Un alto jefe militar de Estados Unidos puso a Bitcoin en el centro de la estrategia de defensa nacional.
El almirante Samuel Paparo, al mando del Comando del Indo-Pacífico (INDOPACOM), aseguró ante el Senado que la criptomoneda tiene un "potencial increíble" como herramienta de ciberdefensa y proyección de poder.
La declaración se produjo este martes durante una audiencia del Comité de Servicios Armados sobre el presupuesto militar para el año fiscal 2027.
Fue en respuesta a una consulta del senador Tommy Tuberville, que preguntó por el rol de Bitcoin en la competencia tecnológica con China y su impacto en la capacidad de disuasión en la región Indo-Pacífico.
"Bitcoin muestra un potencial increíble como herramienta de ciencia computacional que, a través de los protocolos de prueba de trabajo, en realidad impone más costo que solo la seguridad algorítmica de las redes y nuestra capacidad de operar. Bitcoin es una realidad. Es una herramienta valiosa de ciencia computacional para la proyección de poder", sostuvo Paparo.
Lo que planteó el almirante va más allá del precio o el mercado cripto. Describió a Bitcoin como una infraestructura tecnológica que combina criptografía, blockchain y un mecanismo conocido como prueba de trabajo (el proceso que consume energía para validar transacciones).
Según su visión, ese costo energético real le da a la red una ventaja estratégica en el terreno digital, donde la mayoría de los sistemas funcionan sin ese tipo de respaldo físico.
También definió a Bitcoin como un sistema de transferencia de valor sin intermediarios y de "confianza cero", algo que lo alinea con los intereses de seguridad nacional. "Cualquier cosa que apoye todos los instrumentos del poder nacional de Estados Unidos es algo positivo", agregó.
El enfoque de Paparo coincide con la llamada tesis "Softwar", elaborada por Jason Lowery, que propone usar Bitcoin y su prueba de trabajo como una forma de proyección de poder no militar en el ciberespacio.
La idea viene ganando terreno dentro de sectores del Pentágono que estudian tecnologías emergentes aplicadas a la llamada guerra híbrida.
El debate no es solo teórico. Bitcoin ya fue utilizado en escenarios reales para esquivar controles financieros y sanciones estatales.Casos como los de Ucrania e Irán mostraron que la red puede operar al margen de los sistemas tradicionales en contextos de conflicto, lo que refuerza el argumento de quienes la ven como un activo estratégico y no solo financiero.