El detonante fue geopolítico y llegó desde Teherán. El canciller iraní Seyed Abbas Araghchi anunció que el estrecho de Ormuz (por donde transita el 20% del petróleo mundial) queda completamente abierto al tráfico comercial durante el período restante del alto al fuego. Donald Trump lo confirmó minutos después en Truth Social.

El barril de Brent cayó por debajo de los u$s90, precio que no se veía desde los primeros días de marzo de 2026, mientras que la caída en el precio del petróleo impacta positivamente en la cotización de Bitcoin por su efecto directo sobre las expectativas de inflación global. Al reducirse los costos de energía y transporte, disminuye la presión sobre los índices de precios al consumidor, lo que permite a los bancos centrales adoptar políticas monetarias menos restrictivas.

Bitcoin saltó a un máximo de dos meses cerca de los u$s78.000, impulsado por el apetito de riesgo que generó la señal de progreso hacia el fin de la guerra. La suba acumula cerca de un 9,5% en cinco días y más del 8% en las últimas dos semanas. El volumen acompañó, no fue un spike de liquidaciones sino compra sostenida en el mercado al contado.

Tres requisitos para que suba Bitcoin

El salto no garantiza continuación. Los analistas son precisos sobre qué tiene que ocurrir para que la suba se consolide.

El analista Pedro Martínez lo resume en un nivel: "u$s76.000 es el punto que decide todo. Necesitamos un cierre de vela en marco temporal alto por encima de esa zona para confiar en el movimiento". Si ese cierre se confirma, el camino hacia los u$s84.000-u$s96.000 quedaría habilitado técnicamente, zona donde los inversores acumularon más de 2 millones de BTC en los últimos seis meses según el mapa de calor de Glassnode.

El recurso Material Indicators suma dos requisitos adicionales:

Mientras esos niveles no se reconquisten, no puede hablarse de mercado alcista confirmado. Para Martínez, "el umbral inmediato es más bajo, pero igualmente concreto. Un cierre semanal por encima de los u$s72.800 para confirmar una ruptura".

El tercer componente es el flujo de los ETF. Los ETF de Bitcoin al contado mantuvieron entradas de capital constantes durante marzo y abril, lo que evitó caídas por debajo de los u$s68.000. El martes se registraron u$s451 millones en entradas netas, pero la demanda sigue siendo intermitente. Sin flujos positivos persistentes, el precio no tiene el combustible institucional que necesita para sostener niveles altos.

Rebote bajista o tendencia alcista

El analista cripto Iván Bolé (cuyo análisis semanal sigue de cerca los movimientos de BTC) es más cauteloso y pone el escenario en perspectiva: "La tendencia sigue bajista, no cambia todavía".

La distinción que hace Bolé es clave para quien está pensando en entrar: un rebote bajista no es un nuevo mercado alcista. En su lectura, ese rebote "nos puede llevar en una versión mínima a u$s82.000-u$s85.000, en una versión algo más optimista a u$s90.000 e incluso u$s100.000". Y agrega: "Yo soy partidario de que podría perfectamente este año volver a darnos ese valor de u$s100.000".

Pero el escenario posterior a ese rebote es lo que diferencia su lectura del optimismo generalizado: "Lo que está por ahora técnicamente establecido es que ahí haría una nueva pata bajista. La caída posterior podría volver al punto más bajo que tuvimos recientemente, ese u$s60.000, o incluso perforar y llegar a u$s49.000-u$s52.000".

En otras palabras, si el rebote llega a u$s100.000 sin que aparezcan señales de cambio de estructura, lo que viene después sería una corrección final hacia mínimos del ciclo.

El indicador clave

El indicador Supertrend (disponible en TradingView) encadenó cinco días consecutivos mostrando tendencia alcista para el precio de Bitcoin, acompañando la suba desde los u$s70.700 del 13 de abril hasta superar los u$s78.000 en la jornada del viernes. En el pasado, este mismo indicador anticipó varias de las subas que llevaron a Bitcoin a sus máximos históricos, aunque como cualquier herramienta técnica, puede generar señales falsas.

El problema es que la ventana geopolítica que habilitó todo esto tiene fecha de vencimiento: el alto al fuego entre Estados Unidos e Irán expira el 22 de abril. Si el acuerdo no se extiende o colapsa, las tensiones pueden volver con rapidez y el precio puede corregir con la misma velocidad que subió.

Axios informó que Washington está negociando un acuerdo más amplio (incluyendo la liberación de hasta u$s20.000 millones en fondos iraníes congelados a cambio del stock de uranio enriquecido) pero Trump fue claro y remarcó que el bloqueo naval permanece "en plena fuerza y efecto" hasta que la transacción esté "al 100% completa".

Los niveles que anticipan precios

El índice de puntuación alcista de Bitcoin (que combina métricas fundamentales y técnicas) subió a 40 el 15 de abril, el nivel más alto desde octubre de 2025. Suena bien hasta que se lo pone en contexto y sigue en territorio neutral. "Para hablar de fuertes condiciones alcistas necesita superar 60", según el analista Pedro Martínez.

Abril fue históricamente un mes positivo para Bitcoin, con un 69% de cierres al alza desde 2013, y el segundo trimestre de 2026 ya acumula una ganancia del 8,64%. Las señales técnicas de corto plazo favorecen la continuación. Pero Bolé lo dice sin rodeos: "Son tres posibilidades. Que se haga un rebote bajista que lleve al activo entre u$s85.000 y u$s100.000, que la corrección sea más larga, o que al llegar al punto de rebote bajista sea tal la euforia que lo que nos determine sea un cambio de estructura y el fin anticipado de la estructura bajista".

Todo lo que ocurra entre ahora y el cierre de la vela semanal del domingo va a definir el escenario de las próximas semanas. Si Bitcoin sostiene el nivel de u$s76.000-u$s77.000 con volumen y el RSI semanal cierra por encima de 41, los analistas más optimistas hablan de un recorrido hacia u$s82.000-u$s100.000 a lo largo del año. Si falla ese cierre, la diagonal bajista que arrancó el 6 de octubre vuelve a tomar el control.

Lo que sí puede decirse con datos en mano es que quien compró en el soporte de u$s62.000-u$s65.000 en el peor momento del trimestre ya tiene entre un 15% y un 25% de ganancia. Quien entra ahora, a u$s77.000-u$s78.000, apuesta a que el rebote bajista tiene más combustible.

El riesgo no desapareció (el 22 de abril y la reunión de la Fed del 29 de abril son catalizadores de doble filo), pero el mercado ya no está ignorando las señales alcistas. Y eso, en sí mismo, es un cambio respecto a las últimas semanas.

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