El precio de Ethereum (ETH) volvió a captar la atención del mercado tras superar la barrera de los u$s2.400 por unidad, un nivel técnico clave que marca un posible cambio de tendencia luego de meses de debilidad.
Este movimiento representó un avance cercano al 55% desde sus mínimos recientes y se da en un contexto de relativa calma macroeconómica global.
Ethereum escala: la señal alcista anticipa más subas
El repunte no se explica únicamente por factores especulativos, ya que según datos del sector, el principal motor detrás de la suba es el regreso del capital institucional, especialmente a través de fondos cotizados (ETF) en bolsa, que registraron fuertes entradas en los últimos días.
Este flujo de inversión revierte meses de salidas y sugiere un renovado interés de grandes jugadores por el ecosistema cripto.
A este factor se suma una mejora significativa en la actividad de la red, ya que las transacciones diarias crecieron de forma acelerada, más de un 40% en una semana, y alcanzaron niveles que reflejan mayor adopción y uso real de la plataforma.
Este incremento en la demanda funcional fortaleció los fundamentos del activo con la segunda mayor capitalización de mercado, más allá de la volatilidad de las criptomonedas en general.
Desde el análisis técnico, la zona de los u$s2.400 era considerada una resistencia crítica, ya que en semanas anteriores, los especialistas advirtieron que una ruptura sostenida de ese nivel podría habilitar un nuevo tramo alcista.
Con el quiebre ya concretado, el mercado comienza a proyectar objetivos en torno a los u$s2.500 en el corto plazo, siempre que se mantenga el impulso comprador.
Sin embargo, los analistas mantienen cierta cautela, y la evolución del precio seguirá condicionada por factores externos, como la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos y el comportamiento general de los activos de riesgo. De esta forma, los eventos macroeconómicos clave podrían influir en la liquidez global y, por ende, en el apetito por criptomonedas.
En este escenario, Ethereum parece haber dejado atrás su fase más débil y entra en una etapa de consolidación alcista. La combinación de demanda institucional, crecimiento en el uso de la red y señales técnicas favorables posiciona al activo como uno de los protagonistas del mercado cripto en el inicio de 2026.