El precio de Ethereum ronda los u$s2.337 al momento de esta redacción, con un volumen de operaciones de u$s7.500 millones en las últimas 24 horas. Eso representa una recuperación del 21% desde el piso de u$s1.940 que tocó el 29 de marzo, y consolida al activo por encima de un umbral psicológico clave.
Pero para los expertos entrevistados por iProUP, la forma en que se construyó ese rebote importa tanto como el número en sí.
El mercado de futuros perpetuos ofrece la primera señal de alerta, ya que la tasa de financiación de ETH no logró sostenerse por encima del 5% y cayó en múltiples oportunidades por debajo del 0%, lo que revela una demanda excesiva de posiciones bajistas apalancadas.
En condiciones de mercado neutral, ese indicador debería oscilar entre el 5% y el 10%. Que no lo haga sugiere que los traders profesionales no están convencidos de que este movimiento sea el inicio de una tendencia nueva.
ETH se ubica por encima de sus medias móviles de 20 y 50 días (en u$s2.151 y u$s2.107 respectivamente), pero permanece por debajo de la MA-200 en u$s2.894, lo que confirma momentum alcista de corto plazo con sesgo bajista estructural todavía vigente en el largo.
Los institucionales compran ETH pero sus posiciones están en rojo
El lado más sólido del rebote viene del mercado spot. Los ETFs de Ether listados en Estados Unidos acumularon u$s248 millones en flujos netos durante los últimos diez días, una señal de demanda real (sin apalancamiento) que distingue este movimiento del típico rebote especulativo.
Solo entre el 10 y el 14 de abril, los ETFs de ETH registraron cuatro días consecutivos de entradas netas por un total de u$s53,1 millones, la racha positiva más prolongada en semanas.
La otra gran noticia institucional es Bitmine Immersion Technologies, que se convirtió en el mayor tenedor corporativo de ETH del mundo tras una compra de u$s312 millones. Con 4,87 millones de ETH en su balance, la firma tiene una posición equivalente a unos u$s11.460 millones al precio actual.
"El problema es que esas tenencias cotizan un 13% por debajo de su costo de adquisición, lo que convierte a Bitmine en un caso de estudio sobre el riesgo de las estrategias de reserva en activos volátiles", precisa el analista financiero Pedro Martínez.
El cuadro se completa con otro dato que no favorece el optimismo. Los activos bajo gestión de los ETFs de Ether en EE.UU. se sitúan en u$s13.700 millones, frente a los u$s20.500 millones de hace tres meses. El capital institucional llegó, pero lleva meses en retirada lenta.
Dos catalizadores que pueden mover el precio en los próximos días
El panorama no es uniformemente negativo. Hay dos eventos concretos con potencial de generar movimiento alcista real en el corto plazo.
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El primero es el roundtable (mesa redonda) de la SEC sobre la CLARITY Act, cuya celebración coincide con esta semana. Una clasificación definitiva de ETH como commodity (en lugar de security) desbloquearía el desarrollo institucional de nuevos productos y aceleraría los flujos hacia ETFs que llevan meses estancados
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El segundo es el upgrade Glamsterdam, esperado para el primer semestre de 2026, que introduce ejecución paralela de transacciones y límites de gas más altos, apuntando directamente al cuello de botella de escalabilidad que históricamente frenó la competitividad de Ethereum
Para Pedro Martínez, "es un catalizador regulatorio de primer orden que el mercado todavía no descontó por completo".
Históricamente, ETH tiende a subir en las semanas previas a los hard forks importantes. "Si el patrón se repite, la ventana puede estar abriéndose", avisa Martínez.
Qué niveles técnicos definirán el futuro de Ethereum
La resistencia inmediata a monitorear está en la zona de u$s2.420 - u$s2.586. Una ruptura sostenida por encima de u$s2.414 en el cierre diario confirmaría el cambio de tendencia. Por debajo de u$s2.177 se abriría riesgo de corrección más profunda.
ETH lleva diez semanas intentando sostenerse por encima de u$s2.400 sin conseguirlo. El rebote desde u$s1.940 es real, los flujos spot lo respaldan y hay catalizadores concretos en el horizonte.
Las proyecciones para 2026 ubican a ETH en un rango de u$s2.000 a u$s3.500, con la MA-200 en u$s2.894 como el nivel que separa el escenario alcista del estructuralmente bajista.
La recuperación existe, pero no es sólida todavía: está a mitad de camino entre el alivio técnico y el inicio de algo más grande. Lo que ocurra en la zona de u$s2.420 en los próximos días dará la respuesta.