La ejecución de la operación conjunta entre los Estados Unidos e Israel, denominada "Epic Fury", marcó un punto de inflexión en la crisis con Irán.
El ataque, que según reportes incluyó objetivos estratégicos de alto nivel, aceleró una respuesta asimétrica de Teherán.
La reacción más inmediata fue la amenaza de bloquear el Estrecho de Ormuz, eje central del comercio energético global.
"Observamos que la escalada del conflicto entre EE. UU. e Irán está impulsando la dinámica clásica de aversión al riesgo en los mercados globales", remarca a iProUP Carolina Gama, country manager de Bitget en la Argentina.
Y añade: "Bitcoin y las principales criptomonedas inicialmente cayeron con fuerza hacia los u$s63.000 tras los titulares sobre el ataque, antes de estabilizarse en la zona de los u$s66.000, reflejando su continua correlación con la renta variable en períodos de mayor incertidumbre".
Horas después, el valor de BTC volvió a rozar los u$s69.000 por unidad.
El Estrecho de Ormuz y el riesgo energético global
"Al mismo tiempo, el petróleo avanzó por encima de los u$s80 ante los temores de interrupciones en el suministro, mientras que el oro repuntó como refugio tradicional, evidenciando la divergencia entre activos de riesgo y posiciones defensivas", añade Gama.
Por esa vía afectada transita cerca de 20% del suministro mundial de petróleo, equivalente a más de 20 millones de barriles diarios, resalta un informe elaborado por IOL inversiones.
El riesgo de interrupción elevó de forma automática la prima geopolítica en el precio del crudo, destaca el relevamiento
La magnitud del evento consolidó un escenario de volatilidad estructural en energía y mercados financieros.
El Estrecho de Ormuz constituye la arteria crítica del comercio petrolero entre el Golfo Pérsico y Asia. Un cierre prolongado impactaría de lleno en economías dependientes de importaciones energéticas. Analistas advierten que la sofisticación de minas navales y drones iraníes podría demorar operaciones de despeje.
Esa amenaza sostiene al petróleo por encima de los niveles previos observados a inicios de 2026. La interrupción parcial ya tensiona contratos futuros y eleva costos logísticos. El shock energético alimenta expectativas de inflación global, complicando a bancos centrales.
Mercados financieros: oro, dólar y bonos en tensión
"Los datos de derivados refuerzan este escenario más cauteloso. El interés abierto (OI) de los futuros de Bitcoin cayó a u$s43.000 millones el lunes, frente a u$s44.000 millones el día anterior — el nivel más bajo desde noviembre de 2024. El movimiento subraya la reducción del interés del inversor minorista, que había alcanzado un pico de aproximadamente u$s94.000 millones en octubre", subraya Gama.
Las primeras reacciones se reflejaron en Asia, con retrocesos en el Nikkei 225 y el Hang Seng Index. Luego, el flujo de capital migró hacia activos refugio como el oro y el dólar estadounidense. En contraste, el mercado de bonos del Tesoro mostró dinámica mixta.
Desde IOL precisaron que "la búsqueda de seguridad impulsó compras, pero el temor inflacionario presionó rendimientos al alza".
"La curva refleja tensión entre riesgo recesivo y shock de precios energéticos. La volatilidad implícita en renta variable subió ante la incertidumbre geopolítica", añadió el informe de IOL.
Posicionamiento estratégico y perspectivas
"Esta combinación de incertidumbre macroeconómica y contracción en el mercado de derivados sugiere que Bitcoin podría seguir siendo sensible a nuevos desarrollos geopolíticos en el corto plazo", subraya Gama.
Y completa: "Aun así, entornos de mayor volatilidad suelen generar oportunidades selectivas, lo que exige disciplina, una lectura cuidadosa del escenario y una adecuada gestión del riesgo por parte de los participantes del mercado".
Para los analistas de IOL, el escenario actual exige gestión de cartera defensiva pero flexible.
"La evolución diplomática, en particular el rol de China, será determinante. En renta variable energética destacan Exxon Mobil, Chevron y Vista Energy", apuntó IOL inversiones en su informe.
Como cobertura sectorial, el ETF Energy Select Sector SPDR Fund concentra exposición a energía. En metales preciosos, el ETF SPDR Gold Shares ofrece cobertura frente a volatilidad.
Mientras persista la incertidumbre sobre el Estrecho de Ormuz, la disciplina y la gestión de riesgo serán la clave para navegar un entorno de alta inestabilidad global.