendo solo los mínimos o directamente dejando de pagar. El deterioro de la cartera de crédito ya se refleja en los números:
- En el sistema bancario, la mora en préstamos a personas físicas ronda el 11,2%, con mayor peso en tarjetas de crédito y préstamos personales
- En el financiamiento no bancario y fintech, el incumplimiento llega a cerca del 25%, es decir, uno de cada cuatro clientes presenta atrasos, según estimaciones del sector
El problema se agrava porque no solo hay atraso en los pagos, sino también exclusión futura. Cuando alguien entra en mora, su historial crediticio se deteriora y queda prácticamente sin acceso a nuevos préstamos durante varios años.
El salto se explica por la expansión del crédito en un contexto de desaceleración de la inflación respecto de años anteriores y expectativas de mejora en los ingresos, lo que impulsó a muchos hogares a endeudarse con la idea de que las cuotas perderían peso en el tiempo.
Sin embargo, ese escenario no se dio y el repago se volvió más exigente. A eso se sumó el encarecimiento del financiamiento por las tasas altas y unos ingresos que no crecieron al mismo ritmo, lo que terminó de tensionar la capacidad de pago de las familias.
Qué son los "deudores zombies"
El concepto no apunta únicamente a quienes dejaron de pagar, sino a quienes quedaron fuera del circuito formal del crédito.
Cuando un cliente entra en mora, su scoring cae y su historial queda comprometido. Ese registro reduce de forma automática la posibilidad de acceder a nuevos préstamos en bancos, billeteras virtuales o fintech durante por lo menos dos o tres años.
Ante este escenarioalgunas entidades financieras comenzaron a ofrecer refinanciaciones con tasas cercanas al 25% anual en pesos y plazos más extensos para evitar que la deuda se vuelva incobrable, buscando recuperar parte del crédito antes de perder al cliente dentro del sistema.
También endurecieron los criterios de evaluación para nuevos préstamos, revisaron modelos de scoring y redujeron la exposición a perfiles de mayor riesgo, especialmente en consumo.
Sin embargo, pese al deterioro de la calidad crediticia, algunos indicadores muestran señales de estabilización. Un informe de la consultora LCG indicó que en abril el crédito al consumo en pesos creció 0,3% mensual, luego de cinco meses de caída.
También se observaron mejoras en préstamos con garantía real, aunque el financiamiento a empresas todavía sigue en retroceso.