El profesor chino-canadiense Jiang Xueqin reavivó una vieja teoría sobre el origen de Bitcoin y aseguró que no fue obra de un genio anónimo, sino una invención secreta de la CIA para vigilar los flujos financieros globales.
Sus dichos volvieron a poner en escena el misterio de Satoshi Nakamoto y las especulaciones que rodean a la criptomoneda desde su nacimiento.
El académico explicó que su teoría se basa en un argumento muy simple: por qué alguien que dedicó años a desarrollar una tecnología disruptiva luego la liberaría sin obtener beneficios de ningún tipo.
"¿Por qué pasarías años, posiblemente décadas, en tu sótano creando una nueva tecnología y luego simplemente la regalarías al mundo? Eso no tiene sentido", planteó.
Otro punto que refuerza su hipótesis es que Bitcoin apareció en 2008, justo cuando la crisis financiera golpeaba al sistema bancario, y que su registro distribuido sería "la tecnología de vigilancia definitiva", ya que permite seguir el dinero sin dejar rastros visibles.
Los argumentos que sostienen la teoría conspirativa
Para sostener esta idea, Jiang recurre a la teoría de juegos: al analizar incentivos y estrategias, concluye que solo actores con poder y recursos gigantescos -como la CIA, el Pentágono o lo que denomina "Estado profundo"- tendrían motivos para impulsar un proyecto del tamaño de Bitcoin.
El diseño de la criptomoneda premia la participación económica a través de la minería, pero su creador desapareció de la escena con el tiempo.
Para muchos, esa ausencia refuerza la sospecha de una arquitectura pensada desde una entidad con objetivos estratégicos.
Además, el misterio en torno al creador de Bitcoin y a Satoshi Nakamoto alimenta todavía más estas especulaciones, ya que nadie logró confirmar su identidad.
Sin embargo, la comunidad rechazó la hipótesis de Jiang por falta de pruebas, sumándola a la larga lista de teorías conspirativas que circulan desde hace más de una década.