Anthony Scaramucci y Charles Hoskinson, dos de las voces más influyentes del ecosistema cripto en el último tiempo, alzaron la voz para advertir sobre los peligros que encierra la actual redacción de la Clarity Act en Estados Unidos.

Lo que inicialmente se presentó como el documento regulatorio definitivo para brindar seguridad jurídica a las stablecoins y activos digitales, se volvió un foco de conflicto institucional.

Según el fundador de SkyBridge Capital y el creador de Cardano, la normativa, lejos de simplificar el panorama, amenaza con introducir una burocracia asfixiante que podría desplazar la innovación hacia jurisdicciones más amigables en Europa o Asia.

Hoskinson puso el foco en los aspectos técnicos y los retrasos potenciales que la ley podría generar en la interoperabilidad de las redes.

El fundador de Input Output Global explicó que la Clarity Act intenta aplicar "categorías de activos del siglo pasado a tecnologías que son inherentemente programables y dinámicas".

El fundador de Cardano argumentó que forzar a las stablecoins a cumplir con estándares bancarios rígidos sin entender la naturaleza de los contratos inteligentes solo provocará una parálisis en el desarrollo de aplicaciones de finanzas descentralizadas.

Charles Hoskinson, desarrollador de Cardano, fue uno de los críticos de la Clarity Act en EE.UU.

Scaramucci y Hoskinson advierten por los riesgos de la Clarity Act

Según su visión, si la ley no es modificada para reconocer la autonomía técnica de los protocolos, el mercado estadounidense quedará rezagado frente a modelos de gobernanza mucho más ágiles.

Anthony Scaramucci, en tanto, fue particularmente incisivo al señalar que la Clarity Act, en su estado actual, impone requisitos de cumplimiento que solo las grandes instituciones financieras tradicionales podrían satisfacer con facilidad.

Para el exdirector de comunicaciones de la Casa Blanca, esto representa una barrera de entrada injusta para las startups del ecosistema cripto, que verían sus costos operativos dispararse antes de poder lanzar un producto al mercado.

Scaramucci advirtió que los Estados Unidos corre el riesgo de "repetir los errores del pasado con la regulación de internet", al crear un entorno donde la vigilancia excesiva termine sofocando el espíritu emprendedor que ha caracterizado al sector blockchain hasta ahora.

La mayor preocupación compartida por ambos líderes es el atraso potencial que la implementación de esta ley podría causar en la competitividad de las empresas locales.

Las advertencias sugieren que el proceso de auditoría y registro propuesto por la Clarity Act es tan complejo que podría tomar años antes de que una nueva stablecoin reciba la aprobación final para operar.

Anthony Scaramucci, otro de los líderes cripto que crítico el proyecto de regulación estadounidense

Este vacío temporal, en su postura, será aprovechado por competidores extranjeros para capturar la liquidez global, dejando a los usuarios estadounidenses atrapados en un sistema lento y costoso.

Scaramucci y Hoskinson coincidieron en que la claridad es necesaria, pero no a costa de la agilidad que requiere una industria que se mueve a la velocidad del código.

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