Las ballenas y tiburones de bitcoin acumularon pérdidas por u$s30.900 millones en el primer trimestre de 2026, marcando el peor desempeño desde 2022 dentro del segmento de grandes inversores.

En este contexto, bitcoin cotiza el 4 de abril en u$s67.000, lo que implica una caída del 46% respecto de su máximo histórico de u$s126.000 alcanzado en octubre de 2025.

Ballenas y tiburones lideran las pérdidas del trimestre

Los datos provienen de métricas on-chain de Glassnode, que analizan las pérdidas realizadas, es decir, ventas efectivas en pérdida cuando inversores deciden cerrar posiciones por debajo del precio de compra.

El gráfico, provisto por la firma de análisis, segmenta estas pérdidas según tamaño de las wallets, donde los tonos amarillos representan a los tiburones con entre 100 y 1.000 BTC, y los más oscuros corresponden a ballenas con 1.000 a 10.000 BTC.

En la visualización, una línea negra refleja el total agregado de pérdidas realizadas, mientras que la línea gris acompaña la evolución del precio de bitcoin a lo largo del período analizado.

Durante el trimestre, los tiburones registraron pérdidas promedio diarias de u$s188,5 millones, mientras las ballenas alcanzaron u$s147,5 millones diarios, con un promedio total combinado de u$s337 millones por día.

Los tiburones registraron pérdidas diarias de u$s188,5 millones y las ballenas de u$s147,5 millones en 2026

Estos datos evidencian que ambos grupos concentraron los mayores niveles de pérdidas realizadas, con un pico marcado a comienzos de febrero y valores elevados sostenidos a lo largo de todo el trimestre analizado.

La persistencia de estas cifras indica que no se trató de un evento aislado, sino de un proceso prolongado de ventas en pérdida por parte de grandes participantes del mercado cripto.

Las ballenas, por su volumen, tienen capacidad de influir en el precio, mientras los tiburones representan un escalón inferior, pero igualmente relevante dentro del capital fuerte del ecosistema financiero digital global.

En conjunto, ambos grupos son considerados el "dinero inteligente" del mercado, por lo que su comportamiento suele interpretarse como una señal clave sobre la dirección y fortaleza del ciclo de Bitcoin.

Un patrón que recuerda al mercado bajista de 2022

El comportamiento registrado durante 2026 no resulta un fenómeno aislado, ya que al compararlo con un gráfico de 2022 se identifica un patrón similar en uno de los mercados bajistas más severos de Bitcoin.

En aquel período también se destacaban áreas en tonos amarillos y naranjas elevados, señal de pérdidas realizadas significativas por tiburones y ballenas, junto a una línea descendente que reflejaba una caída sostenida del precio.

En 2022 también se observaron grandes pérdidas y una caída sostenida del precio de Bitcoin

Entre mayo y julio de 2022 se produjeron varios picos de capitulación, impulsados por eventos críticos que llevaron a grandes actores del mercado a liquidar posiciones en condiciones claramente desfavorables dentro del ecosistema cripto.

Posteriormente, hacia noviembre de ese mismo año, el gráfico volvió a evidenciar un incremento en las pérdidas realizadas, en coincidencia con una nueva etapa de estrés que impactó nuevamente en los principales participantes del mercado.

En ese contexto, la presión vendedora estuvo estrechamente ligada al colapso de fondos y plataformas, lo que forzó a numerosos inversores institucionales a desprenderse de Bitcoin en condiciones de mercado particularmente adversas y volátiles.

La comparación entre ambos ciclos permite inferir que, aunque el entorno de 2026 presenta diferencias, la concentración de pérdidas en grandes tenedores vuelve a señalar una debilidad estructural relevante dentro del mercado.

Este escenario se alinea con la caída del precio de Bitcoin durante el primer trimestre, en un contexto macroeconómico complejo caracterizado por tasas de interés elevadas, menor liquidez global y tensiones geopolíticas derivadas de la guerra en Medio Oriente.

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